Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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jueves, 12 de octubre de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (y 5). Los Baleztena contra la represión.

 

Como llevamos viendo en anteriores entradas (pinchar aquí para ver la anterior o aquí para ver desde el principio) la familia Baleztena y especialmente tío Joaquín, tía Lola y mi padre Ignacio Baleztena Ascárate, evitaron todos los actos de represalias en la guerra que pudieron. Así que para finalizar este tema y poder seguir con la biografía del aitacho vamos a repasar algunos de los casos ya tratados en este blog.

Ya en 1934 ayudaron a algunos revolucionarios en apuros: tras haber asaltado los rojos Casa Baleztena y ser desterrada la familia Baleztena de Pamplona (pinchar aquí,) , pese a todo no albergaban odio en el corazón y no dudaron en ayudar a un ferroviario y su familia de Lasarte durante el golpe de estado contra la II República protagonizado por “las izquierdas” conocido como la Revolución de Asturias. Puedes ver este caso pinchando aquí

Recién comenzada la guerra el aitacho salvó a dos leizarras, uno nacionalista y otro socialista, que habían actuado como espías pasando información al bando rojo (pinchar aquí)

El 24 de Julio tío Joaquín publicó una nota en el Pensamiento Navarro en la que ordena a los carlistas no ejercer  actos de represalia y evitar que se cometieran en su presencia. Esto se ha tratado con profundidad aquí

 


Poco después, el tío Joaquín tuvo que acudir a evitar el fusilamiento de otro leizarra (pinchar aquí)

Más tarde el tío Joaquín y la tía Lola salvaron la vida de un carabinero que había sido hecho prisionero en Behobia (pinchar aquí)

También mi padre Ignacio salvó al Dr. Jiménez Díaz, republicano, posiblemente durante un permiso en marzo de 1937 (pinchar aquí)

Tengamos en cuenta que en Leiza, gracias a la acción de la familia Baleztena no fue represaliado nadie durante la guerra. Hasta el punto que en el boletín clandestino del PNV (Partido Nacionalista Vasco) de la "Red Álava” lo dejaron testimoniado por escrito. (pinchar aquí)

Finalmente aportar que mi padre Ignacio en una estancia en Pamplona durante la guerra (un permiso o enfermedad) se encaró directamente con dos conocidos cuneteros de Pamplona para recriminarles y decirles que cesaran sus barbaridades, quedando totalmente frustrado y escandalizado al comprobar que encima estaban convencidos de que hacían un gran servicio a la causa, e incluso un bien a las personas que represaliaban. En vista de ésto cortó cualquier trato con ellos. Que poco entendían lo que era el carlismo. De él aprendí la diferencia entre una persona coherente que está dispuesta a dar su vida por sus ideas y un fanático que está dispuesto a matar a sangre fría por las suyas.

 

En resumen, en estas 5 entradas creo haber dejado claro y demostrado documentalmente de una vez por todas que:

1-      La familia Baleztena nunca ejerció ninguna acción de venganza ni represión, aun teniendo posibilidades y motivos para hacerlo. Su profunda fe católica se contradecía con estas actuaciones.

2-      La familia Baleztena no solo no participó, sino que lucho contra la represión de retaguardia de las siguientes maneras

a.       Dando orden públicamente de no realizarlas pese a no tener poder real para hacer cumplir esa orden (tío Joaquín)

b.      Enfrentándose personalmente a los que las realizaban (especialmente mi padre Ignacio)

c.       Evitándolas totalmente donde sí tenían posibilidades, es decir Leiza, porque estaban allí o porque tenían contactos en el pueblo que les avisaban si iban a ocurrir, ya que incluso aun sabiendo que eran adversarios (no enemigos) políticos tenían la seguridad de poder acudir a solicitarles ayuda.

d.      Salvando a todas las personas que pudieron incluso jugándose ellos mismos la vida pudiendo ser acusados de traición si les descubrían.

En cuanto a la represión en retaguardia quiero insistir en los siguientes puntos, sin que sirvan de excusa sino todo lo contrario:

1-      Las atrocidades en retaguardia se cometen por desgracia en todas las guerras. Es la condición del ser humano que en situaciones límite puede sacar lo peor o lo mejor de cada persona. Lo estamos viendo en Ucrania, Gaza…

2-      La represión suele ser más cruel en guerras civiles, y se cometieron en ambos bandos. Cientos de navarros también fueron represaliados en la retaguardia roja, muchos de ellos en una cruenta y sistemática persecución religiosa y política, y estos actos ni se condenan, ni hay memoria histórica, ni asociaciones memorialistas, ni subvenciones, ni reparación, ni exhumaciones, ni nada.

3-      También debo recordar, de nuevo sin que sirva de excusa porque no la hay, que gran parte las represalias en Navarra se cometieron por personas de ideologías distintas al carlismo, e incluso en muchos casos por motivos ajenos a la política, aprovechando la situación para realizar viejos ajustes de cuentas pendientes.

Finalmente debo reiterar mi absoluta condena y asco a todos los cobardes represores de ambos bandos, y en especial por dolerme especialmente a esos “carlistas” de retaguardia que participaron en esos crímenes enturbiando la imagen de los miles de voluntarios que se jugaban la vida en el frente. Ni entendían lo que era el carlismo ni actuaban como auténticos carlistas. Y esta condena la hago también en nombre de mis antepasados y de la familia Baleztena. Sí, los condenamos sin paliativos, cosa que otros no son capaces de hacer con crímenes mucho más recientes y sin estar en situación de guerra. El que no condena justifica y aprueba. Nosotros condenamos.

Seguramente todo este esfuerzo documentado no va servir de mucho porque algunos saben que un buen titular vale más que mil verdades y siguiendo la técnica goebbeliana de propaganda (pinchar aquí) seguirán repitiendo mentiras miles de veces. Frente a esto poco se puede hacer.

Y ahora a ver si podemos seguir en este blog con la vida del aitacho en sus múltiples facetas, en las próximas entradas si Dios quiere.

miércoles, 27 de septiembre de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (4). Los Baleztena contra la represión.

Querido lector, hemos visto en las anteriores entradas cómo el aitacho y su hermano el tío Joaquín lucharon contra la represión de retaguardia. Hoy vamos a centrarnos más en mi padre. Para saber lo que hizo Ignacio Baleztena Ascárate durante la guerra la respuesta es bien fácil. Además de su testimonio basta con mirar su ficha de combatiente, que se encuentra en el Archivo General de Navarra junto con la de miles de navarros que lucharon en el bando rebelde.  Por cierto, cuando yo trabajaba en el Archivo de Navarra, todas esas fichas se guardaban antes en un viejo mueble con cajones metálicos.

Ficha de combatiente del aitacho


Dice su ficha:

“Salió el 18 de julio con la columna del Comandante Tutor. El 22 se unió al tercio de María de las Nieves saliendo el 25 de Zaragoza a Huesca. El ¿7? Nbre. ingresó como teniente en el tercio de Cristo Rey en Leganés. Se retiró del frente enfermo el 20 de julio de 1938. Ingresó en la columna de recuperación de Barcelona en marzo de 1939, retirándose enfermo en abril del mismo año.”

En realidad solo duró unas semanas en la columna de recuperación de Barcelona ya que no era propiamente carlista, sino que se debía a FET (Falange Española Tradicionalista, el partido “unificado” y único creado por Franco). La contienda había acabado y no quería colaborar con el régimen franquista.

Como en todas las guerras y especialmente las civiles, cobardes de retaguardia aprovecharon para a río revuelto, resolver de la peor manera viejas rencillas, venganzas y represión. En esto último participaron gentuza a título individual sin afiliación política para dirimir cuentas propias con la excusa de la guerra, indeseables de otras formaciones políticas no carlistas, y desgraciadamente también carlistas que empañaron el nombre de aquellos que dejándolo todo y jugándose la vida se encontraban en el frente. Ocurrió en ambos bandos, ya que miles de navarros fueron torturados y asesinados en la retaguardia roja, pero eso no justifica ni un ápice esas atrocidades.

En primer lugar debes de saber que Casa Baleztena fue tiroteada y quemada por los rojos durante la II república y la familia exiliada de Pamplona (pinchar aquí). Bien podían haber aprovechado el aitacho y el tío Joaquín para haberse tomado venganza de ello al comienzo de la guerra, pero esa no era su manera de pensar y proceder, como cristianos ya habían perdonado.

Asalto de Casa Baleztena durante la II república


Es más, a la cabeza de los asaltantes iba una mujer muy revolucionaria que les dirigía y señalando a los balcones gritaba “¡ahí me he de sentar yo!”. Pues cosas que tiene la vida ocurrió lo siguiente años después. En 1964 tuve la suerte de casarme con Mª Jesús Gurrea, hija de Paco Gurrea, propietario de una pequeña fábrica de cartonajes en la Plaza de San Francisco[1]. Resultó que el hermano de aquella asaltante, Primitivo Bandrés, era muy amigo de mi suegro Paco y por ello fue invitado a nuestra boda, que se celebró en el oratorio de Casa Baleztena con posterior almuerzo en los salones de la misma[2]

Boda de Javier Baleztena y Mª Jesús Gurrea en el oratorio de Casa Baleztena. El celebrante es D. Jesús Arraiza. Detrás Paco Gurrea, padre de la novia




No hubo ningún inconveniente por parte de mi familia, porque además mi padre tras la guerra se trataba cordialmente con él, olvidando todo lo sucedido. El asunto acabó con una emotiva carta de Primitivo Bandrés en la que agradeciendo mucho la invitación explicaba que no se sentía digno de entrar en dicha casa que había sido ultrajada por su hermana. Esta anécdota que no tenía pensado incluirla aquí sirve para ilustrar el espíritu del aitacho y resto de familia, bien lejano de revanchas y venganzas.

Banquete de boda de Javier Baleztena y Mª Jesús Gurrea en los salones de Casa Baleztena. 

La cosa es que lo que iba a demostrar documentalmente con la ficha de combatiente era que el aitacho no pudo participar en represalias de retaguardia, ya que estaba de voluntario en el frente. Pero aún más la familia Baleztena y especialmente el tío Joaquín y mi padre Ignacio Baleztena Ascárate, evitaron todos los actos de represalias que pudieron. Pero al final esto se nos ha quedado para la próxima entrada si Dios quiere.



[1] Entre las listas de los que tenían pensado represaliar y asesinar los de la UGT de haber triunfado figuraban Paco Gurrea y familia (mujer y niñas) por ser un empresario.

[2] La única boda que se ha celebrado en esa casa. Tengo el pequeño honor de ser el único que se ha casado en el oratorio de Casa Baleztena en una boda oficiada por nuestro primo Jesusico Arraiza.


viernes, 18 de agosto de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (3). Los Baleztena contra la represión.

 

Querido lector, seguimos con el tema de la entrada anterior en la que demostramos de forma documentada que el aitacho, el tío Joaquín y la familia Baleztena intentaron a toda costa frenar las represalias que lamentablemente se produjeron en las dos retaguardias.

Esta vez lo haré mediante una fuente primaria de origen nacionalista. El documento lo genera la Red Álava. Ésta era una red de militantes del Partido Nacionalista Vasco que escribía estas hojas para que José Antonio Aguirre líder del Partido Nacionalista Vasco, que estaba en el exilio en Bayona, conociese la situación política y social de Navarra.

El citado documento de la Red Álava, que se halla en Ávila, se titula “Información de Leiza”. Son dos hojas mecanografiadas y en la segunda expone lo siguiente: 

“La actuación de los jefes carlistas en Leiza fue muy humana. Los Srs. de Baleztena desde el primer momento dijeron que por encima de todo había que evitar que en la población de Leiza, en gran parte nacionalista, ocurriera nada grave. Gracias a ellos se consiguió que el cabo de la Guardia Civil no hiciera barbaridades y dejara de llevar a cabo sus amenazas de muerte. Gracias a ellos se puso en libertad a dos muchachos nacionalistas que fueron detenidos en el momento en que se dirigían a Tolosa a comunicar a las autoridades la llegada de los doscientos requetés; gracias a ellos también los cinco miqueletes echos (sic) prisioneros en Urto previamente desarmados se alojaban en una fonda del puebloy circulaban tranquilamente por el pueblo”.[1]

Documento de la Red Álava, de origen nacionalista, donde se explica la actuación de los jefes carlistas en Leiza, mencionando explícitamente a los Srs. Baleztena (referidos a Ignacio y Joaquín Baleztena Ascárate)


Estos asuntos ya se habían narrado en este blog aquí y aquí, pero este documento tiene especial importancia porque proviene de una fuente nacionalista que confirma los hechos. Y en la próxima entrada seguiremos recordando como el aitacho y la familia Baleztena lucho por evitar represalias, si Dios quiere.



[1] Red Álava. Información de Leiza. p2


martes, 15 de agosto de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (2). Joaquín Baleztena Ascárate contra la represión

 

Querido lector, mi anterior entrada explicaba cómo al más puro estilo nazi goebbeliano, algunos fanáticos de la “memoria democrática” pretenden mezclar al tío Joaquín, e incluso al aitacho, en la represión de retaguardia.

Con el tío Joaquín el proceso es: afirman que la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN) fue la principal autora de las represalias y represión de retaguardia. Dicen que el presidente era el tío Joaquín, insinuando que por tanto responsable de dichas represalias. Solo después informan que Joaquín Baleztena Ascárate era un cargo puramente honorario al que le habían quitado el poder de decisión y actuación. Pero el mensaje que ya han transmitido es que estaba involucrado y ésto es lo que sus prosélitos repiten como loros.

Pues bien, voy a demostrar lo contrario, que el tío Joaquín trató de frenar las represalias de retaguardia a toda costa.

Joaquín Baleztena Ascárate en 1936 era jefe regional de la Junta Regional Carlista de Navarra. Esta Junta, que había tenido un papel importante durante la II República en los preparativos de la sublevación, fue desplazada por otra denominada Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN) que actuó con entera independencia de las jefaturas regional y nacional. Es importante esta distinción entre Junta Regional Carlista de Navarra y la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra (JCCGN)​ que fue constituida entre el 19 y el 20 de julio de 1936.

Con la formación de la JCCGN al tío Joaquín lo relegaron como presidente meramente honorario sin funciones. El mando lo asumió el vicepresidente (presidente efectivo) José Martínez Berasáin. [1]

Manuel Fal Conde, jefe delegado de la Comunión Tradicionalista a nivel nacional, afirmó que los integrantes de la JCCGN suplantaron a quienes de verdad habían protagonizado la sublevación y a los que salieron al frente. La JCCGN se hizo con el control y lamentablemente  algunos miembros participaron en la represión de retaguardia[2].

En las cajas de la JCCGN que se custodian en el  Archivo General de Navarra Joaquín Baleztena solo firma los documentos de los primeros días de la guerra, hasta que consciente de su no influencia en las decisiones de dicha junta, decidió atajar las represalias que algunos estaban realizando aprovechando el caos reinante del comienzo de la guerra. Para ello publicó la siguiente orden en “El Pensamiento Navarro” el 24 de Julio de 1936. Es importante el detalle de que la firmara utilizando su cargo de jefe regional y no como presidente ni representante de la JCCGN:


Nota de Joaquín Baleztena Ascárate en el Pensamiento Navarro. Como jefe regional carlista ordena a los carlistas a no ejercer  actos de represalia y evitar que se comentan en su presencia.


Los carlistas, hijos, nietos y biznietos de soldados no ven enemigos más que en el campo de batalla. Por consiguiente, ningún movilizado voluntario, ni afiliado a nuestra inmortal Comunión debe ejercer actos de violencia, así como debe evitar se cometan en su presencia. Para nosotros no existe más actos de represalias que los que la autoridad militar, siempre justa y ponderada, se crea en el deber de ordenar.

 

El Jefe Regional

 

JOAQUÍN BALEZTENA”[3]

Afirma en sus memorias su hermana la tía Lola (Dolores Baleztena Ascárate):

“¡Lástima no fuera obedecida esta nota tan llena de nobleza, calificada por algunos de vaselina! El señor Obispo le felicitó por ella. De haberlo sido, no hubiéramos tenido que lamentar actos indignos realizados por, quienes huyendo del peligro de la vanguardia, se creían valientes actuando cobardemente en la retaguardia.”[4]

 

Y efectivamente desde entonces tanto al aitacho como al tío Joaquín en algunos ambientes comenzaron a llamarles “los vaselinas”, por oponerse a las represalias.


Desde entonces los posteriores comunicados y órdenes de la JCCGN o no tienen firma o ya los firma Berasain. Revisando también los números de “El Pensamiento Navarro” de esos primeros meses se puede observar que Joaquín Baleztena no firmó ningún comunicado de la JCCGN; los firma dicha junta en general, y los relacionados con el requeté auxiliar “el jefe” a secas. Es más, el tío Joaquín no asistía a las reuniones de la JCCGN.

En la portada del pensamiento Navarro del 9 de agosto de 1936 se indica una noticia referente a “un emocionante acto en Lesaca” en la que indica que el presidente de la JCCGN era José Martínez Berasain. [5]

El Pensamiento Navarro 9 agosto 1936

Igualmente una información publicada en "Navarra Hoy" (periódico de línea nacionalista de izquierdas) reconoce que Joaquín Baleztena Ascárate al escribir esta nota era presidente meramente nominal y la firmó por su cuenta (6). 

Como la única “prueba” que aportan algunos para difamar al tío Joaquín, intentando asociarlo a la represión, es su pertenencia a dicha JCCGN, este asunto queda aclarado y la insinuación lanzada debería desaparecer, aunque algunos seguirán repitiéndola cuanto sea necesario porque “una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”

Antes de seguir es importante decir que no puedo afirmar qué miembros concretos de la JCCGN apoyaban la represión. Solo sé que mi familia la combatió.

También debo recordar, sin que sirva de excusa porque no la hay, que gran parte las represalias se cometieron por personas ajenas al carlismo, e incluso en muchos casos por motivos ajenos a la política, aprovechando la situación para realizar viejos ajustes de cuentas pendientes. Esto no minimiza mi condena y asco a todos ellos, y en especial a esos carlistas de retaguardia que participaron en la represión enturbiando la imagen de los miles de voluntarios que se jugaban la vida en el frente. Y esta condena la hago también en nombre de mis antepasados y de la familia Baleztena.

Todo esto sirve para demostrar que el tío Joaquín nunca participó en actos de represalias ni similares. Pero aun voy a ir más lejos demostrando que él y el resto de familia lucharon activamente contra la represión. Y a esto último me voy a dedicar en la próxima entrada si Dios quiere.




[1] Ugarte Tellería, Javier (2009). «El carlismo en la guerra del 36: la formación de un cuasi-estado nacional-corporativo y foral en la zona vasco-navarra». Historia contemporánea (38): 58-60. ISSN 1130-2402. Consultado el 15 de agosto de 2023.

[2] Martorell Manuel 2010, Retorno a la lealtad - el desafío carlista al franquismo, p 3637 

 

[3] El Pensamiento Navarro, 24 julio 1936

[4] Baleztena Dolores. 25 años al volante, memorias de una chofer. p84

[5] El Pensamiento Navarro. 9 Agosto 1936

(6) Navarra Hoy 23 agosto 1986 p 40



domingo, 13 de agosto de 2023

Frente a la mentira. En defensa de los Baleztena (1)

Querido lector, como decíamos en la anterior entrada, de cuando en cuando algunos paniaguados escriben articulillos mazorrales para desprestigiar al aitacho y especialmente al tío Joaquín.

INTRODUCCIÓN

La técnica es “muy ingeniosa”, no al alcance de muchas mentes preclaras (ironía). Fue muy utilizada por el nazional socialista (nazi) Paul Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del Tercer Reich entre 1933 y 1945. Uno de los colaboradores más cercanos de Adolf Hitler. Previamente en agosto de 1925, Goebbels instó a sus «amigos de la izquierda» a la unidad entre socialistas y nacionalistas contra los capitalistas: «Estamos peleando entre nosotros aunque realmente no somos enemigos», escribió [1]. El ministro de propaganda nazi Goebbels promovía el anticlericalismo radical, y consideraba que entre el cristianismo y la nazismo existía una «oposición irresoluble» [2], promoviendo la persecución del clero alemán[3]. A este pájaro exterminador, racista, nacionalista, socialista, antisemita y anticlerical se le atribuyen frases como ““Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá” y “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”. Y aunque estas sentencias, ya habían sido esbozadas ante por otros autores con diferentes formulaciones, Goebbels las siguió fielmente para su máquina de propaganda. 

Hoy en día también estas tácticas son seguidas al pie de la letra por algunos personajes también socialistas, nacionalistas, racistas y anticlericales para machaconamente repetir mentiras. Lo hacen juntando letras, mezclando muchos temas inconexos y embrollándolo todo, sabiendo que tienen barra libre para difamar a través de sus voceros. Así estos grandes próceres del saber y la historia, acuñan términos tan absurdos como carlofascismo, auténtico contrasentido, hasta el punto de que algún día su ingenioso cacumen inventaran el  islamoateismo por ejemplo y se quedaran tan anchos… y anchas.

Para contrarrestar lo referente a mis antepasados, yo, vil necio que toda mi vida me he dedicado a investigar en archivos, voy a perder el tiempo intentando justificar mis aseveraciones documentándolas, aunque se que no va a servir porque una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad, y seguirán proclamando difamaciones. En las próximas entradas tendré que dedicarme a esta labor con ayuda de mi hijoJoaquín si Dios quiere.


Me da hasta asco poner esta imagen de Goebbels en el blog,
pero puede servir para ilustrar la técnica de propaganda que usan
hoy en día muchos manipuladores de la "memoria democrática"






[1] Fest, Joachim (1970). The face of the Third Reich. Londres: Weidenfeld & Nicolson. ISBN 0-297-17949-7. OCLC 73696.

[2] Kershaw, Ian (2008). Hitler: a biography. Nueva York: W. W. Norton and Co. ISBN 978-0-393-06757-6. OCLC 227016324. pp.295-297

 

[3] Steigmann-Gall, Richard (2007). The Holy Reich (Raquel Vázquez Ramil, trad.) [El Reich sagrado]. Madrid: Akal. ISBN 978-8-446-02428-6. OCLC 434469684. pp 37, 128