Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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domingo, 1 de febrero de 2026

Breve Historia del Rey de la Faba (6). Pamplona, iglesia de Santo Domingo 1969 (I). La primera celebrada sin Ignacio Baleztena

 

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Querido lector, seguimos como en la entrada anterior tratando otra de las costumbres iniciadas por el aitacho en torno a 1920, o más que iniciada sería correcto decir restaurada: El rey de la Faba. Mi padre participó en todas las ediciones de esta celebración desde aquel comienzo en el círculo carlista hasta 1968 donde disfrutó en Sangüesa de la representación más completa hasta el momento. Este 1969 ya no pudo gozar de su “creación”. Había sufrido un ictus y estaba ese día ingresado en el Hospital de la Cruz Roja de Madrid.

Este año el Muthiko Alaiak, organizador del evento, editó un folleto relativo al mismo:

Folleto publicado por el Muthiko Alaiak con motivo de la fiesta del Rey de la Faba 1969 en Pamplona. Dibujo Carlos Catalán
Archivo Premín de Iruña / Ignacio Baleztena




En dicho opúsculo colaboramos la tía Lola y yo con sendos artículos que pongo a tu disposición.

Artículo mío en el folleto del Rey de la Faba de 1969
Archivo Premín de Iruña / Ignacio Baleztena

Artículo de Dolores Baleztena en el folleto del Rey de la Faba de 1969
Archivo Premín de Iruña / Ignacio Baleztena


Al ser archivero del Archivo General de Navarra, a mí me correspondió componer el ceremonial de la celebración tal y como se representa actualmente con pequeñas diferencias introducidas posteriormente. Aproveché el pregón inicial escrito por el aitacho en 1964 para introducir el acto y la invitación al pueblo. Realmente gran parte del trabajo habían hecho el año anterior los sangüesinos, buscando documentos en los archivos del arzobispado. Para completarlo investigué en el Archivo General los documentos del ritual de la Coronación de Carlos III el Noble en romance navarro ("Idiomate Navarre terre" o "Idiomate terre Navarre"), cotejándola con la de los reyes de Inglaterra en latín. El Ceremonial de la Coronación, Unción y Exequias de los Reyes de Inglaterra, códice inglés del siglo XIV, es una de las joyas más preciadas que custodia el Archivo Real y General de Navarra. El códice inglés debió llegar a Navarra a finales del siglo XIV durante el reinado de Carlos III el Noble (1387-1425), monarca de la dinastía Evreux, que dotó a la monarquía navarra de todos los elementos de magnificencia posibles, al estilo de otras casas reales europeas. Su fascinación por todos los aspectos rituales del poder y por las formas y la dignidad de la realeza podría explicar su interés en contar con un ceremonial como este, que describía el protocolo a seguir en las ocasiones más solemnes en la vida de un monarca, como son la coronación y los funerales regios. (3), (4)

Pero este ceremonial lo veremos en una próxima entrada si Dios quiere.

La crónica de El Pensamiento Navarro narra el momento en el que el cortejo pasando bajo la estatua a los Fueros enfiló hacia Casa Baleztena:[1]

“…Y Francisco Javier Arbea,-Rey de la Faba- serio como una Cuaresma, bien puesto, encima de un caballo blanco. El Himno de las Cortes sacaba escalofríos. Frente a Casa Baleztena cuatro pares de saludos…”.

Francisco Javier Arbea,Rey de la Faba en 1969 a caballo
Foto de El Pensamiento Navarro 7 enero 1969


E Ignacio Baleztena, fundador del Muthiko Alaiak e iniciador de la celebración de la fiesta del “Rey de la Faba” en torno a 1920 por primera vez no pudo participar en la misma. Había sufrido un ictus y estaba ese día ingresado en el Hospital de la Cruz Roja de Madrid.

Una curiosidad es que la espada que se ciñó el rey niño ese año era la que fue de D. Jaime I, rey carlista, prestada por la familia Baleztena para la ocasión. Y como dato anecdótico indicar que es la misma espada con la que corté la tarta de mi boda el 16 de julio de 1964.

“Después de las ropas reales… recibe la espada, el cetro y la corona. La espada, de Don Jaime, una auténtica joya prestada para la ocasión” (1)

El rey de faba desenvaina la espada de D. Jaime en 1969
Foto del folleto El Rey de la Faba (2)



El rey de la faba con una espada casi más grande que el. Era la de D Jaime, rey carlista
Foto del folleto El Rey de la Faba (2)

En la próxima entrada si Dios quiere seguiremos viendo cómo fue esta celebración de Pamplona de 1969 mediante el folleto que escribí en 1979[2] y que puedes leer completo pinchando aquí, para seguir la historia del “Rey de la Faba”.



[1] Hernández Javier. El Pensamiento Navarro. 7 enero 1969. P 16

[2] Baleztena Abarrategui J. El Rey de la Faba. NAVARRA TEMAS DE CULTURA POPULAR. Pamplona 1979

[3] Segura Urra, Félix. https://bibliotecaagn.wordpress.com/tag/ceremoniales/. 2 mayo 2023. Consultado el 1 febrero 2026

[4] Idoate F. Ceremonial de la coronación, unción y exequias de los Reyes de Inglaterra. Pamplona, Diputación Foral y Provincial de Navarra, Colección Temas de Cultura Popular, 1976, 2 vols

sábado, 31 de enero de 2026

Breve Historia del Rey de la Faba (5). Sangüesa 1968. La última celebración de Ignacio Baleztena

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Querido lector, seguimos como en la entrada anterior tratando otra de las costumbres iniciadas por el aitacho entorno a 1920, o más que iniciada sería correcto decir restaurada: El rey de la Faba

Para ello a través de varias entradas voy resumiendo el folleto que escribí en 1979[1] y que puedes leer completo pinchando aquí.

Esta edición fue especial ya que fue la primera vez que se representó la coronación del Rey de Navarra y la última a la que pudo asistir con gran emoción mi padre Ignacio Baleztena Ascárate, el iniciador de esta celebración en torno a 1920.

 

Foto del folleto "El Rey de la Faba" (1)


“AÑO 1968. SANGUESA

Al dirigirnos a Sangüesa para celebrar en aquella merindad la Fiesta del «Rey de la Faba», como ya lo hicimos en las merindades de Estella y Olite, iremos siguiendo las huellas reales, y recogiendo por el camino retazos de historia y tradición, que por aquellos parajes quedaron impresos.

Conforme nos acercamos a la región pirenaica, va cambiando el paisaje.

…..

Ya estamos a las puertas de Sangüesa; ...  Toda ella está engalanada. El pueblo en masa pulula por las calles con aire regocijado. Y es que Sangüesa se prepara a celebrar una gran fiesta. Tras larguísima ausencia, el Príncipe de Viana, Enrique de Labrit, ha vuelto a su pueblo natal, porque quiere apadrinar al «Rey de la Faba» del año 1968. Un edicto con el sello real ha sido pregonado. Dice así: «Sepan cuantos esta presente carta verán y oirán, cómo yo, Enrique de Labrit, Príncipe de Viana, he tenido tanto placer en disponer que la "Fiesta del Rey de la Faba" se celebre este año en Sangüesa, en prueba del mucho amor que le tengo, por haber nacido allí. Sepan y oigan, cómo el hijo del pueblo será coronado en la iglesia de San Francisco, que mandó erigir mi antecesor el rey Teobaldo ll. Y que yo mismo, en nombre de mis padres, los ilustres Reyes de Navarra don Juan y doña Catalina, estaré presente en dicha y muy solemne ceremonia. Dado en Sangüesa, en el Palacio Real, a veinticuatro días del mes de diciembre de mil quinientos doce. ENRIQUE ».

Invitación del Muthiko Alaiak a la celebración del Rey de la Faba en Sangüesa. 1968
Archivo Premín de Iruña / Ignacio Baleztena


….

El año de 1512, que sería el último del reinado sus padres, don Juan y doña Catalina celebraban en Sangúesa la «Fiesta del Rey de la Faba», el día de la Epifanía, como consta en archivos de Pau. El pueblo se unía a los sus reyes, muy aficionados a los regocijos populares, en que tomaba parte el rey, que era muy «rocero» como dirían los ribereños, o muy «jatorra» como lo calificarían los montañeses.

1512-1968. Han pasado 456 años. Y la cadena de la tradición no se ha roto. En el yunque secular golpea el martillo del progreso y del entusiasmo, y en esta ocasión presente hace saltar chispas de ilusión y de fraternidad cristiana.

Ayer es hoy en Sangüesa. Nuevamente vemos salir del castillo real una alegre comitiva. Heraldos, bandas de música, estampido de los cohetes. Allí van el clero, los nobles, los representantes de las Buenas Villas, y, entre éstos, el reyecito escogido, con su sencillo vestido de campesino: un mocete de Sangüesa[2], despierto, inteligente, merecedor de la dignidad con la que se ve favorecido.

El adolescente Príncipe de Viana renace del pasado, y desde un caballo blanco saluda y sonríe a sus paisanos, con los que jugó de niño. De pronto, se fija en un balcón donde está asomado un pajecillo.

—Francis, Francis—le llama alegremente.

—Ya voy, señor—contesta el interpelado.

Y se incorpora a la comitiva nada menos que Francisco de Javier, el futuro apóstol del Japón y de las Indias, el que en tantas tierras había de evangelizar y tanta gloria reportaría a su tierra. Ha venido desde el castillo, acompañado de su padre, don Juan de Jasso, para abrazar a su amigo el Príncipe de Viana.

Los padres franciscanos, venidos de Rocaforte, la antigua Sangüesa, fundaron en ella un convento y tomaron posesión de la preciosa iglesia erigida por el rey don Teobaldo II. Esta bella iglesia está engalanada con tapices, escudos, sitiales y tronos, para recibir al «Rey de la Faba», que va a ser allí coronado.

Porque Sangüesa, si en toda su historia «nunca faltó» a la cita del deber y del valor, reclamando puestos de vanguardia, en esta ocasión no se quedó atrás. A los organizadores locales se les ocurrió la peregrina idea de coronar al niño, rey de un día, con el mismo ritual con que se coronaba a los reyes de Navarra. Y para alcanzar este alto objetivo sacaron de los archivos de la catedral de Pamplona todos los datos necesarios para ponerla en práctica.

Así, pues, al conjuro de otros tiempos, fueron entrando en el templo los representantes de los Tres Brazos o Estamentos: Clero, Nobleza, Estado llano, ocupando sus respectivos asientos. Apareció el Príncipe de Viana y se sentó en un trono pequeño, pues otro mayor estaba destinado para el niño elegido por votación de aprecio a sus méritos.

Todos los personajes que tomaban parte en esta secular ceremonia se desenvolvían con una serenidad y soltura admirables. Con unción religiosa los obispos; con aplomo los nobles; con dignidad los representantes del pueblo.

En medio de absoluto silencio, y a golpe de cetro, leyó el Rey de Armas:

«En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Sea manifiesto a todos los presentes, y a los que son por venir cuando vean, oigan y lean esta carta, que el día de la Epifanía de 1512 del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, el muy Excelente y Poderoso Príncipe Enrique de Labrit, Príncipe de Viana, hijo de los reyes de Navarra don Juan y doña Catalina, mandó convocar y venir a la coronación del «Rey de la Faba», a los prelados, ricos-hombres, infanzones y caballeros, hombres de las ciudades y de las buenas villas, a todo el pueblo, y en especial al de Sangüesa, al que tiene amor por ser el lugar de su nacimiento. Que fue nombrado «Rey de la Faba» un hijo del pueblo, al que ha de coronársele con la solemnidad y dignidad de un rey, como en semejantes casos procede, según está en fuero, con jura, unción y recibimiento de las insignias reales, para que el pueblo de Sangüesa vea de hecho lo que en semblantes casos se acostumbra a hacer en la catedral de Pamplona. Así lo mando. YO».

El rey de armas. Foto del folleto "El Rey de la Faba" (1)


Ya medievalmente ambientados, vimos desarrollarse, fielmente ejecutados, todos los ritos de la coronación, de profundo sentido religioso, de espíritu elevado, impregnados del sentido de la libertad foral, de la compenetración del rey con su pueblo, tan altamente aleccionadores. De todos sus detalles y texto nos ocuparemos cuando hagamos la crónica de la fiesta que al año siguiente se celebraría en Pamplona. Para ponerlo en práctica sería necesario aprender bien la lección que los de Sangüesa tan magistralmente nos dieron.

Al abandonar la ciudad, vagaban por ella las sombras de don Juan y doña Catalina, de don Enrique y de Francisco de Javier. Las sombras de los reyes recordaban glorias pasajeras. La figura del apóstol proyectaba luz inmortal hasta los más remotos lugares de la tierra.”

Los sangüesinos se involucraron mucho en la celebración y consiguieron que la fiesta del “Rey de la Faba” se incluyera en el programa nacional de “Paz en la Tierra” y el Ministerio de Información y Turismo la subvencionara. Además se realizó un reportaje especial en TVE con las escenas más sobresalientes de la celebración.



La crónica de El Pensamiento Navarro narra que en el momento del juramento de los Fueros por el rey:

Crónica de El Pensamiento Navarro del 7 de enero de 1968 (3)

“El terno era de Santiago, del siglo XVIII, el Báculo del Obispo, del Abad de Leyre, el Evangelio de Santa María, siglo XVIII. Un escalofrío ha hecho temblar a Dolores Baleztena, a don Ignacio- Baleztena-, a don Jaime del Burgo, al Alcalde de Sangüesa en el sitio de las autoridades, nuestro Director – el director de El Pensamiento Navarro- no llora pero podría”

“¡REAL, REAL, REAL! Se ha subido el Rey al trono. Por un momento le acompañan sus antecesores. Al otro lado Enrique de Labrit sigue impertérrito la ceremonia. Traen el escudo. Con sus atributos, con la espada, la corona, el cetro y la poma de oro, “Sanchico” se ha subido encima. Pesa poco Sanchico. Hay buenos brazos y buena ilusión para levantarlo. Le suben y le bajan tres veces, mientras los pajes dan las voces: ¡Real, real, real! Suena el himno. Doña Dolores Baleztena —la tengo a un paso— no se aguanta y llora. Haría falta mucho temple para no emocionarse.” [3]

Elevación sobre el pavés del "Rey de la Faba" al grito de REAL, REAL, REAL
Foto del folleto "El Rey de la Faba" (1)

Y seguiremos viendo la historia de ese “invento” del aitacho en la próxima entrada si Dios quiere



[1] Baleztena Abarrategui J. El Rey de la Faba. NAVARRA TEMAS DE CULTURA POPULAR. Pamplona 1979

[2] El niño José Vicente Los Arcos

[3] Hernández Javier. El Pensamiento Navarro. 7 enero 1968.  

jueves, 12 de octubre de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (y 5). Los Baleztena contra la represión.

 

Como llevamos viendo en anteriores entradas (pinchar aquí para ver la anterior o aquí para ver desde el principio) la familia Baleztena y especialmente tío Joaquín, tía Lola y mi padre Ignacio Baleztena Ascárate, evitaron todos los actos de represalias en la guerra que pudieron. Así que para finalizar este tema y poder seguir con la biografía del aitacho vamos a repasar algunos de los casos ya tratados en este blog.

Ya en 1934 ayudaron a algunos revolucionarios en apuros: tras haber asaltado los rojos Casa Baleztena y ser desterrada la familia Baleztena de Pamplona (pinchar aquí,) , pese a todo no albergaban odio en el corazón y no dudaron en ayudar a un ferroviario y su familia de Lasarte durante el golpe de estado contra la II República protagonizado por “las izquierdas” conocido como la Revolución de Asturias. Puedes ver este caso pinchando aquí

Recién comenzada la guerra el aitacho salvó a dos leizarras, uno nacionalista y otro socialista, que habían actuado como espías pasando información al bando rojo (pinchar aquí)

El 24 de Julio tío Joaquín publicó una nota en el Pensamiento Navarro en la que ordena a los carlistas no ejercer  actos de represalia y evitar que se cometieran en su presencia. Esto se ha tratado con profundidad aquí

 


Poco después, el tío Joaquín tuvo que acudir a evitar el fusilamiento de otro leizarra (pinchar aquí)

Más tarde el tío Joaquín y la tía Lola salvaron la vida de un carabinero que había sido hecho prisionero en Behobia (pinchar aquí)

También mi padre Ignacio salvó al Dr. Jiménez Díaz, republicano, posiblemente durante un permiso en marzo de 1937 (pinchar aquí)

Tengamos en cuenta que en Leiza, gracias a la acción de la familia Baleztena no fue represaliado nadie durante la guerra. Hasta el punto que en el boletín clandestino del PNV (Partido Nacionalista Vasco) de la "Red Álava” lo dejaron testimoniado por escrito. (pinchar aquí)

Finalmente aportar que mi padre Ignacio en una estancia en Pamplona durante la guerra (un permiso o enfermedad) se encaró directamente con dos conocidos cuneteros de Pamplona para recriminarles y decirles que cesaran sus barbaridades, quedando totalmente frustrado y escandalizado al comprobar que encima estaban convencidos de que hacían un gran servicio a la causa, e incluso un bien a las personas que represaliaban. En vista de ésto cortó cualquier trato con ellos. Que poco entendían lo que era el carlismo. De él aprendí la diferencia entre una persona coherente que está dispuesta a dar su vida por sus ideas y un fanático que está dispuesto a matar a sangre fría por las suyas.

 

En resumen, en estas 5 entradas creo haber dejado claro y demostrado documentalmente de una vez por todas que:

1-      La familia Baleztena nunca ejerció ninguna acción de venganza ni represión, aun teniendo posibilidades y motivos para hacerlo. Su profunda fe católica se contradecía con estas actuaciones.

2-      La familia Baleztena no solo no participó, sino que lucho contra la represión de retaguardia de las siguientes maneras

a.       Dando orden públicamente de no realizarlas pese a no tener poder real para hacer cumplir esa orden (tío Joaquín)

b.      Enfrentándose personalmente a los que las realizaban (especialmente mi padre Ignacio)

c.       Evitándolas totalmente donde sí tenían posibilidades, es decir Leiza, porque estaban allí o porque tenían contactos en el pueblo que les avisaban si iban a ocurrir, ya que incluso aun sabiendo que eran adversarios (no enemigos) políticos tenían la seguridad de poder acudir a solicitarles ayuda.

d.      Salvando a todas las personas que pudieron incluso jugándose ellos mismos la vida pudiendo ser acusados de traición si les descubrían.

En cuanto a la represión en retaguardia quiero insistir en los siguientes puntos, sin que sirvan de excusa sino todo lo contrario:

1-      Las atrocidades en retaguardia se cometen por desgracia en todas las guerras. Es la condición del ser humano que en situaciones límite puede sacar lo peor o lo mejor de cada persona. Lo estamos viendo en Ucrania, Gaza…

2-      La represión suele ser más cruel en guerras civiles, y se cometieron en ambos bandos. Cientos de navarros también fueron represaliados en la retaguardia roja, muchos de ellos en una cruenta y sistemática persecución religiosa y política, y estos actos ni se condenan, ni hay memoria histórica, ni asociaciones memorialistas, ni subvenciones, ni reparación, ni exhumaciones, ni nada.

3-      También debo recordar, de nuevo sin que sirva de excusa porque no la hay, que gran parte las represalias en Navarra se cometieron por personas de ideologías distintas al carlismo, e incluso en muchos casos por motivos ajenos a la política, aprovechando la situación para realizar viejos ajustes de cuentas pendientes.

Finalmente debo reiterar mi absoluta condena y asco a todos los cobardes represores de ambos bandos, y en especial por dolerme especialmente a esos “carlistas” de retaguardia que participaron en esos crímenes enturbiando la imagen de los miles de voluntarios que se jugaban la vida en el frente. Ni entendían lo que era el carlismo ni actuaban como auténticos carlistas. Y esta condena la hago también en nombre de mis antepasados y de la familia Baleztena. Sí, los condenamos sin paliativos, cosa que otros no son capaces de hacer con crímenes mucho más recientes y sin estar en situación de guerra. El que no condena justifica y aprueba. Nosotros condenamos.

Seguramente todo este esfuerzo documentado no va servir de mucho porque algunos saben que un buen titular vale más que mil verdades y siguiendo la técnica goebbeliana de propaganda (pinchar aquí) seguirán repitiendo mentiras miles de veces. Frente a esto poco se puede hacer.

Y ahora a ver si podemos seguir en este blog con la vida del aitacho en sus múltiples facetas, en las próximas entradas si Dios quiere.

martes, 15 de agosto de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (2). Joaquín Baleztena Ascárate contra la represión

 

Querido lector, mi anterior entrada explicaba cómo al más puro estilo nazi goebbeliano, algunos fanáticos de la “memoria democrática” pretenden mezclar al tío Joaquín, e incluso al aitacho, en la represión de retaguardia.

Con el tío Joaquín el proceso es: afirman que la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN) fue la principal autora de las represalias y represión de retaguardia. Dicen que el presidente era el tío Joaquín, insinuando que por tanto responsable de dichas represalias. Solo después informan que Joaquín Baleztena Ascárate era un cargo puramente honorario al que le habían quitado el poder de decisión y actuación. Pero el mensaje que ya han transmitido es que estaba involucrado y ésto es lo que sus prosélitos repiten como loros.

Pues bien, voy a demostrar lo contrario, que el tío Joaquín trató de frenar las represalias de retaguardia a toda costa.

Joaquín Baleztena Ascárate en 1936 era jefe regional de la Junta Regional Carlista de Navarra. Esta Junta, que había tenido un papel importante durante la II República en los preparativos de la sublevación, fue desplazada por otra denominada Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN) que actuó con entera independencia de las jefaturas regional y nacional. Es importante esta distinción entre Junta Regional Carlista de Navarra y la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN)​ que fue constituida entre el 19 y el 20 de julio de 1936.

Con la formación de la JCCGN al tío Joaquín lo relegaron como presidente meramente honorario sin funciones. El mando lo asumió el vicepresidente (presidente efectivo) José Martínez Berasáin. [1]

Manuel Fal Conde, jefe delegado de la Comunión Tradicionalista a nivel nacional, afirmó que los integrantes de la JCCGN suplantaron a quienes de verdad habían protagonizado la sublevación y a los que salieron al frente. La JCCGN se hizo con el control y lamentablemente  algunos miembros participaron en la represión de retaguardia[2].

En las cajas de la JCCGN que se custodian en el  Archivo General de Navarra Joaquín Baleztena solo firma los documentos de los primeros días de la guerra, hasta que consciente de su no influencia en las decisiones de dicha junta, decidió atajar las represalias que algunos estaban realizando aprovechando el caos reinante del comienzo de la guerra. Para ello publicó la siguiente orden en “El Pensamiento Navarro” el 24 de Julio de 1936. Es importante el detalle de que la firmara utilizando su cargo de jefe regional y no como presidente ni representante de la JCCGN:


Nota de Joaquín Baleztena Ascárate en el Pensamiento Navarro. Como jefe regional carlista ordena a los carlistas a no ejercer  actos de represalia y evitar que se comentan en su presencia.


Los carlistas, hijos, nietos y biznietos de soldados no ven enemigos más que en el campo de batalla. Por consiguiente, ningún movilizado voluntario, ni afiliado a nuestra inmortal Comunión debe ejercer actos de violencia, así como debe evitar se cometan en su presencia. Para nosotros no existe más actos de represalias que los que la autoridad militar, siempre justa y ponderada, se crea en el deber de ordenar.

 

El Jefe Regional

 

JOAQUÍN BALEZTENA”[3]

Afirma en sus memorias su hermana la tía Lola (Dolores Baleztena Ascárate):

“¡Lástima no fuera obedecida esta nota tan llena de nobleza, calificada por algunos de vaselina! El señor Obispo le felicitó por ella. De haberlo sido, no hubiéramos tenido que lamentar actos indignos realizados por, quienes huyendo del peligro de la vanguardia, se creían valientes actuando cobardemente en la retaguardia.”[4]

 

Y efectivamente desde entonces tanto al aitacho como al tío Joaquín en algunos ambientes comenzaron a llamarles “los vaselinas”, por oponerse a las represalias.


Desde entonces los posteriores comunicados y órdenes de la JCCGN o no tienen firma o ya los firma Berasain. Revisando también los números de “El Pensamiento Navarro” de esos primeros meses se puede observar que Joaquín Baleztena no firmó ningún comunicado de la JCCGN; los firma dicha junta en general, y los relacionados con el requeté auxiliar “el jefe” a secas. Es más, el tío Joaquín no asistía a las reuniones de la JCCGN.

En la portada del pensamiento Navarro del 9 de agosto de 1936 se indica una noticia referente a “un emocionante acto en Lesaca” en la que indica que el presidente de la JCCGN era José Martínez Berasain. [5]

El Pensamiento Navarro 9 agosto 1936

Igualmente una información publicada en "Navarra Hoy" (periódico de línea nacionalista de izquierdas) reconoce que Joaquín Baleztena Ascárate al escribir esta nota era presidente meramente nominal y la firmó por su cuenta (6). 

Como la única “prueba” que aportan algunos para difamar al tío Joaquín, intentando asociarlo a la represión, es su pertenencia a dicha JCCGN, este asunto queda aclarado y la insinuación lanzada debería desaparecer, aunque algunos seguirán repitiéndola cuanto sea necesario porque “una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”

Antes de seguir es importante decir que no puedo afirmar qué miembros concretos de la JCCGN apoyaban la represión. Solo sé que mi familia la combatió.

También debo recordar, sin que sirva de excusa porque no la hay, que gran parte las represalias se cometieron por personas ajenas al carlismo, e incluso en muchos casos por motivos ajenos a la política, aprovechando la situación para realizar viejos ajustes de cuentas pendientes. Esto no minimiza mi condena y asco a todos ellos, y en especial a esos carlistas de retaguardia que participaron en la represión enturbiando la imagen de los miles de voluntarios que se jugaban la vida en el frente. Y esta condena la hago también en nombre de mis antepasados y de la familia Baleztena.

Todo esto sirve para demostrar que el tío Joaquín nunca participó en actos de represalias ni similares. Pero aun voy a ir más lejos demostrando que él y el resto de familia lucharon activamente contra la represión. Y a esto último me voy a dedicar en la próxima entrada si Dios quiere.




[1] Ugarte Tellería, Javier (2009). «El carlismo en la guerra del 36: la formación de un cuasi-estado nacional-corporativo y foral en la zona vasco-navarra». Historia contemporánea (38): 58-60. ISSN 1130-2402. Consultado el 15 de agosto de 2023.

[2] Martorell Manuel 2010, Retorno a la lealtad - el desafío carlista al franquismo, p 3637 

 

[3] El Pensamiento Navarro, 24 julio 1936

[4] Baleztena Dolores. 25 años al volante, memorias de una chofer. p84

[5] El Pensamiento Navarro. 9 Agosto 1936

(6) Navarra Hoy 23 agosto 1986 p 40



sábado, 24 de noviembre de 2018

La Real Cofradía del Gallico de San Cernin 2

Querido lector, por problemas de salud he tenido abandonado el blog del aitacho durante aproximadamente un año, pero varias cosas me han hecho retomarlo. En primer lugar vuestras peticiones y ánimos. También dos reportajes aparecidos en prensa y un documento desconocido que ha llegado a mis manos. Y además que hace casi un mes celebramos el 8º aniversario del blog, que aún tiene muchas cosas que contar del aitacho.

Vamos con el primer reportaje, publicado en el Diario de Navarra en Junio de 2017 titulado "La Cofradía del Gallico, una asociación contra la vulgaridad" en el que se narra la historia de esta asociación fundada en 1952 entre otras personas por el aitacho y que según reza el artículo "supuso en 1952 un movimiento cultural impresionante en Pamplona. Reunió a 200 socios con unos estatutos que rechazaban a los pelmazos, los tristes y los pedantes". Aprovecho algunos trozos de este reportaje, realizado con los archivos de José Javier Uranga “Ollarra”, para completar las anteriores entradas que trataban precisamente sobre este tema:



Excursión de la Real Cofradía del Gallico de San Cernin al Monasterio de Leyre. Ignacio Baleztena sentado con boina a la derecha. Foto del Diario de Navarra

La Real Cofradía del Gallico de San Cernin nació en 1952 de la mano de Ignacio Baleztena Ascárate, Hermano Mayor, y José Javier Uranga Santesteban, Hermano Secretario. En pocos meses logró reunir a 300 socios que representaban lo más granado de la sociedad pamplonesa…

Tal vez por la novedad de los estatutos o por dar en el clavo con la reivindicación de “lo nuestro”, se hicieron socios personajes famosos y personas de a pie, desde Cristobal Balenciaga, prestigioso diseñador de moda y modisto de alta costura que vivía en París, hasta el pintor Basiano, pasando por el presidente de la Diputación Foral, Miguel Gortari y alcalde de Pamplona, Javier Pueyo, los catedráticos José Manuel Casas Torres, José María Lacarra y Francisco Yndurain, e Ismael Sánchez Bella que estaba organizando el Estudio General de Navarra (Inicio de la Universidad de Navarra)…

“De entrada, un principio claro y taxativo: “En la Cofradía del Gallico no se satisfará cuota alguna bajo ningún concepto”. Las normas empiezan “arremetiendo contra la vulgaridad moderna, y de la carencia de espíritu entrañable hacia lo que nos es más propio”. “Para defender nuestras tradiciones y nuestros monumentos, de sabios e ignorantes, de tontos y de listos, hemos decidido fundar la Real Cofradía del Gallico de San Cernin”
“Para pertenecer a dicha Cofradía son condiciones sine qua non ser sencillo, odiar al pedante, al triste y al pelmazo, mostrar cariño hacia lo que tiende a desaparecer, sentir un poco de inquietud por los santos viejos, la historia y el folklore, gustar de danzas y de romerías, saber sumergirse en el alma del pueblo y pensar en él y como él”

Y con estos mimbres la Cofradía vio la luz de forma pública y oficial el 28 de Junio de 1952 con una conferencia de Dolores Baleztena (tía Lola), en el salón de actos de la Escuela de Comercio.

LAS ACTIVIDADES DE LA COFRADÍA

Según los documentos guardados por José Javier Uranga, los dos primeros años, la actividad estuvo repleta de excursiones, conferencias, libros, exposiciones. Entre estas destacan la celebración del Rey de la Faba (pinchar aquí) y otras que puedes leer en el artículo del Diario de Navarra.


Mi padre, Ignacio Baleztena, escribió también un himno para la cofradía  llamado “El Gallico de San Cernin” o también conocido como “la gallinica de la Rochapea” que puede leer y escuchar pinchando aquí.
La vida de la cofradía fue relativamente efímera, pero muy intensa, y se apagó a finales de los años 50 del siglo XX. Y como curiosidad, ahora que estamos con Franco p´arriba y p´abajo, más vivo que nunca, esto es lo que ocurría en 1952, fecha de la fundación de la Cofradía, con los Baleztena (pinchar aquí)


Y como ya he dicho nos queda continuar con otro reportaje y un documento inédito, por este orden o no, quién lo sabe que... podrás leer en las siguientes entradas si Dios quiere