Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

Mostrando entradas con la etiqueta Danzaris. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Danzaris. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de enero de 2026

Bodas de oro de la Cabalgata de Reyes Magos de Pamplona en 1979, en su 52 aniversario

 +

Querido lector, no podíamos acabar este mes sin hablar de SSMM los Reyes Magos de Oriente, tan relacionados en Pamplona con el aitacho.

Veíamos cómo mi padre, Ignacio Baleztena Ascárate, iniciador de la Cabalgata de Pamplona en 1927, cedió, en la década de los 50 del siglo XX, su corona de Baltasar a sus hijos y cómo la familia continuó muy involucrada en la organización del evento. Pero esta situación llegaba a su fin como veremos en estas próximas dos entradas.

Nos vamos hasta 1979. En ese momento estaba muy complicada la cuestión política, debido al intento de anexión de Navarra a Euskadi. En este ambiente, en 1978, el Grupo Municipal de Danzas del Ayuntamiento comenzó a desfilar por primera vez con la ikurriña. En 1979 se celebraban las bodas de oro de la Cabalgata con los gigantes, la Pamplonesa y los danzaris. Había que evitar la politización de la cabalgata hacia ningún lado. Previendo lo que pudiera pasar, estuve hablando unos días antes con dos de los organizadores, que eran del partido socialista, y me prometieron que no iba a salir la ikurriña

La verdad es que el cincuentenario (celebrado curiosamente a los 52 años de la primera Cabalgata oficial de Pamplona) resulto un éxito exento de cualquier política ni polémica.

Veamos la crónica del Diario de Navarra:[1]

“Buen tiempo y gentío en las calles

La cabalgata de Reyes, en sus bodas de oro, contó con gigantes y dantzaris

Los gigantes de Pamplona, presentes por primera vez en la cabalgata de Reyes, no restaron la mínima atención de los niños hacia los tres Magos de Oriente. La que hacía las bodas de oro de la cabalgata contó con distintas novedades —ausencia de jaula de monos y salvajes— y con la presencia multitudinaria de padres y niños a lo largo de su recorrido por el centro de la ciudad

…La banda infantil de trompetas y tambores abría marcha. Detrás de ellos los pajes y cortejo de los reyes, seguidos de una carroza con música y dos personajes de «El Lebrel Blanco» que iban animando el recorrido. Los gigantes aparecían detrás con su color de cartón sanferminero… Detrás la carroza con el cartero real y una gran columna de globos, seguida de los danzaris del Ayuntamiento -sin banderas-[2] y unos caballos llevando cargas de «oro».

Los gigantes de Pamplona salieron en la Cabalgata de Reyes de 1979 para celebrar las bodas de oro de este acto. Foto Diario de Navarra 6 enero 1979 (2)


Después de más figuras simbólicas… llegaba Melchor, que Suscitaba inmediatamente los gritos de los pequeños… En cada parada, en cada esquina, bailaban los gigantes y danzaris, y hasta la carroza de Melchor y Gaspar subían o eran elevados los pequeños, deseosos del beso o la caricia del rey mago que por la noche les visitaría en su sueño.

El último, el delirio, Baltasar, el que suscitaba mayor entusiasmo. Había abandonado su carroza tirada por tractor para hacer, con sus negros acompañantes, el recorrido a pie llano[4]. Baltasar, más democrático, perdía en visibilidad lo que ganaba en cercanía y contacto humano con los peques. A su paso se deshacían en algunos tramos las aceras de espectadores y grupos de padres con sus niños invadían la calzada. El rey negro apenas podía saludar a todos…

La ilusión de encarnar a Baltasar y ver las caras de los niños y los padres es inexplicable.
Foto de El Pensamiento Navarro 6 enero 1979 (3)

A las 8.30 se apagaron las luces de la Plaza del Castillo mientras se encendían los focos especiales instalados en los árboles correspondientes a la parada de los taxis, enfrente de la cual se situaban los gigantes. Remolino de gente hacia allá mientras crece el griterío en la esquina de Baleztena porque está entrando Baltasar, al que sigue La Pamplonesa, que cierra la comitiva…”


Tras unas palabras del concejal Frommknecht, una suelta de globos y el baile de gigantes y danzaris al son de La Pamplonesa, las bodas de oro finalizaron con éxito.

Pero todo iba a cambiar al año siguiente en el que los Hermanos Baleztena encarnaríamos a Baltasar por última vez, debido al motivo que veremos en la próxima entrada si Dios quiere.



[1] Diario de Navarra. 6 enero 1979. P 28

[2] Nótese que fue noticia que el Grupo de Danzas del Ayuntamiento saliera sin banderas, es decir sin ikurriña y sin ninguna otra, ni siquiera la de Pamplona.

[3] De nuevo ese año tuve el orgullo de encarnar a Baltasar. Creo que esta es la última foto publicada en la prensa en la que salgo en la cabalgata. 



sábado, 9 de diciembre de 2023

75 aniversario de la fundación del Grupo de Danzas del Ayuntamiento instruido por Ignacio Baleztena

Querido lector, finalizando el puente foral y de la Inmaculada vamos a recordar una de las actuaciones folclóricas en las que estuvo involucrado el aitacho y que acaba de cumplir 75 años

El Ayuntamiento de Pamplona decidió en 1949 crear un grupo municipal de danzas, que acompañara a la corporación en sus salidas "en cuerpo de ciudad" para acudir a actos protocolarios cívico-religiosos como las procesiones de San Fermín y la de San Saturnino.

Y como mi padre Ignacio era un danzari consumado y había formado el mejor grupo de danzas de Pamplona y posiblemente de Navarra de aquella época, el del Muthiko Alaiak,[1] fue requerido también a colaborar en la formación del grupo de Danzas del Ayuntamiento, que bailó por primera vez hace 75 años, el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino. Un mes antes la comisión municipal de Fomento citó en un restaurante (seguramente Casa Marceliano) a los que tenían que organizar el grupo de danzas en el tiempo récord de 30 días. Presidió el alcalde Miguel Gortari y asistieron el secretario Ignacio Sanz, Pachi Arrarás, José María Iribarren en calidad de presidente de la sección de folclore de la Institución Príncipe de Viana y como no mi padre Ignacio Baleztena como Director de Museos y sobre todo como danzari experimentado y perejil de todas las salsas. Se decidió que se constituiría el grupo formado por dieciséis personas: doce danzaris, un makilari, un abanderado y dos gorris. Pachi Arrarás y Pedro Lozano Sotés diseñaron los trajes y llegó el día señalado, en el que los jovencicos danzaris cazados al vuelo, algunos de ellos procedentes del Orfeon Pamplonés, con más prestancia que entrenamiento se tuvieron que lanzar a la calle. La falta de preparación y repertorio la suplieron con unas buenas pintas de clarete antes de salir que les ayudaron a dar unos brincos y hacer unos jeribeques que encantaron a la vecindad, siendo todo un éxito. 

 

Primera actuación del grupo de danzas del Ayuntamiento de Pamplona, el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino.


75 años después, el 29 de noviembre de 2023 los danzaris de Duguna acompañan a San Saturnino en su procesión




Actualmente los sucesores de este Grupo Municipal son los danzaris de Duguna, que mantienen un convenio con el Ayuntamiento acompañándolo cuando sale en Cuerpo de Ciudad, como en la procesión de San Saturnino de este año en que se han cumplido exactamente 75 años de su fundación gracias a la colaboración del aitacho, Ignacio Baleztena Ascárate, precisamente en el aspecto más propio como es el de aprender las danzas y ejecutarlas con garbo y kozkor.

Esperamos que hayáis disfrutado de un feliz día de San Saturnino patrón de Pamplona, de San Francisco Javier patrón de Navarra, y de la Inmaculada patrona de España. Que ellos intercedan por nosotros.

Y en la próxima entrada seguiremos con la vida del aitacho si Dios quiere.



[1] Muthiko Alaiak: Nuestra Historia. Algo de historia sobre nuestros 50 primeros años (1931-1981). Folleto Muthiko Alaiak. Pamplona 1981

 

domingo, 23 de enero de 2022

In memoriam Ignacio Baleztena Abarrategui, "Tatito"

Querido lector, mal empezó este funesto año con la muerte de mi hermano "Tatito". El 21 de febrero a sus 84 años de edad fallecía el sexto hijo del aitacho, Ignacio Baleztena Abarrategui. Tranquilos no falleció de Coronavirus. Por desgracia hay otras muchas enfermedades también.

Podría contar muchas cosas de su vida pero lo dejo en manos de mi hermano Carlos, "Caco", que lo hizo de forma magistral con motivo de su 80 cumpleaños mediante artísticos dibujos e ingeniosos comentarios:












También le he pedido a mi hijo Joaquín que hiciera un vídeo in memoriam a partir de una actuación del Muthiko Alaiak en 1970 con unas imágenes inéditas.






Después de ver el vídeo igual te ha pinchado la curiosidad de dicha actuación y dónde fue. Lo veremos más adelante.

De momento lo importante, que Tatito descanse en Paz con el aitacho la mamita y resto de familia. Un fuerte abrazo a su mujer Maite y sus hijos con mis oraciones.

En la próxima entrada si Dios quiere veremos cómo ha seguido siendo este año tan nefasto.

martes, 20 de septiembre de 2016

Actividad socio cultural de Ignacio Baleztena en la posguerra

Querido lector, esta vez sí que sí, que retomo la biografía del aitacho más o menos donde la habíamos dejado, es decir, en la posguerra. Pues bien, durante los años 40 tuvo una intensa actividad de tipo cultural organizando todo tipo de eventos, asociaciones, investigando en el Archivo General de Navarra (que es lo que le encantaba) y metido en todo lo que tuviera que ver con su querida Pamplona y Navarra. Por ejemplo estuvo en los orígenes de la revista Pregón, revista gráfica literaria que durante los años 40, 50 y 60 representó de forma predominante el movimiento literario navarro.

Los miembros de la revista Pregón, a la derecha con boina Ignacio Baleztena

             En vísperas de los sanfermines de 1943 salía a salía a la calle el primer número de la revista Pregón. Tras un largo “parto” en el que hubo que sortear los obstáculos de la censura de la Delegación Nacional de Prensa, con antecedentes de dos intentos previos llamados "Marzo e Iruña",  el 23 de mayo de 1944 se autorizó definitivamente la publicación, bajo la tutela de Faustino Corella, gran amigo del aitacho. El director era José Díaz Jácome periodista, y los redactores José María Iribarren, abogado y publicista, José Ramón Castro catedrático y archivero jefe de la Diputación Foral y mi padre Ignacio Baleztena que firmaba como “Premín de Iruña”, director de los museos de Navarra y oficial del Archivo de Navarra. Después fueron incorporándose otros como Manuel Iribarren, Santi de Andía, Ángel María Pascual, etc. Y así pronto comenzó a ser más que una revista y se constituyó además una tertulia literaria que se reunía los sábados, primero en domicilios particulares y después en el bar "Cinema" de Pamplona, y que terminó desdoblándose en dos, una correspondiente al grupo directivo de Pregón, que se celebraba los miércoles en el "Cinema", y otra más abierta y concurrida, que se reunía los sábados, al principio, en un local cedido por el Ayuntamiento de Pamplona, después en el bar "Bearin", en el hostal "Yoldi" y más tarde en el "Nuevo Casino". Para conocer la Historia de esta Revista / Peña recomiendo el artículo de Juan José Martinena Ruiz en el número 51 de 2018 de la propia revista Pregón.

De nuevo la boina delata a Ignacio Baleztena en esta tertulia de la revista Pregón

            Y pronto mi padre, junto con el resto y especialmente Faustino Corella, imprimió ese aire sinfundamento y socarrón que daba a todas las iniciativas en las que participaba, acabando por conformar la “Peña Pregón” en la que esos sesudos intelectuales combinaban las actividades culturales con otras más “exóticas”. 

La flor y nata de "los intelectuales" de la Peña Pregón en una sinfundamentada, entre ellos Ignacio Baleztena con la boina

Lamentablemente más adelante veremos que como entre todos los grupos tiene que haber un judas, pero eso será después.

Ignacio Baleztena con su boina, formando parte del consejo de dirección de Pregón en 1967, pocos años antes de que sufriera la embolia que finalmente acabo con su vida

            Su afición de or­ganizar actos le persiguió toda la vida involucrando siempre a su familia. En 1946 participó activamente en la organiza­ción de las jornadas de la Coronación Canónica de Santa Ma­ría la Real, por lo que recibió de la Diputación la meda­lla de Bronce, como ya vimos en una entrada anterior (pinchar aquí y aquí).

            Ganó el premio sobre toponimia de Pamplona, que acarreaba teoricamente su publi­cación, cosa que en principio no se llevó a cabo; quedó en pri­mer lugar en la 1ª reunión de Toponimia Pirenaica cele­brada en Jaca en 1948. Esta vez sí el trabajo al fin se publicó en la revista "Prín­cipe de Viana".

            Fue secretario del Comité Provincial de Turismo en enero de 1948 y le encomendaron la labor de organizar el Congreso Navarro de Turismo.

Ignacio Baleztena en el Congreso de Turismo. Extraña manera de, siendo el organizador del mismo, enseñar la ciudad a los encopetados asistentes, con las piernas colgando de las murallas. Desde luego seguro que fue un cicerone muy entretenido.

            Era además responsable de la sala dedicada a Navarra en el Museo de Bayona y entre eso y el Museo de Recuerdos Históricos (pinchar aquíaquí y aquí) acabó siendo "Director de Museos", incluido el Museo de Navarra que estaba situado por aquel entonces en la actual Cámara de Comptos pasando a su ubicación actual en 1956, y aunque allí tenía un despacho de categoría, él se pasaba realmente las horas investigando en el Archivo para desesperación del conserje del Museo que le reñía por darse tan poca importancia.

Y como era un danzari consumado y había formado el mejor grupo de danzas de Navarra de aquella época (el del Muthiko) fue requerido también a colaborar en la formación del grupo de Danzas del Ayuntamiento, que bailó por primera vez el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino. Un mes antes la comisión municipal de Fomento citó en un restaurante (seguramente Casa Marceliano) a los que tenían que organizar el grupo de danzas en el tiempo récord de 30 días. Presidió el alcalde Miguel Gortari y asistieron el secretario Ignacio Sanz, Pachi Arrarás, José María Iribarren en calidad de presidente de la sección de folclore de la Institución Príncipe de Viana y como no mi padre Ignacio Baleztena como Director de Museos y sobre todo como perejil de todas las salsas. Se decidió que se constituiría el grupo formado por dieciséis personas: doce danzaris, un makilari, un abanderado y dos gorris. Pachi Arrarás y Pedro Lozano Sotés diseñaron los trajes y llegó el día señalado, en el que los jovencicos danzaris cazados al vuelo, algunos de ellos procedentes del Orfeon Pamplonés, con más prestancia que entrenamiento se tuvieron que lanzar a la calle. La falta de preparación y repertorio la suplieron con unas buenas pintas de clarete antes de salir que les ayudaron a dar unos brincos y hacer unos jeribeques que encantaron a la vecindad, siendo todo un éxito. 
 
Primera actuación del grupo de danzas del Ayuntamiento de Pamplona, el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino.

            Pródigo de su saber, su asombrosa memoria, sus enormes conocimientos y su archivo personal estaban abiertos para cuantos acudían a él. En este sentido muchos le saqueaban, pero realmente tampoco le importaba demasiado. Eso de los derechos de autor no cabía en su cacumen.


            Pero además de toda esta actividad cultural y folclórica, tenía que seguir dando suelta a sus inquietudes socio políticas, como veremos en las próximas entradas si Dios quiere.