Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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jueves, 17 de julio de 2025

El origen del "uno de enero" por Ignacio Baleztena en 1916

 

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                Querido lector, veíamos en la anterior entrada como el aitacho comenzaba a relatar cómo él fue el autor del uno de enero y cuándo lo hizo, pero se quedó a medias de desentrañar el misterio. La intensidad de las fiestas de San Fermín nos ha impedido continuar la historia, así que ya medio repuestos de las mismas os recomendamos que leáis primero esa entrada anterior pinchando aquí y a continuéis con la siguiente iruñería:

 


¿QUIÉN COPIÓ A QUIÉN?[1]

 

                EL día 1 de enero de 1916, a las 11 de la mañana, entraron en karrlkadantza, en la Sala de Sesiones de nuestra Municipalidad, el Excmo. Sr. Gobernador Marqués de Palmerola, el nuevo alcalde Sr. Negrillos, y los neófitos concejales; dispuestos todos a labrar la felicidad y el progreso de la antigua Iruña vascónica, romana Pompeyópolis y M.N. ML. Y M.H. Ciudad de Pamplona de los tiempos actuales. Aquella entrada solemne trajo a mi enfermiza mente el recuerdo de la Danza Macabra del medioevo, aunque la simpática figura del Marqués de Palmerola, conductor de La ringla edilicia, en nada se asemejaba a la pálida Parca. El gobernador dio la alternativa al Sr. Negrillos con frases elocuentes y afectivas, y don Manuel, vara en mano, dio las gracias y soltó un bonito y sentido peroreo en el que entre otras cosas dijo que estaba dispuesto a no cejar hasta ver por tierra el pétreo cinturón que oprimía a Pamplona, impidiéndole respirar y expansionarse para convertirse en populosa urbe. Añadió que sería alcalde para todos los pamploneses y que aquella vara (y la levantó en alto) mediría, ampararía y haría justicia por igual a todos los pamploneses sin miras políticas

Le aplaudirnos calurosamente en el salón; y fuera de él, le dimos amigables enhorabuenas, zartakos y bizkarrekos en los omóplatos con la mano izquierda, mientras que estrechábamos efusivamente su derecha con la nuestra correspondiente... y se acabó la función.

Así inauguró su labor edilicia el nuevo Ayuntamiento. jQue largas, qué aburridas, que ininteresantes eran la mayoría de aquellas sesiones!

Eran públicas, y acudían a ellas, en plan fiscalizador, unos cuantos desarrapados, pero sólo en invierno; cuando la estufa les ofrecía el gratuito bienestar de sus calorías. Los había que llevaban castañas para asarlas en la rusiente chapa. Lo que pudiera tratarse en verano, no interesaba ya a aquellos conscientes ciudadanos.

Cuando se ventilaba algún asunto de carácter populachero, no faltaban ediles, que para arrancar aplausos a los amaateurs del chubesqui, y leer al día siguiente en la prensa sus peroratas, largaban ampulosos discursos dignos del más amplio escenario y selecto público

Si había o no que adoquinar una calle o cubrirla de asfalto; si en tal o cual paseo sería mejor plantar acacias que castaños de las Indias; si deberían o no llevar bozal los perros; si. . . ¡En fin! Que las sesiones se hacían interminables.

¡Y no digamos nada cuando se trataba de algún nombramiento! Entonces la política salía a relucir, y vientos de fronda soplaban enardeciendo los ánimos edilicios. Los conscientes de la estufa, se permitían a veces intervenir con aplausos o dicterios hasta que el presidente desalojaba la tribuna pública mandando a sus ocupantes a tomar el aire fresco de la calle. Este era el peor castigo. Se oían entonces protestas de —Esto es peor que la inquisición, ¡viva la libertad!...

En una de estas pesadísimas sesiones, en la que se ventilaba la cuestión batallona de las sociedades de baile, se me fue la imaginaclón hacia las próximas fiestas de San Fermín y empecé a pensar en el paseíllo concejil de la calle Mayor del día 6 de julio. —Qué tal le sentará el frac y el tubo a Erayalar. Cómo saludará a chisterazo limpio Perico Izquierdo. Que andares gastará Oteiza. Menudos guantes llevará Giménez; lo mejor de su tienda...

Y dando vueltas a tan transcendental problema, mi musa juguetona y un si no es chabacana, me fue soplando unas coplejas dedicadas a cada uno de mis compañeros.

Pondré como ejemplo la mía; y por ella podrán deducir cómo se rían las demás.

Marchará Ignacio

grave y despacio

haciendo esfuerzos

para ir formal;

muy contristado

pues le han jibado

con el sufragio

universal.

Yo, como buen vasco, soy incapaz de improvisar la más triste aleluya sin acomodarla a alguna cancioncilla o aire popular. Así es que, instintivamente mientras «mi acerada péñola emborronaba níveas cuartillas», iba tarareando Una biribilketa popularísima y cantadísima desde la costas vizcaínas hasta nuestras montañas navarras. ¡Cuántas veces se la oí cantar a mi buena bisabuela Francisca Apezteguía, natural de Aranaz, cuando me zarandeaba como un curriño[2], y yo a su compás agitaba mis bracicos dando alegres gritos y carcajadicas.

Esta música y canción, conocidísima, repito, en toda la tierra vascongada, la he oído cantar a gentes de Guipúzcoa, Vizcaya y de Navarra, desde Ergoyena basta más allá del Baztán y todos aseguran haberla oído cantar a sus padres y abuelos. Su letra, no hay dos que la canten de la misma manera, aunque todos coinciden con pequeñas variaciones en lo principal, viene a ser:

Artola toki

Artola toki.

(Algunos dicen Artola teuko).

Artola toki _ famia

Berea dubela, berea dubela.

(También se canta berekin dagola)

Bizkaiatako gendea

(o también —mundu guztlko gendea).

¿Habrá uno siquiera en nuestras montañas que la desconozca?

—He preguntado a muchos viejos euskaldunas, y todos, repito, al oír los primeros compases le han continuado, asegurando haberla oído cantar desde muy niños.

¿Es original de nuestra tierra, o venida a ella de tierras norteñas’, escandinavas, como otras traídas por los pescadores y marinos vascos, y aclimatados luego en el país? No lo sé. Doctores tiene el arte de la batuta que os sabrán responder.

¿Recuerdan ustedes, amables lectores, cómo en el festival folklórico internacional, celebrado hace unos años, al Interpretar el grupo suizo aires de su país al son de unos monumentales piporros, todo el público les coreó pues la melodía interpretada era exactamente igual al “Agur Jaunak”.

¿Esa música la trajeron de allá los muchísimos suizos que venían a servir a España, o la aprendían aquí y luego se la llevaron a su tierra? ¿Ocurrirá algo parecido con la biribilketa del Artola toki? Vaya usted a saber.

El hecho es que en estas tierras de tiempo inmemorial se ha cantado con letra vasca y jaleado con balanzikus completamente menditarras.

Sigamos con la historia de mis coplejas.

Aquella noche leí y canté mi elucubración en la peña del Kutz[3]. Fue celebrada, coreada y alborotada con protestas de las gentes no bullangueras que jugaban al dominó. Todas las noches se repetía la función y poco a poco fue corriendo por Pamplona, y cuando llegó a San Fermín la sabía y cantaba todo el mundo.

Pomporrompompompon

vámonos todos sin dilación

pomporrompompompon,

a ver pasar la Corporación.

------------

Lo concejales

con los timbales

y los ministros del clarín.

Van postineros

y sandungueros

el día seis a San Fermín.

Y seguían las coplas descriptivas del andar y contonearse de todos y cada uno de los ediles.

Los concejales cesaron en sus cargos y olvidados por el público, así como sus coplas. Pero la música quedó con una letra que continúa y no pasa de moda: es decir, con la de «uno de enero, dos de febrero, etc.” De modo que, a los virtuosos del folklore, les podemos decir, que, aquí en Pamplona el popularísimo aire vasco del Artolatoki fue el progenitor del «uno de enero, dos de febrero...». que se popularizó y tomó carta de naturaleza durante los Sanfermines del 1936 (error de imprenta, se refiere a 1916[4],), y que fue concebido durante una interminable sesión municipal, en la que los ediles de derecha e izquierda, jaleados por el público de la estufa, debatían calurosamente, sobre si el impuesto a las sociedades de baile había de ser restrictivo, prohibitivo, o nulo.

P.D. He recibido cartas de M.M.S. de Tudela, y de M.G. de Leiza, M. de Ergoyena y de C.A.G. de Mondragón interesándose por el problema folklórico en cuestión. Agradezco a todos y procuraré en otra ocasión, satisfacer su curiosidad.

OKABIO[5]

Y esta ni más ni menos es la historia del origen de la canción más universalmente conocida de los sanfermines, el “uno de enero” en 1916. Su autor fue el aitacho, Ignacio Baleztena Ascárate, que sobre la música de una biribilketa, durante una interminable sesión municipal siendo él concejal, escribió unas coplas descriptivas del andar y contonearse de todos y cada uno de los ediles durante la Marcha a Vísperas de San Fermín, uno de sus actos festivos más queridos y que pocos años antes lo había popularizado como otro de sus inventos: el riau riau.

Los concejales cesaron en sus cargos y olvidados por el público, así como sus coplas, quedando solo el estribillo con esa letra que continúa y no pasa de moda: es decir, con la de «uno de enero, dos de febrero, etc.”

Y con esto además queda en el aire otra duda que nos suelen preguntar ¿Qué fue antes, el uno de enero o la canción de Olentzero?. ¿Quién copio a quién?. Sería raro que Ignacio, experto folklorista, no conociera la letra del Olentzero en 1916 cuándo él escribió la letra del "uno de enero" con la música del aire vasco del "Artolatoki". Todo esto confirma que posiblemente la canción del Olentzero es posterior. En cualquier caso  como contestaría el aitacho "no lo sé. Doctores tiene el arte de la batuta que os sabrán responder."

Todo esto encaja también con lo escrito por Pachi Mendiburu (pinchar aquí) en cuanto a que la música "es la "N° 73 La farandole de Joyeuse, que Vincente D’Indy transcribe en su colección Chants du Vivarais", es decir, una canción popular que el aitacho conoció desde niño con la letra "Artola toki..." y que popularizó e hizo universal con la letra del "uno de enero". 

En resumen, como ya sabíamos Ignacio Baleztena con su ingenio desbordante ponía letra a músicas populares de la montaña, siendo así autor de algunas de las canciones sanfermineras más cantadas y conocidas. 

¿Te quedas con la duda de cómo era la letra completa del “uno de enero” del 1916?. Pues puedes leerla pinchando éste enlace que nos devuelve a 1916.



[1] Diario de Navarra 14 octubre 1962 p 3

[2] Marioneta

[3] Peña de los mutilzarras de Kutz. El Kutz era un café donde en aquella época solía juntarse Ignacio Baleztena Ascárate para sus tertulias y sobremesas.

[4] Errata de imprenta, como se desprende por el texto de las dos iruñerías se refiere a 1916

[5] Pseudónimo de Ignacio Baleztena Ascárate (Tiburcio de Okabio)

viernes, 21 de abril de 2017

El Gallico de San Cernín. Canción de Ignacio Baleztena.

Querido lector, como veíamos en una anterior entrada, el aitacho fundó en los años 50 del siglo XX la Real Cofradía del Gallico de San Cernin, que aunque breve fue muy productiva en cuanto a revitalizar costumbres de Pamplona, y una de las cosas que nos dejó fue esta canción escrita por mi padre en 1954 que puede decirse era propia de la Cofradía. El título original es "El Gallico de San Cernin", pero también es conocida como "La gallinica de la Rochapea". Los arreglos musicales como habitualmente se los hizo el Maestro Silvano Cervantes.

En este vídeo la puedes escuchar con la guitarra y voz de mi buen amigo Javier Vives "Javivi" y el ilustre coro formado por 3 generaciones de descendientes del aitacho (yo el que mejor canto, sin duda). Si sigues leyendo verás la partitura y la letra. Que la disfrutes.




Partitura de la canción "El Gallico de San Cernin" (cortesía de Carmelo Cervantes, sobrino de Silvanio Cervantes e hijo de José Cervantes que fue otro director de La Pamplonesa y compositor de muchas piezas para la Banda)


EL GALLICO DE SAN CERNIN

Hay una gallina
en la Rochapea
ponedora y fina
que ca, cacarea,
diciendo: Gallico
¿quién te quiere a tí?
Venga de ese pico
un quiquirriquí.

Lanza desde Artica
un gallo dandí
a la gallinica
su quiquirriquí.
Mas la gallinica
de la Rochapea
al gallo de Artica
no le cacarea.

Y es que su mercé
está enamorada
de otro gallo que
no le dice nada
Su corazón corre
tras un gallo indino
el que está en la torre
de San Saturnino.

Un gallo machucho
que vive en Erice
y le aprecia mucho
le aconseja y dice:
“Tienes tu, moceta,
gusto estrafalario:
amar la veleta
de aquel campanario

¿Ese zarratraco
te da pesadumbre?
Si es sólo un moñaco
cargado de herrumbre.
Vuélvete versátil,
no seas tan necia
y olvida al volátil
que así te desprecia.

Pobre gallinica
de la Rochapea,
haz caso al de Artica
que es flor de Cendea”.
Ella se enfurruña,
levanta la cresta,
mira para Iruña...
y nada contesta.

Mientras la pobreta
sigue en sus lamentos
gira la veleta
a todos los vientos;
y con sus chirridos
parece que dice:
“¡gallos fementidos
de Artica y Erice!”.[1]


            Espero que hayas disfrutado con esta cancioncica y en la próxima entrada continuaremos con la vida del aitacho si Dios quiere.




[1] Se imprimió en la Acción Social de Pamplona.


jueves, 13 de abril de 2017

La canción de "La procesión de Viernes Santo" por Ignacio Baleztena


Ave Crux, Spes Unica


Querido lector, en primer lugar quiero tener un recuerdo y una oración por mi prima Rosari Jaurrieta Baleztena, ahijada del aitacho, recientemente fallecida. Con ella se ha ido al Cielo una buenísima persona, gran adoradora de la Eucaristía, una de las últimas margaritas que estuvo en la guerra y muy amante de las tradiciones de Pamplona. Que la Virgen del Chaparro la tenga en la Gloria, viendo la Semana Santa pamplonesa junto con su padrino. ¡Menuda celebración pascual se tiene que organizar allí arriba el Domingo!.


Que feliz iba Rosari Jaurrieta con su padrino Ignacio Baleztena cogida del brazo a la salida de los toros en San Fermín. (Es la de la derecha en la foto)


En estos días de recogimiento el “aitacho” estaría preparando el traje de mozorro para salir en la procesión del Santo Entierro. Participó activamente en la misma y por eso la conocía tan bien y no pasó desapercibida para sus coplas. Con ellas hemos podido conocer "el hecho trascendental para la historia de Pamplona de cómo se celebraba la procesión de Viernes Santo allá por los años de 1924". Aunque por los personajes que menciona es más posible que se refiera a la procesión de finales del siglo XIX y comienzos del XX. En cualquier caso se ve que hasta de las cosas más serias sabía sacar esa chispa de humor propia de él.

Como novedad aquí tienes un vídeo con la canción completa cantada por la armoniosa voz de mi buen amigo Javier Vives "Javivi" a quién tengo que darle cientos de gracias.





y si sigues leyendo puedes ver la partitura y la letra.


PROCESION DE VIERNES SANTO

Partitura de la canción de la procesión de Viernes Santo (cortesía de Carmelo Cervantes, hijo de Silvano Cervantes)

                                       
"PROCESION DE VIERNES SANTO

Cinco guardias civiles
los primericos van.
Con cazoncillos blancos
¡qué frio pasarán!

Detrás dos barrenderos
con sus trajes de dril
pa recoger las cacas
de la guardia civil.

Van todos los mecosos
con ramos de laurel,
luego con bandericas
las tribus de Israel.

Unos soldaús romanos
marchan en formación
con lanzas de madera
y cascos de cartón

Abraham lleva en la cara
unas barbas de crin,
e Isaac un gorro raro
que parece un budín.

El hijo de Moreno
la Cena al ver pasar,
dirá: ¡quién fuera Apóstol
para poder cenar![1]

Detrás de cada paso
podrán ustedes ver
unos soldaus romanos
con cuellos de piqué.

Y todos los mozorros
s’empiezan a cantar:
llorad pues, ojos míos,
llorad, llorad, llorad.

Los del Colegio Huarte
con mucha devoción
llevan los atributos
de la Santa Pasión.

Oyendo los clarines
uno de Castejón
decía: -ahura s’acelca
el gallo de la Pasión.

Un petit enfant porte
sur une assiette un coq,
c’est le coq qu’a S.Pierre
le fait ¡cocorico!

Tiene Poncio Pilatos
tan grande cabezón
que a su lau la de Albistur
es un melocotón.[2]

Ese soldau romano
que tras Pilatos ves
tiene la misma cara
que Teodosio Sagüés[3].

Vestido de Longinos
con una tranca atroz
montado en un caballo
va Simón Tejedor.

Vestido de rey de oros
Manchunga va después,
llevando una farola
que dice: "tengo sed"[4].

El corderico blanco
que va en la procesión,
lo comen los mozorros
después en chilindrón.

Una aldeana decía
de todo el procesión
el más majo se andaba
Basilio el Cinturión.

Con esa cola larga
con que marcha el Prior
parece mismamente
Nabucodonosor.

¡Qué lástima más grande,
-decía uno de Allín-
pues ya con el piporro
no tocan el “papí”.

Marcha el Ayuntamiento
de esta noble ciudad
llevando sus maceros,
clarines y timbal.

Decía uno de Olite
viendo a Landa pasar:
“Ese es el Lancereno
que van a ajosticiar”.

Y todos los aldianos
apretan a correr
pues el procesión quieren
ver por segunda vez.

Con unos plumericos
encima del pom pom
unos cuantos bisharros
cierran la procesión."

 En cualquier caso para conocer una canción bonita de verdad de la Semana Santa pamplonesa pincha aquí y disfruta de la compuesta por Iñaki Lacunza para "La Dolorosa"

Y si quieres conocer un resumen de la Procesión del Santo Entierro hoy día aquí tienes otro vídeo

Y sin más desearte que vivas intensamente nuestra Semana Santa, desde hoy en el Voto a las Cinco Llagas hasta la nueva Procesión del Resucitado que tendrá lugar por primera vez este Domingo. Y posteriormente no te creas que se me ha olvidado la canción del Gallico de San Cernin escrita por el aitacho, pero será después de Semana Santa si Dios quiere.



[1] Esta procesión sale en Viernes Santo, que es día de ayuno
[2] En el antiguo paso del Ecce Homo Poncio Pilato tenía la cabeza desproporcionadamente grande, y eso le sirve a Premín de Iruña para bromear sobre Albistur o Alberdi, dos conocidos de la época que parece que eran un poco “cabezonicos”.
[3] Teodosio Sagües Muguiro fue prior de la Hermandad de la Pasión del Señor entre 1898 y 1901, y por lo que se ve tenía gran parecido con el “soldau” romano que figuraba en el antiguo paso del “Ecce Homo”
[4] Miguel Sucunza “Manchunga” era un conocido chiquitero de Pamplona.


miércoles, 13 de abril de 2016

Canción a San Miguel de Aralar por Ignacio Baleztena



Nor Jaungoikoa bezala?
Iñor Jaungoikoa bezala

(Lema de San Miguel)

Querido lector, mientras nuestros ilustres, sesudos y ocupados políticos atienden problemas tan urgentes como decidir si nuestro querido San Miguel de Aralar es ángel non grato en los organismos oficiales navarros, o caso de no serlo, si hay que recibirle con actos religiosos, carnavalescos o vestidos de super héroes (terrible dilema), muchos pamploneses, erre que erre, nos empeñamos en darle la bienvenida como mejor sabemos y llevamos haciendo desde tiempos inmemoriales. Tanto es así que ya en 1913 (antes de la democracia, la dictadura, la república y el “sursuncorda”) el aitacho nos describió en unas coplicas como nuestros antepasados acogían al Angelico, igual que hacemos nosotros ahora. (Para ver la letra pinchar aquí)

Pues bien te pongo un vídeo casero de esta cancioncica con imágenes actuales, en las que se ve que mientras los importanciosos dirigentes discuten sobre el sexo de los ángeles (o mejor dicho su recibimiento) muchos irunshemes de a pie seguimos haciéndolo como siempre. Para nosotros no hay duda. Nos lo enseñaron nuestros padres, y con una bonita mezcla de devoción, tradición y amor a las costumbres de nuestra vieja Iruña, hacemos lo que según mi padre ya en aquellos años "cantaban los mocés por esas calles de Dios y del Señor San Fermín"






Tampoco se crean tan importantes los mandamases de turno con sus poco originales originalidades, ya que de todo ha habido en la historia de nuestra Pamplona y pese a excentricidades, zarratraquerías y dejaciones, el “pueblo llano” frecuentemente les ha hecho una “pedorreta” aferrándose a sus usos y costumbres.

Para saber más, puedes pinchar aquí para ver como el aitacho recuperó actos y celebra­ciones de profundo arraigo navarro como ésta del recibimiento solemne del Angelico, que venía de cuando Navarra era Reino, y que había decaído en su oficialidad (que no en su componente “popular y participativo”).


Espero que te haya gustado las canción a San Miguel de Aralar y entre coplica y coplica puedes cantar “Mihel… Gurea, zaizu… buruzariak” para que no pasen de buruzaris a choriburus.

Y en la próxima entrada más si Dios quiere.

miércoles, 2 de julio de 2014

Vende el cordero Pranzisco... y la ganancia hace cisco, por Ignacio Baleztena

Querido lector, ya estamos practicamente en las puertas de las mezetas que tanto disfrutó el aitacho, a las que tanto aportó y en las que tanto participó. Las ferias y fiestas de San Fermín. Ferias porque incluye la feria de ganado, cosa que muy poca gente conoce. Pues bien, a estas alturas de su biografía, en los años 40, publicaba Ignacio Baleztena una de sus cancioncicas llamada "Vende el cordero Pranzisco....y la ganancia hace cisco" poniéndole letra a una melodía popular de la montaña navarra, como solía hacer:

Vende el cordero Pranzisco... y la ganancia hace cisco, por Ignacio Baleztena. Publicado en 1944

Vende el cordero Pranzisco... y la ganancia hace cisco

A las Pamplonas
mucho temprano
marcha el aldeano
en su ganau.
Cincilicando
lleva en el macho
cordero lacho
para el mercau.

Como de ventas
mucho le entiende
al fin lo vende
bien regateau.
Y en la puntica
de su moquero
guarda el dinero
que s´ha ganau.

Muy bien comido
y bien royisco
marcha Pranzisco
al Euskal - Jai.
Y lo ganado
por la mañana
ahi se lo gana
uno de Ecay

Luego a la dueña
le dice:... ¡Chica!;
un pamplonica
ya me ha errobau.
Pero ella asarre,
asi responde:
- ¡A saber dónde
habrás gastau !

Partitura de Vende el cordero Pranzisco... y la ganancia hace cisco, escrita por el hijo de Silvano Cervantes
Y sin más espero que hayas disfrutau de la cancioncica y sirva para irnos preparando cara a San Fermín, de lo que también hablaremos en las próximas entradas si Dios quiere.

miércoles, 11 de junio de 2014

La Pascua y San Miguel de Aralar

Querido lector, el pasado domingo, con la celebración de Pentecostés finaliza la Pascua, y precisamente en Navarra uno de los acontecimientos que se producen durante este tiempo es la visita del angelico, San Miguel de Aralar a quien tanta devoción tenía el aitacho, por las distintas localidades de nuestra geografía foral. En un blog de Premín de Iruña no podíamos dejar de hacer una mencióna este acontecimiento.

                                                                  Nor Jaungoikoa Bezala?. Iñor Jaungoikoa Bezala.                                                    Grabado de Miguel Ángel Astiz, del libro Romerías Navarras escrito por Dolores Baleztena


Comenzábamos la Pascua con la absurda polémica de si se recibía a San Miguel de Aralar en el Parlamento o era un visitante non grato para nuestros ilustrados y sesudos políticos, tan representantes ellos del sentir navarro, y debía quedarse en la puerta llamando.

Precisamente fue Ignacio Baleztena quien instituyó la tradición de la visita del ángel a la Diputación (pinchar aquí para ver el origen) en una época en que estos dramas tan ilustrados ni se planteaban al sentido común del pueblo. Allí estaban todos encantados recibiéndole, los liberales, conservadores, carlistas y nacionalistas. Hoy en una sociedad mucho más libre y avanzada algunos iluminados pretenden vetar, prohibir e impedir la visita del angelíco. ¡Viva la libertad!, rompiendo con las ideas y tradiciones de generaciones y generaciones de navarros, entre ellos muchos padres y abuelos de los anti angelico.

Total San Miel llegó, como siempre, y el que quiso fue a recibirle. El que no se quedó en casa y se lo perdió. Se acabó la polémica.

Aparte de historietas politiqueras de nuestros parlamentarios, que así se desviven con nuestros dineros por las auténticas necesidades actuales del pueblo, la Pascua en Pamplona se relaciona con la llegada de San Miguel, que hace una peregrinación inversa: en vez de ir nosotros a su santuario, viene él a nuestros pueblos. En Pamplona estuvieron los chistularis, los apezas, el angelico de la Meca, y cantidad de irunshemes rezándole y cantándole. Y se volvió a cumplir la tradición que mi padre Ignacio describió en una cancioncica, como él siempre solía hacer:

La canción a San Miguel de Aralar de Ignacio Baleztena

La letra de la canción a San Miguel de Aralar de Ignacio Baleztena, publicada en el libro Romerías Navarras de la tía Lola (su hermana)
Con todo esto vamos a disfrutar de algunas imágenes de nuestro San Miel, de época de cuando vivía mi padre:

Los diputados forales de todas las tendencias reciben a San Miguel con todo boato y honores cuando Ignacio Baleztena era diputado e instituyó esta costumbre en 1925

Recibimiento de San Miguel en la Taconera. El aingeru del Meca a erribirle va... (Del libro Romerías Navarras de Dolores Baleztena y José M Astiz)

San Miguel de Aralar en el entorno de Osquía (Del libro Romerías Navarras de Dolores Baleztena y M Ángel Astiz)

San Miguel de Aralar entrando en una iglesia de la Barranca (Del libro Romerías Navarras de Dolores Baleztena y M Ángel Astiz)
San Miguel de Aralar En Leiza escoltado por requetés del pueblo
Otra foto de San Miguel de Aralar por Leiza


Santuario de San Miguel de Aralar tras su incendio de 1942 (Del libro Romerías Navarras de Dolores Baleztena y M Ángel Astiz)

Placa en honor de San Miguel de Aralar en la puerta de Larrea, casa de la familia Baleztena en Leiza

Y perdón por el protagonismo pero no me he podido resistir a poner esta foto mía con San Miguel

Espero que todos los devotos de nuestro querido San Miel hayáis disfrutado de esta entrada y cogido fuerzas para seguir la biografía del aitacho en las próxias entradas si Dios quiere.