Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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miércoles, 13 de marzo de 2024

Nuevo hogar Baleztena Olano

 

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                Querido lector, seguimos con la formación de nuevos hogares de los hijos del aitacho la consiguiente llegada de otra generación de baleztenas.

                 Dejamos la pluma, o mejor dicho las teclas, a Patxi Burillo que en el libro “Cruz Baleztena” nos cuenta el comienzo de la familia del protagonista del mismo[1]:

                En 1966 Cruz recibe una oferta para participar en varias películas al año siguiente. Decididos a trasladarse juntos a Madrid, Mari Cruz y Cruz Mari se casan el 28 de diciembre de ese mismo año, en la ermita de San Joaquín de Aibar. Una de las anécdotas más conocidas de la boda cuenta que el fotógrafo, al llegar al pueblo y percatarse de que la ceremonia sucede en 28 de diciembre, cree haber caído en una broma del Día de los Inocentes, más aún al tratarse de la boda de Cruz Baleztena, que contaba ya con 34 años, y era conocido por su soltería. No es hasta percatarse de que en la boda realmente tiene lugar que el fotógrafo regresa al coche a por su cámara, quedando varios momentos de la ceremonia sin fotografiar.


Boda de Cruz Mari Baleztena y Mari Cruz Olano en Aibar 1966


                Desde entonces, en Mar Cruz, Cruz Mari encuentra una compañera de viajes, rodajes y vida; una rutina interminable de apoyo y alegría. Forman una pareja elegante,  culta y siempre divertida, capaz de bailar y reír de manera interminable. Y a partir de ese momento, la biografía de uno resulta incomprensible sin el otro. Serán un apoyo constante e incondicional; un apoyo sin cuartel en los momentos de duda. Viajan a los rodajes juntos, entendiendo cada viaje como una posibilidad y un disfrute; como parte importante de la vida. Y en estos rodajes, casi siempre coproducciones, Mari Cruz, con su dominio del francés y conociendo algo de inglés, comienza a colaborar en tareas de producción. Y con la determinación y la mirada avanzada del mundo que le caracterizan, termina dando el salto a la televisión, pasando en ocho años y sin haber podido realizar estudios,a de auxiliar de producción a directora de informativos de Televisión Española.

En la foto los hermanos y sus mujeres en una Semana Santa años después. De dcha a izda:
Abajo Joaquin y esposa, Silvya, Luis y Miguel
Arriba Javier y su mujer Mª Jesús, Mari Cruz, Judith y Carlos, Stanis Juanmartiñena y Cruz Mari con un abrigo de piel
                

        Faltan sin embargo muchos años todavía para llegar a este punto. Tras la ceremonia de boda y tras pasar una pequeña luna de miel en el Castillo de Olite, Maricruz y Cruz Mari viajan directos a Madrid. A inicios de 1967 se instalan en un piso de la calle Infanta María Teresa 12, situado cerca del Paseo de la Castellana, al norte del Madrid de la época. El trabajo y la vida de Cruz se vuelcan en el cine a partir de ese momento.”

 

Cruz Mari instaló en Casa Baleztena su pintoresco "laboratorio" al que llamó Macruz Mecotuf, en honor a su mujer

                Y así llegarán nuevas nietas del aitacho: María en 1967, Lola en 1969 y Reyes en 1970. Después, tras la muerte de mi padre vendrían Ignacio, Carola y Sol a engrosar las filas de la familia Baleztena Olano.


Hogar Baleztena Olano. Cruz Mari y Mari Cruz con sus hijos.
Arriba de izda. a dcha. Lola, María y Reyes
Abajo Carola, Ignacio y Sol en brazos de su madre


                Y en la próxima entrada veremos si Dios quiere cómo el aitacho se veía envuelto en un sucedido en Leiza por la actuación de sus hijos en Madrid, con motivo de la celebración de los Mártires de la Tradición, gran fiesta carlista instituida por Carlos VII que se ha conmemorado precisamente este pasado 10 de marzo




[1] Burillo, Patxi. Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022. Pp41-42

lunes, 20 de noviembre de 2017

Marisabelica. Un ángel al cielo

Querido lector, retomo el blog por un motivo muy especial. El pasado 10 del presente falleció otra hija del Aitacho, en este caso Marisabelica, Maisabelica o Maisabel, la mejor de los diez.

En 1934, estando la familia desterrada de Pamplona por indicación del gobernador civil de la república, viviendo en San Sebastián, el aitacho y la mamita recibieron la bendición del nacimiento de una nueva hija, mi hermana Marisabelica. La niña era preciosa y trajo gran alegría en medio de los sufrimientos de esa época difícil. Pero la dicha  iba a verse pronto empañada en parte. A causa de unas fiebres la niña comenzó a tener convulsiones  que degeneraron en un cuadro de epilepsia que se iba asociando a un retraso mental cada vez mayor conforme se sucedían los ataques. ¡Cuánto tuvieron que sufrir mis padres al ver como su hija tan pequeña padecía con tanta frecuencia convulsiones, sin que hubiera tratamiento adecuado!. Recorrieron los mejores médicos de Pamplona, Madrid…, pero no había entonces solución para la enfermedad.

Mª Isabel, hija de Ignacio Baleztena y Carmen Abarrategui
No obstante, como suele pasar en estos casos, la Providencia quiso que Marisabelica, con su epilepsia y retraso mental haya sido la alegría de la casa en los momentos difíciles. Pese a su mal genio tan infantil, se ha hecho querer por toda la familia y por tanta gente que la ha conocido por la Plaza del Castillo, por Leiza…

Primera Comunión de Mª Isabel e Ignacio Baleztena Abarrategui (Maisabelica y Tatito)


A principio de mes sufrió el último ataque epiléptico. El definitivo. Los médicos le llamaron estatus epiléptico. Se llame como se llame es el que le ha llevado al Cielo con el aitacho, la mamita y el resto de la familia. Viendo lo que pasaba mi padre habrá estado preparando la bienvenida con cohetes, gigantes, danzaris y ella se habrá encontrado con sus queridos reyes magos, de cuya fiesta tanto disfrutaba con sus sencillos regalicos (unos lapiceros de colores y dibujos para pintar, cuentos), que le darán un gran abrazo.



Maisabelica con los Reyes Magos


En la sociedad del descarte ella ha sido un ejemplo viviente del valor de toda vida humana. Ahora ya no podremos llevarle ganchitos ni crispetas contra el criterio médico, y que tanto le gustaban, pero desde el Cielo cuidará de la familia. Como dijo el padre Miguel, que ofició la primera eucaristía en sufragio por ella el mismo día de su muerte, en realidad más que funeral fue como una misa de gloria, porque realmente era una niña grande.


Maisabelica (Baleztena Abarrategui) con el tío Joaquín (Baleztena Ascárate)

Maisabelica era una niña grande. Aquí en la boda de mi sobrina María, acompañada también por mi hija Luisa

Maisabel, pídele a la Virgen del Chaparro que nos cuide a toda la familia. Descansa en Paz.

Mª Isabel Baleztena Abarrategui