Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de enero de 2025

Ignacio Baleztena en el origen de la cabalgata de Reyes de Pamplona

 

Querido lector, en primer lugar desearte de corazón, como es menester, un feliz final de Navidad y próspero 2025 con esta superproducción de la Sociedad Chopical fundada por el aitacho: El belén viviente de Leiza. Misterio de gozo. Si te fijas bien y la ves hasta el final igual encuentras alguna superestrella del celuloide que me recuerda a mí mismo.



Pero vamos al grano. Este blog no podía dejar pasar de alto esta fecha tan señalada de los Reyes Magos, ya que mi padre Ignacio Baleztena fue precisamente el iniciador de la cabalgata de Pamplona.

 Respecto a su relación con SSMM fue más allá de la que tiene cualquier persona cabal. El preludio de esta historia comienza con un episodio familiar que puedes leer pinchando aquí. Posteriormente el aitacho comenzó a invitar a SSMM en el círculo carlista "a través del rey Baltasar" con quien mantuvo siempre una muy estrecha relación, tanta que parecían gemelos... 

Más tarde por su cargo de diputado foral por Pamplona desde 1921 a 1928 le tocó encargarse de los asuntos de la Casa de Maternidad. Allí acudía con fre­cuencia para enterarse de sus necesidades y para entretener y entretenerse con los niños. Así pues, en 1926 se le ocurrió organizar la visita de los tres Reyes Magos de Oriente a la Maternidad cargados de regalos y golosinas y finalizar la fiesta en su propio domicilio, Casa Baleztena, abriéndola a todos los niños de Pamplona en una celebración similar a la que ya venía realizando previamente en el Círculo Carlista. 

Ésta era la crónica de ese embrión de cabalgata escrita en el Pensamiento Navarro de 6 de enero de 1926:




Reseña en el Pensamiento Navarro del 6 de enero de 1926 sobre la celebración de reyes organizada por Ignacio Baleztena en Casa Baleztena

"EN EL DOMICILIO DE LOS SEÑORES DE BALEZTENA

Volviéronse ayer a abrir las puertas de la amable morada de los señores de Baleztena para recibir a buen número de niños, en obsequio de los cuales se celebró una fiesta encantadora, en ese día memorable de la víspera de la adoración de los Santos Reyes .

Aquella distinguida familia preparó una veladita llena de simpatía, que agradó a los muchísimos niños reunidos, extraordinariamente. 

Para todos hubo además espléndida merienda y bonitos regalos con los que el atractivo de la fiesta subió para la simpática concurrencia en términos inconmensurables.

En suma, una tarde inolvidable para los numerosos niños qué tan delicadamente fueron obsequiados.

Felicitamos sinceramente a la distinguida familia de Baleztena y muy especialmente a los ejecutores de tan atrayente fiesta.” (1)

Esta experiencia y sobre todo su actuación como “representante” del rey Baltasar tuvieron tanto éxito que contactó con su amigo periodista Perico Martín, secretario de la Asociación de la Prensa y redactor de El Pensamiento Navarro (2), con el objetivo de involucrar a dicha asociación presidida entonces por Javier de Arvizu, para realizar una cabalgata de reyes extensiva a toda la ciudad. Él se reservó el papel de “representante” de Baltasar y el 5 de enero de 1927 se puede considerar que fue la primera cabalgata oficial de Pamplona de la que el aitacho fue el “alma pater”. Así durante décadas sería el “valido” del rey negro, pero la historia de la cabalgata tuvo muchas vicisitudes que ya hemos contado en este blog y puedes ver pinchando estos enlaces:



Cómo habrá celebrado hoy el aitacho la fiesta de la Epifanía en el cielo y que cabalgata  habrá organizado con Baltasar adorando al Niño Dios. Igual en próximas entradas seguimos narrando esta aventura que duró décadas o continuamos con la biografía de mi padre si Dios quiere.

 

¡Vivan los Reyes Magos y feliz 2025!


Ignacio Baleztena iniciador de la cabalgata de Reyes de Pamplona fue "representante" de Baltasar durante muchos años

-----

(1) El Pensamiento Navarro. 6-1-1926. p1
(2) Izu Belloso MJ, Saiz-Calderón y los escritores navarros de hace un siglo. Príncipe de Viana (PV), 288, enero-abril, 2024

lunes, 26 de diciembre de 2022

¡Feliz y santa Navidad!

Querido lector, no quiero dejar de desearte una muy feliz Navidad con uno de los inventos del "aitacho":  la Sociedad Chopical en Leiza en 1901. Le puso ese nombre porque de crío le llamaban Chopico porque era delgado y alargado como un chopo, y como se reía de su propia sombra aprovecho el mote para fundar esta sociedad que utilizó para su gran afición al teatro y organización de fiestas de la Virgen del Chaparro y distintas celebraciones. Para la misma construyó él mismo un teatro en la casa familiar de Leiza.

Pues bien, la Sociedad Chopical sigue con vida interpretando comedias y espectáculos como el Belén viviente de Leiza, la 4ª edición de esta saga con una superproducción que ni Ben Hur, dirigida por mi hijo Joaquín que es el perejil de todas las salsas y nos vuelve loca a toda la familia. Ya tiene a quién parecerse.


FELIZ NAVIDAD

Y retomo mi intención de con ayuda de mi hijo seguir con este blog hasta acabar al menos la vida del aitacho si Dios quiere. 

domingo, 16 de enero de 2022

Feliz Navidad pasada y próspero 2022

Querido lector, año nuevo vida nueva. Este año ha sido especialmente duro por motivos que te iré contando, pero también el transcurso de este año y las numerosas peticiones que he recibido de seguidores y amigos me hacen proponerme como propósito continuar con el blog del aitacho.

Así en primer lugar quiero desearte que hayas pasado muy feliz Navidad y que este 2022, que parece el día de la marmota con el maldito coronavirus, sea mejor que el pasado. No lo pongo muy difícil.

Para estas felicitaciones te inserto un vídeo que ha realizado otro año más mi hijo Joaquín Baleztena Gurrea  a través de la Sociedad Chopical creada precisamente por el aitacho en Leiza a principios del siglo XX en su querida Leiza. Se trata del tercer belén viviente de Leiza este año titulado "de generación en generación". No dudes en verlo hasta el final. Seguro que el aitacho estará encantado de ver la continuidad de sus iniciativas más de un siglo después y además con una obra que quiere ser un homenaje a la Tradición.


Y en las próximas entradas os explicare porque este año ha sido especialmente complicado y duro para mí y seguiré con la historia y legado del aitacho si Dios quiere.

domingo, 30 de octubre de 2011

Canción de las sorgiñes en Kilikizarra

Querido lector, en reciente entrada conté que en 1931 el aitacho estrenó una de sus obras de teatro más conocidas, a saber, “De cómo Kilikizarra murió y estiró la garra”. Pues bien, en esta obra aparece la que es una de las canciones más cortas de Ignacio Baleztena, pero no por eso menos importante. Ésto era lo que cantaban Sorginpuz y el resto de brujas en akelarre.

CANCIÓN DE LAS BRUJAS DEL GIGANTE KILIKIZARRA

Pumpeta chapi
Chapitela mía
Ezponduko mutila
Yan naiz zelami

Y después las sorguiñes bailan una zarabanda.
Extracto de la parte de la Obra de tetro "De como Kilikizarra murió y estiró la garra" en la que sale la canción de las brujas
Como estamos en el puente de Todos los Santos y el 1 de Noviembre comienza el mes de los difuntos, cumpliremos la tradición y bajaremos al cementerio a rezar por nuestros difuntos. No te olvides de echar un recico por “Premín de Iruña”, que está enterrado por esos lares. 

El panteón donde reposan los restos mortales de Ignacio Baleztena, con sus amigos los Reyes Magos que colocaron sobre la lápida las estatuillas de sus otros amigos, los gigantes.
Y atención al blog mañana porque tras el puente, si Dios quiere, comenzaremos a vivir unos tristes sucesos que marcaron de forma importante al aitacho y su familia. Seguro que te interesan.

lunes, 10 de octubre de 2011

"De como Kilikizarra murió y estiró la garra" y más cosicas de la "Orden del Záldiko Máldiko"

Querido lector, siguiendo con la biografía del aitacho en 1931, recordamos que tras casarse se trasladó a vivir con su mujer Carmen Abarrategui a la antigua C/ San Ignacio, actual Calle Fernández Arenas. El matrimonio enseguida comenzó a ser bendecido con hijos. Para este año habían venido al mundo los tres primeros de los 10 que tuvieron: Silvia, Joaquín y Rosario. El cuarto nacería en complicadas circunstancias como veremos más adelante.

Mientras tanto, seguía dedicándose a sus actividades socioculturales. En este entorno se enmarca el estreno en 1931 de “Kilikizarra”, una de sus obras de teatro más conocida. Normalmente, el local de sus actuaciones solía ser el teatro del Colegio de las P.P. Escolapios, aunque también lo hacía en otros, como en el Gayarre o el Olimpia, o en Bilbao, etc. De forma más modesta las representaba en el Circulo Jaimista (carlista), en la galería de Casa Baleztena o en el Teatro Chopical que él mismo había construido en Petrorena, la casa de Leiza. Entre todas sus obras tea­trales, obras humorísticas con números musica­les y bailes, tres comedias suyas puede decirse que al­can­zaron verdadero éxito. Entre ellas está "De como Kilikizarra murió y es­tiró la ga­rra", destinada al público infantil, "Disparate kurriñesco en un acto y una porción de cuadros a cual más chapuceros. (Sólo para niños, sus familiares y amistades). Lo escribió en un momento de mal humor y dolor de estómago PREMIN DE IRUÑA, gran maestre de la Orden del Záldiko-Máldiko". 


Libreto original de "Kilikizarra", con la portada muy deteriorada. Pocos ejemplares habrá en circulación, si es que queda algún otro
Fue es­trenada en el año 1931, por el cuadro artístico de la socie­dad pamplonesa fun­dada por él, “la Orden del Záldiko Máldiko”. Trata de un gigante, Kilikizarra, cuya morada era el castillo de Mendillorri y su gran afán comerse a Pascualita, la hija del rey D. Anacleto XIV, con la ayuda de la bruja Sorguiñpuz.

Como crónica del estreno reproduzco un texto sacado de aquí:

“Don Ignacio convierte un antiguo juguete suyo, "El gigante Patatín-Patatán en una pieza más acabada que titula con el pareado "De cómo Kilikizarra murió y estiró la garra", que algunos interpretaban como parodia o cuchufleta de los últimos acontecimientos políticos vistos, por supuesto, bajo el prisma carlista. En los papeles estelares: Miguel Angel Astiz, que se encasquetaba el armazón de mimbre del desaforado gigante y Paulina Fernández, "la churrera", esposa del también muthiko Josetxo Elizalde, que da vida al personaje de Pascualita. Escenario: el tenebroso castillo de Mendillorri. De coro, los pioneros del invento: Patxi Saralegi, Emilio y Juanito Urdániz, los Kondearena, etc. El éxito es mermorable y tienen que salir varias veces a escena”

Reparto de "De como Kilikizarra murió y estiró la garra"
Pero la actividad de la Orden del Záldiko Máldiko era cada vez más amplia. Así a partir de su fundación se encargan de organizar, con más pompa y esplendor todavía, la fiesta del Rey de la Faba restablecida por Ignacio Baleztena en 1920 como vimos en una entrada anterior que puedes leer pinchando aquí, y que se sigue celebrando en nuestros días.

Y no todo era teatro y funciones, también Ignacio Baleztena creo un grupo de danzaris para mantener y recuperar las danzas navarras que estaban a punto de ir desapareciendo. Este grupo, que aun perdura, es el más antiguo de los que actualmenete hay en Pamplona.

Mientras Petrorena, la casa familiar en Leiza, estaba repleta en San Tiburcio de 1911...

...para ver bailar el ingurucho en la plaza junto al viejo ayuntamiento (la mujer es la tía Lola Baleztena)...
...Ignacio Baleztena y su hermana Dolores (a la derecha en la imagen) preferían bailarlo a pie de calle y así, de forma natural se convirtió en un diestro danzari

Así mi padre les enseñó el Ingurucho de Leiza, que había aprendido bailando en la plaza, y después tantas otras, a alguna de las cuales incluso puso  letra como la de "Las Pámplonas". Que papel más importante iban a jugar estos danzaris en los acontecimientos venideros que iremos viendo en las entradas que introduciré a continuación si Dios quiere.

Por cierto si alguién está interesado en la obra completa del gigante Kilikizarra que me lo haga llegar a premindeiruna@gmail.com

viernes, 7 de octubre de 2011

Ignacio Baleztena funda la "Orden del Záldiko Máldiko" en 1931

 Virgen del Sagrario
Reina Celestial...

Querido lector, antes de contarte qué invento perjeño el aitacho para defender y propagar sus ideas durante la II república a su estilo, tenemos que recordar que hoy 7 de octubre es el día de la Virgen del Rosario. Cuantos rosarios en familia habremos rezado junto al aitacho y la mamita en Pamplona y Leiza, y ahora lo seguimos haciendo, transmitiéndoselo a los hijos y nietos con el mismo cariño que las generaciones anteriores, los abuelos, los tíos... todos los días al anochecer, antes de acostarse, al calor de la chimenea. Y en este mes dedicado a esta querida devoción que bonito es en Pamplona el rosario de los Esclavos con sus faroles  ante Santa María la Real y el de la Aurora los domingos. Mi padre nos enseño estas preciosas tradiciones  pamplonesas que se mantienen durante decenas de años en honor a la Virgen.

El Rosario de la Aurora en Pamplona. Durante la II república, época que estamos recordando, estos actos estaban prohibidos o acababan a veces como el idem.

Bueno siguiendo con la biografía del aitacho en las anteriores entradas veíamos como la llegada de la II república supuso que se formara una nueva gestora en la que el aitacho, Ignacio Baleztena, dejó de formar parte como Diputado Foral. Esto fue para él un cambio de rumbo y decidió defender sus ideales carlistas de “Dios, Patria-Fueros, Rey” desde la sociedad civil. Y con este fin mediado el año 1931, crea Ignacio Baleztena un grupo teatral “terpsicórico” para poder representar sus obras, al cual llamó “Záldiko Máldiko”.

Dibujo de los záldiko máldikos realizado por Ignacio Baleztena realizado para ilustrar unas aleluyas que escribió a los gigantes

En la galería de Casa Baleztena construyó un teatrico y un escenario de kurriños[1] donde representaba fantásticas aventuras de princesas, brujas, ogros y dragones. A estas funciones acudían gentes de toda clase, condición e ideología, ya que en Casa Baleztena se recibía a todo el mundo que quisiera sin miramientos. Como los espectadores aumentaban y el pequeño teatro no daba más de sí, decidió crear la citada pequeña compañía, formada por jóvenes carlistas, a la que pone el nombre de “Orden del Záldiko Máldiko” de la que se erigió en “gran maestre”.

Casa Baleztena era un punto de referencia de Pamplona, donde se acogía a todo el que se acercara sin mirar su condición o filiación.
Como hemos visto, a Casa Baleztena iba todo el que quería a disfrutar de diversiones, solicitar favores, gozar del teatro,… Tan es así que a un grupo de jóvenes socialistas de la casa del pueblo no se les ocurrió mejor idea que ir a Casa Baleztena a pedir trajes para una fiesta de su partido.
-         Pero, ¿Y por qué venís precisamente a pedirlos a nuestra casa?- les preguntó Ignacio
-         ¿Y a dónde quiere que vayamos si no D. Ignacio?
-         También es verdad. Bueno, pero cuando venga la vuestra no vengáis a quemarnos la casa- respondió mi padre jocosamente
-         No faltaba más D. Ignacio, que cosas tiene- finalizaron la conversación aquellos muchachos que se llevaron tan contentos los trajes gracias a los cuales se celebró la “fiesta de la juventud obrera”.

Quién le iba a decir al aitacho que esos mismos jóvenes… lo veremos en próximas entradas si Dios quiere, pero antes te contaré algunas cosas de las que realizó mi padre con la “orden del Záldiko Máldiko” en 1931. De momento para saber más sobre tan insigne asociación pincha aquí para ir a la entrada donde se hablaba más extensamente de este tema.


[1] Nombre que se da en Pamplona a las marionetas de guiñol.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Ignacio Baleztena y los kurriños

Nor Jaungoikoa bezala?
Iñor Jaungoikoa bezala!

Querido lector, el aitacho una vez instaurada la II república y tras ver el curso que iban tomando los acontecimientos, se dedicó de lleno a la polí­tica oponiéndose a ella y dando mítines por los pueblos con el original sistema de los kurriños[1], eludiendo así la censura impuesta en mate­ria po­lítica. Así, él que era un gran “kurriñozale”, según sus propias palabras, comenzó a “mitinear” con este original sistema que nos cuenta su hermana la tía Lola:  

“Por los pueblos de las zendeas, por la Ribera y por la Montaña nos paseábamos animosamente, siempre muy bien recibidas, con gran entusiasmo y cariño, y con resultados muy provechosos. No tuvimos que lamentar ningún incidente.

            Pero en estas campañas, mi hermano Ignacio introdujo un número insólito, original y divertido. Contrató como oradores a los “kurriños”[2], por él fabricados y por él movidos. Y a esos personajes, con voz atiplada y “kurriñesca”, les hacía decir chistes jocosos y las mayores críticas contra el sistema vigente, que con otra voz no podría pronunciar.

            Siempre asistía a las propagandas un delegado gubernativo fiscalizador. El allí presente, aunque ponía cara difícil, algunas veces, no podía aguantar la risa, y no hizo denuncias, pues le parecía ridículo imponer a unos monigotes la “Ley de la Defensa de la República”.

            El mayor enemigo de estas propagandas era el regocijo que causaban . Apenas la voz “kurriñesca” empezaba a saludar a la concurrencia, rompían a reir, pero como las risas se sucedían, también las broncas. ¡A callar! –decían algunos airadamente-, y el “kurriño” ordenaba con su voz atiplada: ¡Calma, señores, calma...! Sí, sí..., bueno estaba el público para calmarse, y más, después de la intervención del sesudo personaje. El público estaba formado por quienes querían reir y por quienes querían oir. Hubo vez, que en estas alternativas estuvo en poco en que no llegaran a la agresión. A estas estas “sensatas asambleas” acudían muchos de la Casa del Pueblo con sus pequeños, pero con ellos la alegría fue francamente compartida.

            En cierto pueblo, los socialistas organizaron el mismo día que los carlistas un baile con la rifa de un mantón de Manila. Tuvo que suspenderse por falta de público, pues éste, y sobretodo su prole, se habían afiliado a este festivo y nuevo género de propaganda, y no es que el kurriño se mordiera la lengua, pues soltaba frescas muy intencionadas; tanto, que una tarde me dijo un periodista que se reía como el que más. ¡Pobre Ignacio! Ya me lo veo con sus famosos kurriños en Fuerteventura.

            Uno de sus mayores éxitos lo tuvo en Artica, pueblo que por estar cerca de la Estación del Norte era bastante ocupado por ferroviarios. Y allí nos dirigimos con “el tinglado de la antigua farsa” en la maleta del auto. Efectivamente. Allí había mucha gente que no era de la nuestra, aunque apartados, con cara de pocos amigos. Ni qué decir tiene, que el local estaba lleno hasta las vigas del techo. Entraron en escena los kurriños y al soltar su primera gracia prorrumpieron también ellos en grandes carcajadas, y aquella sala se convirtió desde aquel momento en una verdadera “Casa del Pueblo” y sus ocupantes unidos, no por el odio, sino por la alegría. Al final de la sesión, merendaron juntos, y cuando llegó la Cruzada algunos se alistaron como voluntarios.

            Ya habría quien criticara esta clase de propaganda “desfundamentada”, pero tales tengan bien presente que Don Bosco, el Santo fundador de los Salesianos, cuando quería atraer gente para predicar sus doctrinas, tanto la cristiana como la social, acudía a las propagandas más divertidas en las que él mismo tomaba parte que encajaba muy bien con su carácter festivo. Y no creo que debemos criticar a un santo tan famoso y admirado.”

Antes de despedirme quiero explicarte por qué he comenzado esta entrada con la leyenda de San Miguel "¿Quién como Dios?. ¡Nadie como Dios!". Y es que hoy hemos celebrado San Miguel, el arcangel que da nombre a la iglesia de Leiza y preside su retablo. San Miguel  de Aralar es guardian además de Navarra, de Euskalerria y de la unidad católica de España. El nos proteja a todos.

"Mikel, Mikel zaitu Euskalerria", dice la leyenda de esta placa que está en la entrada de Larrea, casa de la familia Baleztena en Leiza
San Miguel de Aralar pasea por Leiza escoltado por requetés con el pueblo detrás
Otra foto de San Miguel escoltado por requetés en Leiza
Y sin más en las próximas entradas si Dios quiere seguiré contando las aventuras y desventuras del aitacho en estos años.


[1]Funciones del teatro de marionetas manejadas con los dedos de las manos, como si fueran guantes.
[2] Marionetas que se manejan directamente con los dedos en vez de con hilos

lunes, 31 de enero de 2011

Presidente de las Juventudes Jaimistas

Querido lector, como ya te anunciaba en la última entrada, llega el momento de interrumpir la actividad sanferminera del “aitacho”a principios de siglo para seguir con la otra faceta que marco esta época, la política y social. De momento, habíamos visto cómo en 1911 fu nombrado presidente de las Juventudes Jaimistas (nombre con que se conocía a los carlistas durante la época de de D. Jaime, rey carlista)


Ignacio Baleztena sentado a la derecha del capellán (a tu izda. en la foto)

Como no podía ser menos en Ignacio Baleztena, durante esta época compatibilizo su actividad propiamente política con su peculiar estilo de vivir la vida: organi­zando en el Círculo Carlista zarzuelas, bailes, conferen­cias y kurriños (marionetas). 

Tía Lola y tío Pello, hermanos de Ignacio Baleztena, en una de las obras de teatro que éste último organizo por esta época (1916)

Pero como botón de muestra de lo que fueron estos años de dirigente jaimista transcribo lo que dejó escrito la tía Lola (su hermana Dolores Baleztena) en su inédito “Diario de una margarita”:

"...La Juventud Carlista acordó celebrar unos juegos florales. La fantasía de mi hermano Ignacio, que era presidente de la Juventud, se desbordó para mejor preparar el magno acontecimiento que tendría lugar en el Teatro Gayarre. Para amueblar el escenario se trajo, con permiso o sin él, los sillones rojos de terciopelo que ocupaban en las sesiones los señores diputados, y su audacia, que en nada se detenía, también se trajo el sitial del Salón del Trono.

            Se procuró fusiles antiguos con los que armaría a los veteranos designados para la Guardia Real, así como también, uniformes carlistas que en algunas casas se guardaban con el fervor que se tributa a unas reliquias santas. Dibujó la dalmática para el heraldo; era de brocado amarillo en el que campeaba un escudo en oro y en medio una margarita blanca y corazón de oro. Formaban la corte de la reina doce margaritas vestidas de blanco con guirnaldas en sus cabezas de margaritas del campo; y yo, que tuve el honor de ser designada como reina, llevaba un vestido de gasa blanca sembrada de flores de lys doradas. Mi pajecito, que fue Juan Jesús Jaurrieta, con traje adecuado a su cargo, llevaba en la mano una rosa blanca, símbolo del galardón con que se premiaría al poeta.

            El teatro estaba lleno hasta más no poder. Al aparecer la comitiva la orquesta interpretó el Himno de las Cortes de Navarra y fue acogida con fervientes aplausos y vivas entusiastas. Al subir al escenario los veteranos presentaron armas; los pobres a sus encorvados cuerpos pretendían dar aspecto marcial, y lo consiguieron porque la voluntad apoyada en el sentimiento y el entusiasmo es capaz de hacer milagros. El espectáculo era grandioso y emocionante.

            El mantenedor de los Juegos Florales era Esteban de Bilbao, brillante orador de la Causa y diputado a cortes. Me figuro que su actuación habría sido magnífica, pero, francamente, debo confesar que nada recuerdo de lo que dijo. No es que estuviera pensando en mi reinado bambalinesco sino que mi mente estaba muy prendida en épocas pasadas. En cambio, mi pajecito, sentado en las gradas del trono, escuchaba con una atención impropia de su edad. Y luego, en casa, nos recitó párrafos enteros del discurso. A los pocos años moriría heroicamente en la toma de Navafría; la Medalla al Mérito Militar individual le fue adjudicada por su extraordinario valor durante le duro combate.

 A la mañana siguiente de aquella jornada triunfal, cuando iba a Misa de ocho y media, como tenía por costumbre, un barrendero me presentó armas con su escoba lanzándome un vibrante ¡Viva la Reina!..."


Esta es una de las "cosas de Baleztena" que el "aitacho" organizó en torno a 1916 donde compatibilizaba todo su ingenio y humor con su activiadad política. Hasta a las cosas más serias tenía que dar su toque especial, para desesperación de los hombres sesudos. A saber, cómo se habría hecho con los sillones de los diputados y el sitial del Salón del Trono. Así, su actividad política se irá intensificando y enseguida será nombrado concejal de Pamplona, pero antes te contaré una faceta poco conocida suya... en la próxima entrada si Dios quiere.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Infancia y juventud de "Premín de Iruña" (IV). De Pamplona a Leiza

Querido lector. Hoy sí que voy a contar curiosidades de cómo transcurría la vida del "aitacho" a principios del siglo XX. Por entonces la familia vivía entre Pamplona y Leiza, un precioso pueblo de la montaña navarra. De éste era originaria la familia y de aquí procede en gran parte el amor por la cultura y el folklore vasco de "Tiburcio de Okabío" (Ignacio Baleztena). Este seudómino que utilizaba es muy posterior, ya que se lo puso él mismo para firmar sus escritos "Iruñerías" en el Diario de Navarra en 1948. No obstante aquí lo utilizaremos como recurso literario porque su origen viene de la unión del patrón de Leiza, San Tiburcio, con uno de los montes que rodean Leiza: el Okabío


"Petrorena", la casa de la familia situada en la plaza de San Miguel, frente al Ayuntamiento. La foto es de el día grande de las fiestas de San Tiburcio a principios de siglo.


Para este menester cedo la palabra a la hermana de "Tiburcio de Okabío", Dolores Baleztena, “la tía Lola”, a quien le gustaba nominarse como la secretaria de Ignacio. En una entrevista a Mª Teresa Alcocer, Pamplona 1983, explica cómo eran los viajes a Leiza por esos tiempos:

“En esa época, el viaje a Leiza era una aventura. Salíamos de Pamplona a las 8 ó las 9 de la mañana, en carreta, y llegábamos a Leiza de noche. En las cuestas teníamos que bajar del carro y enganchar una yunta de bueyes para ayudar a las caballerías. Parece increíble, pero entonces, con aquellos sistemas de comunicaciones, íbamos a Leiza y no nos movíamos de allí en los tres meses que duraba el verano, así que teníamos que divertirnos como fuera, por eso desarrollábamos tanta imaginación. Nueve niños pequeños, con un director como Ignacio no necesitaban nada más que eso, imaginación, y a Ignacio le sobraba”.

En la foto parte de la familia en el coche de línea "Pamplona - Areso - Leiza". Dentro van algunos hermanos de Ignacio: Joaquín y Lola delante. Detras Silvia, Luisa y Ángeles.


Fue en esta época veraniega e infantil donde el circo y el teatro ocuparon gran parte de las distracciones de los hermanos Baleztena. En el circo, Ignacio y su hermana Silvia hacían peligrosos “volatines en el agua", como rezaba el programa de actuaciones. Aquí empezó también su afición a los "curriños", como se llama a los guiñoles en Pamplona, con el “teatrillo de fantoches”, monigotes de cartón recortados por él mismo y movidos por hilos, que con voz atiplada hacía hablar en adaptaciones de cuentos, y que andando el tiempo le traerían algún problema con la autoridad, como ya veremos más adelante.

En cuanto al teatro, del que ya comentamos algo en una entrada anterior, entre los años 1901 y 1905 fue prosperando. Se fundó en el año 1901 el “Teatro Primitivo”, nombre lo suficientemente claro como para imaginarnos cómo serían sus condiciones técnicas y sus medios de representar:

En este rústico teatro de la época troglodita, en cuya confección sólo entraron groseras tablas de cajones y rudas vigas, sin más decoración que tabiques de madera blanqueados a mano por los socios, se pusieron en escena las siguientes obras: “El capitán Cornouboute”, “Marcha”, “El sillón improvisado” y otras originales de Ignacio Baleztena.
Quizá de esta "vena" artística procedan parte de las dotes de interpretación de una conocida actriz nieta de Ignacio, a quien aprovecho para mandar un cariñoso saludo.
La "tía Lola", Dolores Baleztena, en una representación del "Teatro Primitivo", posteriormente llamado "Teatro Chopical"

Pero la actividad en Leiza del "aitacho", Ignacio Baleztena, no quedaba solo para la familia dentro de la casa, sino que se abría a todo el pueblo. Participaba activamente en la organización de los "santiburcios", y promovió las fiestas patronales del pueblo en honor a San Tiburcio, como se ve en el cartel de fiestas de 1903 realizado por él mismo:
Cartel de las fiestas de Leiza de 1903 en honor a su patrón San Tiburcio realizado por "Tiburcio de Okabío" (Ignacio Baleztena)

Como hemos dicho "Petrorena", la casa de la familia, estaba siempre abierta a todos los leizarras y  veraneantes, que entonces eran abundantes, como puede verse en esta foto de los balcones atestados de gente durante las fiestas patronales. Así pues, a la familia Baleztena se le tenía un gran aprecio en Leiza ya que sus puertas siempre estuvieron abiertas para ayudar a cualquier vecino que lo necesitara y siempre disponibles a trabajar por el pueblo.
Los balcones de "Petrorena" llenos de leizarras y veraneantes durante los santiburcios
Otra de las inicitivas de "Tiburcio de Okabío" fue fundar la "Orden de la Virgen del Chaparro". ¿Qué es esto?. Para saberlo tendrás que tener un poco de paciencia conmigo y darme tiempo para escribirlo en este blog mañana si Dios quiere.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Infancia y juventud de "Premín de Iruña" (I)

Antes de comenzar el relato de la vida del “aitacho” quiero agradeceros también a todos los que me habéis escrito por vuestros apoyos y aportaciones, al igual que a los que habéis metido vuestros comentarios en las distintas entradas del blog. Os animo a seguir haciéndolo. Y una vez dado a cada uno lo suyo -es de buen nacido ser agradecido- vamos a comenzar con una biografía de “Premín de Iruña”.

Joaquín Baleztena y Dolores Áscarate con 5 de sus 9 hijos. Ignacio es el que está de pie vestido de color claro con "cuello" negro

Ignacio Baleztena nació el 2 de abril de 1887, cuarto hijo de los nueve que tuvieron sus padres Joaquín y Dolores, en "Casa Baleztena", plaza del Castillo, 23 (hoy, Paseo de Sarasate, 2). En este caserón, centro del carlismo pamplonés, vivió hasta su muerte.



"Casa Baleztena"
 Niño de carácter travieso y alborotador, estudió ba­chillerato en el Colegio de los Escolapios.


Ignacio Baleztena en el colegio de "Los Escolapios", bajo la flecha roja que le señala
  Inició los estudios de preparatoria de Arquitectura en Madrid en la academia de don Francisco Aznar, calle de Fuencarral,  estudios que en aquella época no estaban bien vistos socialmente, por lo que le enfocaron hacia la carrera de Derecho, en Deusto, pues esta Universidad regida por los Jesuitas era una garantía de seriedad. Pero por su carác­ter alegre, divertido y jolgorioso y dado a gastar bromas con frecuencia, que nunca fueron de mal gusto, unido a  su temperamento difícilmente comprendido por los “homes sesudos” -según ellos no daba la talla-, le obliga­ron a abandonar Deusto para terminar en Sala­manca, donde fue alumno de Unamuno, quien sentía cierta simpatía por él, precisamente por su carácter y temperamen­to, y a quien le llamaba "el Navarro".

Fue en Madrid donde comenzó a desarrollar su afición lite­raria, escribiendo romances y coplicas, que incluso las presentó a publicar (como veremos en la próxima entrada), y sus inquietudes políticas, para terminar enfrascándose en el teatro, colaboraciones periodísticas e investigaciones históricas, sin llegar nunca a ejercer como abogado.

Decoración del "Teatro Chopical" realizada por el propio "Premín de Iruña"
Muchas de sus aficiones culturales las descubrió y desarrolló en Leiza, donde empieza a escribir, dirigir e interpretar obras teatrales suyas y adaptaciones ajenas; fundó su bi­blioteca particular y en 1901 construyó en el desván o “gambara” de su casa llamada “Petrorena” un teatro llamado "Teatro Primitivo", y más tarde, "Teatro Chopical".



Cartel del "Teatro Chopical" situado en la "gambara" de su casa de Leiza


Comedia representada en el "Teatro Chopical".
Ignacio Baleztena es el actor de la izquierda caracterizado.
 En él durante muchos años repre­sentó y dirigió obras propias originales y de otros autores, como Julio Verne, Shakespeare, etc., con la colaboración y par­ticipación de toda la familia.



Como he adelantado antes, ya de estudiante comenzaron a desarrollarse sus aficiones literarias y sus inquietudes políticas, pero de esto hablaremos la semana que viene si Dios quiere. Así me despido hasta el lunes 15, quedando a la disposición de quien quiera en premindeiruna@gmail.com