Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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lunes, 6 de enero de 2025

Ignacio Baleztena en el origen de la cabalgata de Reyes de Pamplona

 

Querido lector, en primer lugar desearte de corazón, como es menester, un feliz final de Navidad y próspero 2025 con esta superproducción de la Sociedad Chopical fundada por el aitacho: El belén viviente de Leiza. Misterio de gozo. Si te fijas bien y la ves hasta el final igual encuentras alguna superestrella del celuloide que me recuerda a mí mismo.



Pero vamos al grano. Este blog no podía dejar pasar de alto esta fecha tan señalada de los Reyes Magos, ya que mi padre Ignacio Baleztena fue precisamente el iniciador de la cabalgata de Pamplona.

 Respecto a su relación con SSMM fue más allá de la que tiene cualquier persona cabal. El preludio de esta historia comienza con un episodio familiar que puedes leer pinchando aquí. Posteriormente el aitacho comenzó a invitar a SSMM en el círculo carlista "a través del rey Baltasar" con quien mantuvo siempre una muy estrecha relación, tanta que parecían gemelos... 

Más tarde por su cargo de diputado foral por Pamplona desde 1921 a 1928 le tocó encargarse de los asuntos de la Casa de Maternidad. Allí acudía con fre­cuencia para enterarse de sus necesidades y para entretener y entretenerse con los niños. Así pues, en 1926 se le ocurrió organizar la visita de los tres Reyes Magos de Oriente a la Maternidad cargados de regalos y golosinas y finalizar la fiesta en su propio domicilio, Casa Baleztena, abriéndola a todos los niños de Pamplona en una celebración similar a la que ya venía realizando previamente en el Círculo Carlista. 

Ésta era la crónica de ese embrión de cabalgata escrita en el Pensamiento Navarro de 6 de enero de 1926:




Reseña en el Pensamiento Navarro del 6 de enero de 1926 sobre la celebración de reyes organizada por Ignacio Baleztena en Casa Baleztena

"EN EL DOMICILIO DE LOS SEÑORES DE BALEZTENA

Volviéronse ayer a abrir las puertas de la amable morada de los señores de Baleztena para recibir a buen número de niños, en obsequio de los cuales se celebró una fiesta encantadora, en ese día memorable de la víspera de la adoración de los Santos Reyes .

Aquella distinguida familia preparó una veladita llena de simpatía, que agradó a los muchísimos niños reunidos, extraordinariamente. 

Para todos hubo además espléndida merienda y bonitos regalos con los que el atractivo de la fiesta subió para la simpática concurrencia en términos inconmensurables.

En suma, una tarde inolvidable para los numerosos niños qué tan delicadamente fueron obsequiados.

Felicitamos sinceramente a la distinguida familia de Baleztena y muy especialmente a los ejecutores de tan atrayente fiesta.” (1)

Esta experiencia y sobre todo su actuación como “representante” del rey Baltasar tuvieron tanto éxito que contactó con su amigo periodista Perico Martín, secretario de la Asociación de la Prensa y redactor de El Pensamiento Navarro (2), con el objetivo de involucrar a dicha asociación presidida entonces por Javier de Arvizu, para realizar una cabalgata de reyes extensiva a toda la ciudad. Él se reservó el papel de “representante” de Baltasar y el 5 de enero de 1927 se puede considerar que fue la primera cabalgata oficial de Pamplona de la que el aitacho fue el “alma pater”. Así durante décadas sería el “valido” del rey negro, pero la historia de la cabalgata tuvo muchas vicisitudes que ya hemos contado en este blog y puedes ver pinchando estos enlaces:



Cómo habrá celebrado hoy el aitacho la fiesta de la Epifanía en el cielo y que cabalgata  habrá organizado con Baltasar adorando al Niño Dios. Igual en próximas entradas seguimos narrando esta aventura que duró décadas o continuamos con la biografía de mi padre si Dios quiere.

 

¡Vivan los Reyes Magos y feliz 2025!


Ignacio Baleztena iniciador de la cabalgata de Reyes de Pamplona fue "representante" de Baltasar durante muchos años

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(1) El Pensamiento Navarro. 6-1-1926. p1
(2) Izu Belloso MJ, Saiz-Calderón y los escritores navarros de hace un siglo. Príncipe de Viana (PV), 288, enero-abril, 2024

viernes, 16 de febrero de 2024

Primera boda de los hijos de Ignacio Baleztena

 

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Querido lector, el 16 de julio de 1964, festividad de la Virgen del Carmen, el aitacho veía con gran ilusión cómo se celebraba la primera boda de uno de sus hijos, a saber el menda.



Ignacio Baleztena da el brazo a su consuegra Julia Hualde en el cortejo de la boda de su hijo Javier subiendo las escaleras de Casa Baleztena


La ceremonia tuvo lugar en el Oratorio de Casa Baleztena, a los pies de La Dolorosa. A continuación se sirvió la comida en los salones

Ceremonia de la boda en el oratorio de Casa Baleztena. Contrayentes Javier Baleztena y Mª Jesus Gurrea, celebrante D. Jesús Arraiza. Al fondo el padrino de la novia, su padre Francisco Gurrea

Pero mejor que lo cuente la nota publicada en el Pensamiento Navarro al día siguiente.[1]

“Nuevos HOGARES

BALEZTENA ABARRATEGUI

GURREA HUALDE

                Ayer al mediodía, festividad de Nuestra Señora del Carmen, contrajeron matrimonial enlace los distinguidos jóvenes don Javier Baleztena Abarrategui y la señorita María Jesús Gurrea Hualde.

La boda se celebró en la centenaria Capilla oratorio del tradicional de los Señores Baleztena, de la que hace una temporada se conmemoraron los fiel años de la autorización especial concedida entonces por el Papa, Pío lX, aquel gran debelador del liberalismo al que combatió con energía en defensa de la libertad y de los derechos de la Iglesia.

                Con este motivo, en la mansión de los Señores de Baleztena, se reunieron ayer en un buen número de parientes y amigos de las familias de los contrayentes.

                Apadrinaron  a los novios los Príncipes Don Carlos de Borbón-Parma[2] y su esposa doña Irene de Orange Nassau, pero no pudiendo asistir, en expresivo documento delegaron en los padres de Javier, don Ignacio Baleztena y su esposa doña Carmen Abarrategui.

                Ante la distinguida concurrencia que esperaba, hicieron su aparición los contrayentes. Ella, María Jesús Gurrea Hualde, alta, esbelta, con su precioso traje blanco y tocada con velo tul ilusión, daba el brazo a su Padre Don Francisco; y él, Javier Baleztena Abarrategui, vestido de etiqueta, lo daba asimismo a su madre, doña Carmen.

Noticia de la boda entre Javier Baleztena Abarrategui y Mª Jesús Gurrea Hualde en el Pensamiento Navarro, 17 julio 1964




 

El marco de la puerta de entrada al oratorio Estaba profusamente esmaltado de margaritas, la floral tan simpática y querida, propia  De una obra tan centenariamente también vinculado a la Tradición, y que lo dice todo de los ideales y sentimientos carlistas de Sus ilustres moradores , los señores de Baleztena.

                Ante el altar de Nuestra Señora, todo él adornado con flores blancas , esperaban el sacerdote don Jesús  Arraiza Frauca, Primo del novio, que celebró la misa y después del Evangelio, según las normas actuales, pronunció una plática Tan breve como sentida y brillante sobre el matrimonio y su grandeza cristiana y social y bendijo después la boda , uniendo a dos corazones que se aman por el lazo irrompible del Sacramento matrimonial.

                Terminada la ceremonia los recién casados fueron felicitados por toda la concurrencia , lo mismo que sus padres y familiares, y tuvimos el gusto de leer los documentos de felicitación de los Príncipes de Borbón Parma-Orange Nassau y el de su día, la Infanta María Isabel de Borbón  Parma, enfermedad en la Cruzada en el Hospital Alfonso Carlos, y madrina de bautismo del novio.

                A continuación, y como el día lo requería, fue servida una comida fría, la cual transcurrió dentro de la natural alegría.

Al nuevo matrimonio felicitamos cordialmente, uniendo nuestra felicitación a sus distinguidas familias.”

Mesa presidencial del banquete en los salones de Casa Baleztena. De izda a dcha: D. Jesús Arraiza, Javier Baleztena, camarero, Julia Hualde, Francisco Gurrea e Ignacio Baleztena


Tras la luna de miel Mª Jesús y yo fijamos la residencia en la misma casa donde habían vivido también el aitacho y la mamita al inicio de su matrimonio, sita en la C/ Fernández Arenas

                Así se abría la puerta a la continuidad de la familia, siendo el primer matrimonio después del cual vendrían otros de los que hablaremos en próximas entradas si Dios quiere.               

                Tras la crónica oficial el canso de mi hijo Joaquín insiste en que al lector pueden interesarle chascarrillos contados por mí mismo y me ha grabado una entrevista que va a continuación, con vergüenza por mi parte porque son cosas intrascendentes y anécdotas personales y familiares.





[1] El Pensamiento Navarro. 17 julio 1964. P 11

[2] Se refiere a Carlos Hugo, hijo de D Javier de Borbón Parma. Todavía no había dado el giro al socialismo autogestionario

viernes, 13 de octubre de 2023

La insustituible figura de Premín de Iruña

Querido lector, cambiando de tercio como ya dijimos este año se ha cumplido el cincuentenario de la muerte del aitacho. Como obituario introducimos en este blog un artículo que tiene el valor añadido de haber sido escrito por una persona que se encuentra en las antípodas políticas. Fue publicado en el Diario de Noticias el 20 de agosto de 2023 en el apartado “vidas ejemplares de Pamplona”. Está firmado por Joseba Asiron, concejal de EH Bildu y ex alcalde por esta formación.[1]

“La insustituible figura de Premín de Iruña

Ignacio Baleztena, también conocido por sus seudónimos Premín de Iruña y Tiburcio de Okabio, contribuyó a dibujar el alma de Pamplona y sus fiestas en el siglo XX, y el volumen y la amplitud de sus aportaciones en este sentido es, sencillamente, apabullante.

 

Ignacio en la última etapa de su vida, cogiendo de la mano al gigante europeo, a quien él mismo llamó ‘Joshemiguelerico’.

Los orígenes familiares

Ignacio Baleztena nació en Pamplona el 2 de abril de 1887, en el seno de una familia de origen leitzarra. Su abuelo había nacido en dicha localidad en 1828, y su padre, Joaquín Baleztena Muñagorri (1847-1917), protagonizó ya un ascenso económico y social importante, puesto que poseía caseríos y fincas en Leitza, así como varias casas en Pamplona. Aunque la familia no perdió nunca sus raíces leitzarras, fue probablemente en tiempos del mismo Joaquín Baleztena cuando iniciaron su asentamiento en la capital. De hecho, sabemos que fue concejal en el ayuntamiento de Pamplona al menos entre 1881 y 1895, momento para el cual aparece ya adscrito a la ideología carlista. Joaquín Baleztena casó con Dolores Ascárate Echeverría, de orígenes baztaneses según la tradición familiar, y tuvieron 9 hijos, de los cuales Premín de Iruña ocupaba el tercer puesto.

El alma mater familiar y el vínculo moral de sus miembros ha sido y es casa Baleztena, inmueble situado en la esquina del paseo de Sarasate con la plaza del Castillo. Se trata de un edificio palaciano con fachadas hacia la calle Comedias y la plaza del Castillo, aunque la puerta principal, de resabios clasicistas y abierta entre columnitas jónicas, se abre hacia el paseo de Sarasate, frente al monumento a los Fueros y el palacio de Diputación. Fue construida hacia 1840 para Nazario Carriquiri (1805-1884), conocido por ser el creador de la legendaria ganadería homónima, aunque su figura es mucho más compleja. De ancestros bajonavarros, Carriquiri se enriqueció posiblemente con la venta de armas a los liberales durante la guerra carlista, y fue uno de los principales beneficiarios de la desamortización de Mendizábal, al adquirir masivamente tierras de labor en condiciones muy ventajosas. En 1852 el ganadero pamplonés vendió el inmueble a Joaquín Baleztena, padre de Premín de Iruña, con lo cual se producía una curiosa paradoja, puesto que la familia que constituía el máximo referente del carlismo pamplonés situaba su santuario en un inmueble construido gracias a la venta de armas al ejército liberal.

Inquietudes políticas

El joven Ignacio Baleztena estudió la carrera de derecho y se hizo abogado, interesándose desde muy pronto por la política, en la que sus orígenes familiares carlistas tuvieron un peso decisivo. En 1918 fue elegido concejal del ayuntamiento de Pamplona por la Comunión Tradicionalista, y en 1921 fue nombrado diputado foral, cargo que ostentaría hasta 1928. Por aquellos años (1927) casó con Carmen Abarrategui Gorosábel, con la cual llegaría a tener la friolera de 10 hijos. La proclamación de la República en 1931 y la resistencia de los poderes fácticos a sus disposiciones laicistas provocaron un ambiente de gran crispación y enfrentamiento en Pamplona. Fruto de esa tensión, izquierdistas y carlistas se enfrentaron a tiros en la plaza del Castillo el 17 de abril de 1932, resultando muertos dos jóvenes izquierdistas y un carlista. Una gigantesca manifestación y una huelga general fue la respuesta dada por los socialistas, en el transcurso de la cual casa Baleztena fue asaltada e incendiada por elementos incontrolados. La mayoría de los miembros de la familia Baleztena hubo de trasladarse a Donostia y Leitza, y no volverían a Pamplona hasta 1935. Ignacio, no obstante, se quedó en la capital navarra, y en este tiempo conspiró intensamente contra la República y a favor del golpe de estado de 1936. Tanto Ignacio como su hermano Joaquín, en calidad de dirigentes del carlismo en Pamplona, mantuvieron contactos intensos con los golpistas, y parece que llegó a ofrecer al general Mola 8.400 voluntarios requetés para un eventual alzamiento. Finalmente se alistó y participó en la guerra, aunque no se le atribuye especial encarnizamiento con los vencidos. Más bien al contrario, parece que maniobró para salvar la vida a varios conocidos represaliados por los fascistas.

En otro orden de cosas, cabe decir que Ignacio Baleztena pertenecía a una clase de político navarro, hoy prácticamente extinta, a la que su condición de derechista no le impedía sentirse vasco y actuar como un euskaltzale sincero y activo. Premín de Iruña hacía continua ostentación del origen euskaldun de su familia, y reivindicaba con naturalidad el alma vasca de Pamplona, ciudad por la que siempre demostró gran pasión. Fue miembro de la Sociedad de Estudios Vascos, promotor del Museo Vasco de Baiona, y quiso impulsar una universidad vasca en pleno Franquismo. Participó en el homenaje a los últimos defensores de la independencia de Navarra que culminó con la inauguración del monolito de Amaiur, e incluso se mostró favorable a un Estatuto Vasco de Autonomía que incluyera a las cuatro provincias vascas. Y eso a pesar de que siempre mostró una especial agresividad verbal hacia el nacionalismo del PNV.

Una figura controvertida

Tras el final de la guerra civil, Ignacio Baleztena dejó la política para centrarse en una intensísima actividad cultural. Fue nombrado secretario provincial de Turismo en 1948, y director del Museo de Navarra al año siguiente, pero su actividad en este campo desborda ampliamente el ámbito de sus obligaciones, en especial en lo que a Pamplona se refiere. Sus aportaciones van desde la toponimia y la historia local hasta las tradiciones, el folklore, y de forma muy especial los Sanfermines, a los que ya antes había dedicado buena parte de sus energías. Un breve repaso a las iniciativas que puso en marcha nos da una idea de ello. Ignacio Baleztena fue en primera persona, aunque acompañado de otros muchos, el inventor del Riau-Riau en la marcha a Vísperas del 6 de julio (1911). Creó la Cabalgata de los Reyes Magos (1927) y el grupo de Danzas Municipal (1949), y fue fundador de la orden del Zaldiko Maldiko (1931) y de la peña Muthiko Alaiak (1934), a la que además compuso su himno. Recuperó tradiciones en desuso como la ceremonia de coronación del Rey de la Faba (1920) y la visita del ángel de Aralar a Pamplona (1925), y revitalizó la comparsa de Gigantes, a los que dio sus actuales nombres “oficiales” (Joshemiguelerico, Joshepamunda, Braulia, Toko-Toko...). Y por último, aunque no menos importante, es autor de algunas de las canciones sanfermineras más conocidas, como la del Uno de enero..., para la cual reaprovechó los sones de la canción del Olentzero, así como la diana sanferminera titulada Aupa Irunshemes...!, que empieza diciendo aquello de “El que se levante para las seis...”. Aunque, si se me permite hablar en primera persona, de entre todas sus tonadillas, yo me quedo con una deliciosa cancioncilla titulada La gallinica de la Rochapea, en la cual cuenta las desdichas de una gallina enamorada del gallico de la veleta de San Cernin.

El final

Ignacio murió en su casa de Pamplona en 1972, después de una larga enfermedad y cuando contaba 85 años. Con él desaparecía uno de los pamploneses más influyentes del siglo XX y, sin duda alguna, el más interesante. Y no podemos dejar de pensar que, si Ignacio Baleztena no hubiera tenido una tan marcada adscripción política y un nivel de implicación tal profundo en ámbitos ideológicos que hoy no se consideran “políticamente correctos”, su posición hubiera sido indiscutiblemente preponderante en los altares ciudadanos de la vieja Iruñea. Y es que, sencillamente, Pamplona en general y los Sanfermines en particular, no hubieran sido lo que hoy son sin las aportaciones de Premín de Iruña. Por plasmarlo de una manera gráfica diré que, si alguien preguntara a quien estas líneas escribe, con qué pamplonés de los últimos dos siglos le gustaría pasar una tarde hablando de Pamplona y sus cosicas, respondería sin ningún género de dudas que con Ignacio Baleztena Ascárate. Y la clave sería, en cualquier caso, no hablar en absoluto de política...

Joseba Asiron”

Y en la próxima entrada seguiremos con la biografía del aitacho si Dios quiere.



[1] Asiron, Joseba. Diario de noticias 20 agosto 2023. https://www.noticiasdenavarra.com/pamplona/2023/08/20/insustituible-figura-premin-iruna-7165291.html


miércoles, 27 de septiembre de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (4). Los Baleztena contra la represión.

Querido lector, hemos visto en las anteriores entradas cómo el aitacho y su hermano el tío Joaquín lucharon contra la represión de retaguardia. Hoy vamos a centrarnos más en mi padre. Para saber lo que hizo Ignacio Baleztena Ascárate durante la guerra la respuesta es bien fácil. Además de su testimonio basta con mirar su ficha de combatiente, que se encuentra en el Archivo General de Navarra junto con la de miles de navarros que lucharon en el bando rebelde.  Por cierto, cuando yo trabajaba en el Archivo de Navarra, todas esas fichas se guardaban antes en un viejo mueble con cajones metálicos.

Ficha de combatiente del aitacho


Dice su ficha:

“Salió el 18 de julio con la columna del Comandante Tutor. El 22 se unió al tercio de María de las Nieves saliendo el 25 de Zaragoza a Huesca. El ¿7? Nbre. ingresó como teniente en el tercio de Cristo Rey en Leganés. Se retiró del frente enfermo el 20 de julio de 1938. Ingresó en la columna de recuperación de Barcelona en marzo de 1939, retirándose enfermo en abril del mismo año.”

En realidad solo duró unas semanas en la columna de recuperación de Barcelona ya que no era propiamente carlista, sino que se debía a FET (Falange Española Tradicionalista, el partido “unificado” y único creado por Franco). La contienda había acabado y no quería colaborar con el régimen franquista.

Como en todas las guerras y especialmente las civiles, cobardes de retaguardia aprovecharon para a río revuelto, resolver de la peor manera viejas rencillas, venganzas y represión. En esto último participaron gentuza a título individual sin afiliación política para dirimir cuentas propias con la excusa de la guerra, indeseables de otras formaciones políticas no carlistas, y desgraciadamente también carlistas que empañaron el nombre de aquellos que dejándolo todo y jugándose la vida se encontraban en el frente. Ocurrió en ambos bandos, ya que miles de navarros fueron torturados y asesinados en la retaguardia roja, pero eso no justifica ni un ápice esas atrocidades.

En primer lugar debes de saber que Casa Baleztena fue tiroteada y quemada por los rojos durante la II república y la familia exiliada de Pamplona (pinchar aquí). Bien podían haber aprovechado el aitacho y el tío Joaquín para haberse tomado venganza de ello al comienzo de la guerra, pero esa no era su manera de pensar y proceder, como cristianos ya habían perdonado.

Asalto de Casa Baleztena durante la II república


Es más, a la cabeza de los asaltantes iba una mujer muy revolucionaria que les dirigía y señalando a los balcones gritaba “¡ahí me he de sentar yo!”. Pues cosas que tiene la vida ocurrió lo siguiente años después. En 1964 tuve la suerte de casarme con Mª Jesús Gurrea, hija de Paco Gurrea, propietario de una pequeña fábrica de cartonajes en la Plaza de San Francisco[1]. Resultó que el hermano de aquella asaltante, Primitivo Bandrés, era muy amigo de mi suegro Paco y por ello fue invitado a nuestra boda, que se celebró en el oratorio de Casa Baleztena con posterior almuerzo en los salones de la misma[2]

Boda de Javier Baleztena y Mª Jesús Gurrea en el oratorio de Casa Baleztena. El celebrante es D. Jesús Arraiza. Detrás Paco Gurrea, padre de la novia




No hubo ningún inconveniente por parte de mi familia, porque además mi padre tras la guerra se trataba cordialmente con él, olvidando todo lo sucedido. El asunto acabó con una emotiva carta de Primitivo Bandrés en la que agradeciendo mucho la invitación explicaba que no se sentía digno de entrar en dicha casa que había sido ultrajada por su hermana. Esta anécdota que no tenía pensado incluirla aquí sirve para ilustrar el espíritu del aitacho y resto de familia, bien lejano de revanchas y venganzas.

Banquete de boda de Javier Baleztena y Mª Jesús Gurrea en los salones de Casa Baleztena. 

La cosa es que lo que iba a demostrar documentalmente con la ficha de combatiente era que el aitacho no pudo participar en represalias de retaguardia, ya que estaba de voluntario en el frente. Pero aún más la familia Baleztena y especialmente el tío Joaquín y mi padre Ignacio Baleztena Ascárate, evitaron todos los actos de represalias que pudieron. Pero al final esto se nos ha quedado para la próxima entrada si Dios quiere.



[1] Entre las listas de los que tenían pensado represaliar y asesinar los de la UGT de haber triunfado figuraban Paco Gurrea y familia (mujer y niñas) por ser un empresario.

[2] La única boda que se ha celebrado en esa casa. Tengo el pequeño honor de ser el único que se ha casado en el oratorio de Casa Baleztena en una boda oficiada por nuestro primo Jesusico Arraiza.


martes, 21 de febrero de 2023

50 aniversario del fallecimiento de Ignacio Baleztena

 

Querido lector, el 23 de Septiembre de 1972 fallecía el aitacho en su Casa Baleztena, la casa familiar, donde nacimos y vivimos sus hijos, la que fue nuestra casa. 


El pasado septiembre el Diario de Navarra hacía una reseña de este aniversario en su apartado "Hace 50 años"



Detalles del obituario del Diario de Navarra del 23 de septiembre de 2022 con motivo del 50 aniversario del fallecimiento de Ignacio Baleztena Ascárate, "Premín de Iruña"






Con motivo de este aniversario hago una recopilación de entradas anteriores con alguna actualización.



El aitacho tuvo lo que hoy se llama un ictus quedando con una paresia que le impedía realizar vida autónoma, una enfermedad, larga, cruel, en la que quedó intacta su inteligencia pero le afecto al habla. No podía expresarse pero si que entendía lo que se le decía. Pese a esto fue la alegría del pabe­llón de recuperación de la clínica de Madrid donde estuvo internado. Animó a todos con sus gestos y las pocas palabras inteligibles que podía decir aun, como cuando ya se hartaba de los ejercicios y les decía a las enfermeras que le atendían "guapa" provocando risas, manteniendo genio y figura hasta el final




 y luego, como no podía hacerse entender bien con su jerga - "papio papa", vivió en silencio leyendo y releyendo y haciendo puzles mientras su vida se apagaba. Y esto sin perder nunca su alegría. Tras veinte días de agonía, D. Ignacio Baleztena Ascárate moría en Pamplona, en su casa de la Plaza del Castillo, tras escuchar la música del chistu que se bailaba en el Paseo de Valencia (Sarasate). Era el 23 de septiembre de 1972.

Recordatorio de difuntos de "Premín de Iruña"

En su recordatorio de difunto que yo mismo encargue en la imprenta aparece junto a la Cruz siempre en lo más alto, una foto alegre sacada en un momento de su vida en que estaba bailando, posiblemente el Ingurucho de Leiza. “Que alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor”. Debajo el grito en vascuence de “su” angelico, San Miguel de Aralar: “Nor Jaungoikoa bezala? Iñor Jaungoikoa bezala” (¿Quién cómo Dios?, nadie como Dios). Y por detrás la imagen de “la Dolorosa” del oratorio de Casa Baleztena, la Señora de la casa.



Trasera del recordatorio "la Dolorosa de Casa Baleztena"

Tras leer estas primeras letras a él le gustaría que este "recordatorio" tuviera la finalidad que propiamente corresponde a estas tarjeticas, para que recuerdes tú, amable lector, echar un recico por su eterno descanso en el Cielo, no sea que aun esté intentando alegrar en lo que se pueda el purgatorio con su buen humor escribiendo alguna  de sus aleluyas o cancioncicas a la espera de bailarlas en el Cielo. Dale Señor el descanso eterno.


El cadáver fue velado en el oratorio de Casa Baleztena, bajo la Virgen Dolorosa y junto a un cuadro con la leyenda tan carlista que dice: "Ante Dios nunca serás héroe anónimo". Sobre el sudario su caperuza de "mozorro" que tantas veces utilizó en las procesiones de Semana Santa como fiel miembro de la "Hermandad de la Pasión". Hasta allí se acercaron cientos de pamploneses que posteriormente llenaron en mucho mayor número la Parroquia de San Nicolás, abarrotada en sus funerales. Se congregaron gentes de todo tipo: las autoridades municipales y forales y sobre todo el pueblo de Pamplona al que tanto quiso. Muchos amigos  de toda condición pero sobre todo montones de personas agradecidas. El nunca hizo distinciones y eso se vivió en su despedida. También acudieron sus queridos gitanos de la zona de la C/ Descalzos, con los que siempre tuvo muy buenas relaciones. Durante la Misa el órgano entonó el "Agur Jaunak" que es un canto vasco de bienvenida, en este caso de bienvenida al camino definitivo hacia el Cielo. Las banderas de la Diputración Foral de Navarra permanecieron a media asta.

Y en la próxima entrada, siguiendo con este aniversario veremos si Dios quiere que ocurrió el 5 de enero de 1973.

domingo, 13 de marzo de 2022

En el IV centenario de la canonización de San Francisco Javier

 

Ignacio Baleztena y el III centenario de la canonización de San Francisco Javier

 

Querido lector, el 12 de marzo de 1622 el papa Gregorio XV canonizaba a nuestro mas universal paisano, Francisco de Jaso, es decir San Francisco de Javier, patrón de Navarra junto con San Fermín. Pues bien, si hago bien la cuenta ayer se cumplieron nada más y nada menos que 400 añicos de este gran acontecimiento. Con motivo del mismo el Papa Francisco a promulgado un año santo javierano y precisamente ayer tuvo lugar la segunda javierada (por fin un poco de cordura tras dos años de parón por la pandemia del coronavirus). Están programados varios actos en parroquias, iglesias, ermitas, auditorios.... pero hasta ahora ya se está tardando en organizar un acto de religiosidad popular en la calle, como el aitacho organizó se encargó de llevar a cabo hace 100 años con motivo del tercer centenario, y que es el que ahora mismamente te voy a contar ayudado por algunas “iruñerías” que mi propio padre escribió con el seudónimo Tiburcio de Okabio (aunque era más conocido como Premín de Iruña).

2ª javierada en el IV centenario de la canonización de San Francisco Javier
12 de marzo de 2022

Antes de esto, conviene hacer una aproximación a la situación de la Navarra de 1922. En España reinaba Alfonso XIII bajo el régimen de la monarquía parlamentaria constitucional. Nuestros padres y abuelos (en su inmensa mayoría) se destacaban por ser católicos y fueristas. Esta era la causa del fuerte arraigo popular del carlismo en nuestra tierra.

Los liberales tiraban hacia el lado conservador y, también estaba el nacionalismo vasco, que tuvo una penetración lenta y tardía en Navarra, siendo mucho más moderado que el “bizkaitarra” y sin pretender la separación de España. Hago esta aclaración para para entender que la cultura vasca no suponía ningún problema ni conflicto. Del lado de la izquierda, la presencia socialista era testimonial.

La reacción a la política anticatólica de los gobiernos liberales de comienzos de siglo se reflejó en Navarra en multitudinarias manifestaciones populares de afirmación católica. Y, precisamente en este clima, mi padre Ignacio Baleztena fue elegido diputado foral y, en 1922, designado por la Diputación como responsable de la Junta Organizadora de los actos conmemorativos del III Centenario de la Canonización de San Francisco Javier, patrono de Navarra por "decisión de la antigua Diputación y de nuestras veneradas Cortes".

Baleztena se empeñó en conseguir de Alfonso XIII (y eso que él era jaimista, es decir, partidario del rey carlista D. Jaime III) la cesión del crucifijo del Santo y en trasladar su brazo desde Roma, para lo cual tuvo que marchar a dicha ciudad y traerlo contra la voluntad inicial de los Jesuitas, gracias a las gestiones realizadas por el Cardenal Benllacq. Así, no sin vencer muchas dificultades, se consiguió que el brazo del Santo Apóstol navarro viniera a bendecir la tierra que le vio nacer. Escribía el mismo Baleztena "Era el 8 de mayo de 1922, cuando, a eso de las cinco y media de la tarde, atravesó la frontera Navarra la Santa Reliquia, acompañada de la representación de la Excma. Diputación de Navarra, compuesta de su señor presidente don Lorenzo Oroz y del diputado de la merindad de Pamplona don Ignacio Baleztena, que había ido a Roma para traerla, y de gran número de navarros que salieron a Bayona para tener el alto honor de acompañarla…”.

El recorrido del brazo por toda Navarra daría para varios artículos, así que me centraré en las fiestas que se celebraron del 20 al 25 de septiembre en Pamplona. A lo largo de este tiempo, se sucedieron multitud de actos religiosos y profanos, desde masivas procesiones y solemnes misas, hasta gigantes y kilikis, corrida de toros, zezenzuskos y bandas de música. Y es que mi padre no entendía que una celebración religiosa no fuera acompañada de actos festivos populares.

Pues bien, el 24 de septiembre “Antes de las diez, fueron llegando a la catedral todas las corporaciones, las diputaciones, prelados y autoridades superiores de Navarra.

Poco después de las diez, bajo el severo y augusto tañido de la gran campana de la catedral, comenzó a salir organizada la gran procesión. Primero, iban los gigantes y cabezudos con las gaitas y tamboriles y su alegre acompañamiento de cientos de mocetes. Seguían, cuatro gastadores de Almansa, a media gala, abriendo paso de honor a la comitiva, en la que figuraban las representaciones de todos los ayuntamientos de Navarra con sus banderas, resaltando, entre ellas, la histórica del Baztán y las del valle del Roncal, cuyos alcaldes y concejales lucían el severo y típico traje del país. Mezclados entre las comisiones municipales iban las bandas de música de Estella y Sangüesa; la de Pamplona acompañaba a los Niños de Infancia que eran los que abrían la marcha tras el piquete de caballería.

Seguían a continuación los sacerdotes de Misional y todas las representaciones de las órdenes religiosas, del Centenario, Excmos. ayuntamientos de las cabezas de merindad Estella, Tudela, Sangüesa, Olite y San Juan de Pie de Puerto con sus banderas y maceros, presididos por la excelentísima corporación municipal de Pamplona; las representaciones de las diputaciones vascas con su lucido acompañamiento de forales, miqueletes, bandas de clarineros, pajes y maceros.

Figuraban detrás las sagradas imágenes de San Fermín y la de Nuestra Señora la Real de Pamplona, precedidas de la del glorioso San Miguel Excelsis (San Miguel de Aralar), y venían luego la más alta representación autoridad eclesiástica…

Toda la presidencia subió al salón del Trono, y desde los balcones, con el Sagrado Brazo y la milagrosa Cruz se bendijo a la inmensa multitud.

Acto de bendición con la reliquia de san Francisco Javier y el Cristo del cangrejo desde el palacio de Diputación, tras la procesión, en Pamplona el 24 de septiembre de 1922ALFONSO CIARÁN (MADRID). TOMADA DEL DIARIO DE NAVARRA DE HACE 2 DÍAS


Esta misma foto la guardaba el aitacho, algo más recortada pero con más precisión en la imagen. Lamentablemente está estropeada por una mala conservación


Acto de bendición con la reliquia de san Francisco Javier y el Cristo del cangrejo desde el palacio de Diputación, tras la procesión, en Pamplona el 24 de septiembre de 1922. Archivo Baleztena Abarrategui


Y efectivamente se congregaron 25000 personas en una ciudad que tenía 33200 vecinos. En la foto de aquel día buscamos a Ignacio Baleztena en el balcón con las autoridades, donde le correspondería estar, y no lo encontramos. Pero si nos fijamos con cuidado, entre la multitud, vestido de frac como diputado foral, se encuentra en toda la salsa, cerca de San Fermín junto con Manuel Irujo, diputado nacionalista, que salvando sus diferencias ideológicas supieron encontrar lo que les unía, igual que hicieron anteriormente el navarro Francisco de Jaso (San Francisco de Javier) y el guipuzcoano soldado de Castilla Ignacio de Loyola (San Ignacio).



Ignacio Baleztena de frac arriba a la derecha hablando con Manuel Irujo


Mientras tanto, en el balcón principal de Casa Baleztena, totalmente engalanada y con los balcones repletos, estaba mi abuela Dolores con un gran retrato de San Francisco Javier pintado precisamente para la ocasión por la hermana del aitacho, la tía Mª Ysabel. 

Balcón principal de Casa Baleztena con el gran retrato de San Francisco Javier
pintado por Mª Ysabel Baleztena Ascárate para el 3 centenario
de la canonización del santo


Cabe resaltar que este mismo retrato fue colocado por la  familia Baleztena en otra concentración multitudinaria, con la que no estábamos de acuerdo: 30 años después, Casa Baleztena se cerró a Franco el 3 de diciembre 1952, y a diferencia de 1922, los balcones permanecieron totalmente vacíos. En vez de engalanar la casa, solo pusimos presidiendo este enorme cuadro de San Francisco Javier en el mismo balcón, vacío como desplante a Franco. Finalmente, tal cuadro con toda su pequeña pero signficativa historia, fue cedido por la familia a la Parroquia de Leiza donde actualmente se venera.


Cuadro de San Francisco Javier en la parroquia de Leiza
Pintado por Mª Ysabel Baleztena Ascárate


Ahora, 100 años después me pregunto, si levantaran la cabeza el carlista Ignacio Baleztena de Dios, Patria-Fueros, Rey, el nacionalista Manuel Irujo de Jaungoikoa eta lege zaharrak y toda esa multitud de navarros ¿reconocerían esta Navarra? ¿Qué les unía? ¿Qué hemos hecho con la herencia de nuestros antepasados?


San Francisco Javier
Cuadro de Mª Ysabel Baleztena Ascárate

Para conocer lo que ocurrió durante el tercer centenario de la mano del aitacho aquí tienes los enlaces

Llegada del brazo a Navarra

La procesión del 24 de septiembre

Recorrido por la Navarra de Ultrapuertos

Por todo lo anterior le dieron al aitacho este reconocimiento recuerdo del tercer centenario


Recuerdo del tercer centenario de la canonización de San Francisco Javier
otorgado en reconocimiento por la organización del mismo a Ignacio Baleztena Ascárate


Y en breve si Dios quiere seguiré contando cosas de la vida del aitacho y la familia