Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

miércoles, 21 de enero de 2026

El final de "Baltasar Baleztena" en la Cabalgata de Reyes de Pamplona en 1980

 +

Querido lector, para entender esta entrada es conveniente que leas primero la anterior.

Como decíamos el aitacho, Ignacio Baleztena Ascárate, iniciador de la Cabalgata de Pamplona en 1927, cedió, en la década de los 50 del siglo XX, su corona de Baltasar a sus hijos y la familia continuó muy involucrada en la organización del evento. Tanto es así, que los hermanos Baleztena seguimos encarnando a Baltasar hasta 1980. ¿Qué ocurrió dicho año?

En ese momento estaba muy complicada la cuestión política, debido al intento de anexión de Navarra a Euskadi, con la banda asesina ETA liderando la causa mediante tiros en la nuca, secuestros y terrorismo callejero día sí y día también. 

Diario de Navarra 6 de enero de 1980

El Pensamiento Navarro 6 de enero de 1979 (2)


Estas dos portadas de la prensa del 6 de enero de 1978 y 1979 muestran la situación del momento. Por un lado la ilusión de la cabalgata y por otro la actividad asesina de la banda terrorista de extrema izquierda nacionalista vasca ETA (Euskadi Ta Askatasuna)


En el plano sociocultural, el sector abertzale actuaba parasitando colectivos y enarbolando la ikurriña, bandera oficial de la Comunidad Autónoma Vasca, en todas las organizaciones de eventos en Navarra, tratando de apropiárselos (por desgracia, con bastante éxito).

Tras el éxito de la celebración de las bodas de oro de la Cabalgata en 1979 en la que se consiguió que la política estuviera ausente, en 1980 se asignó la realización del evento a Gasteak (Asociación de Jóvenes del barrio de San Juan)[1], en vez de a la Caja de Ahorros Municipal, que tan exitosamente la venía organizando durante 30 años. Hubo varios cambios organizativos.

Llegó el día cinco de enero por la tarde y, como todos los años, salió el cortejo de los Reyes Magos a derrochar ilusión y alegría, especialmente a los niños. Yo como encarnaba a Baltasar iba cerrando el acto y no veía lo que sucedía por delante.

Esa tarde, el ambiente en la calle estaba enrarecido y me avisaron de que se estaba organizando un escándalo terrible contra el rey Melchor. Había un grupo abertzale insultándole y amenazándole, rompiendo la ilusión de los niños y la magia de la noche de Reyes. Ordené a mi cortejo, venido del lejano Oriente, que fuera a defender a mi compañero monarca con sus lanzas de cartón. Confieso que a mí no me insultaron, pese a que toda mi familia estaba amenazada por ETA. Como era el último, Baltasar, no pude ver mucho más de momento.

¿Por qué a Melchor precisamente? Resulta que unos días antes se celebraron unas conferencias sobre la situación sociopolítica de la actualidad de Navarra de la época, y José Mari Corella, que en la Cabalgata encarnaba a Melchor, había sido conferenciante, pronunciándose contrario a la anexión de Navarra a Euskadi.

Era costumbre que la Cabalgata hiciera un alto en la sala de exposiciones que tenía la Caja de Ahorros Municipal en la calle García Castañón, donde nos ofrecían un refrigerio. Al entrar en la sala, los danzaris municipales solían hacernos a los Reyes Magos el arco con las makilas.


Los danzaris municipales le hacen el arco de honor con las makilas a "Baltasar Baleztena" en 1966.
Cabalgata de Pamplona 1966.
Archivo Muruzabal. Foto Galle


 Al llegar ese punto, observé con disgusto y pena que estos portaban la ikurriña. En lugar de pasar por debajo del arco, decidí esquivarlos y avancé por el lateral hasta el lugar donde se nos ofreció el habitual tentempié.

Aquella fue la última Cabalgata en la que un sucesor Ignacio Baleztena encarnara al rey Baltasar tras más de medio siglo desde que aquél la iniciara en 1927. Cierto es que ese momento tenía que llegar pero no de una manera tan triste.

Portada de El Pensamiento Navarro del 6 de enero de 1980. En esta se ve la acción conjunta terrorista y sociocultural de la extrema izquierda abertzale vasca. "Bietan jarrai" como dicen ellos. En el plano asesino aterrorizar. En el político actuar con sus partidos, sindicatos y asociaciones "socioculturales" parasitas de todas las organizaciones de eventos en Navarra, tratando de apropiárselos (por desgracia, con bastante éxito).


Ese mismo día 5 de enero de 1980 los hermanos Baleztena Abarrategui nos retiramos de la organización y la participación en la Cabalgata emitiendo esta nota de prensa:[3]

Los hermanos Baleztena se retiran de la cabalgata de Reyes.

Los hijos del fundador de la Cabalgata de Reyes en Pamplona han dejado de colaborar en su realización por la politización que ha sufrido la popular actividad navideña. La nota, hecha pública ayer por los hermanos Baleztena Abarrategui, dice lo siguiente: «Ignacio Baleztena, nuestro padre, con la colaboración de varios amigos fue el fundador de la «Cabalgata de Reyes», organizada para dar la bienvenida en Pamplona, a SS. MM. los Magos de Oriente. Año tras año, más de medio siglo en total, él y ahora sus hijos hemos tomado parte muy activa en ella, exceptuando unos años, después de la guerra, en que organizándola el Frente de Juventudes le daba cierto matiz político.[4] Hoy igual que entonces, el Ayuntamiento de Pamplona o los partidos que lo componen, cometen la misma torpeza, imponiéndose a la organización de la Caja de Ahorros Municipal que desde hace veinticinco años es la que generosamente la costea. Nosotros, sintiéndolo muchísimo, no estando de acuerdo con esta postura nos retiramos, como nuestro padre se retiró con el Frente de Juventudes. Pero, igual que él, volveremos, porque ese turbante, tan lleno de lloros, ilusiones y sonrisas infantiles que no entienden de política, no lo abandonamos»

Esta nota fue publicada en el Diario de Navarra, El Pensamiento Navarro y La Gaceta del Norte.

A este respecto, el artículo de opinión que Elías publicaba en portada de El Pensamiento Navarro el 6 de enero, leído hoy en día parece ser profético:[5]

“…Esa es la noticia. La solapada lucha, constante sin pausas, sin prisas, sin perder tiempo del «peneuvismo», de sus hermanos y sus sobrinos. La escaramuza aparentemente perdida para ellos del 47,2 en la Ley de Referendums, es «pecata minuta». Las guerras no se ganan en una batalla. Ni siquiera tras la firma de una paz. La guerra se gana cada día, con el esfuerzo de cada día, con la lucha de cada día, con la batalla de cada instante. Esto no lo quiere ver la derecha triunfalista…

Esta es la imagen de la que tanto marxistas como separatistas se están apoderando día a día. Los símbolos de nuestros niños, de nuestros Jóvenes. Y nadie ha protestado por ello…

Sólo una familia, cuyo padre fue uno de los fundadores de esa cabalgata de la ilusión, ha dicho que no estaban dispuestos a hacer el juego a los partidos políticos que «politizan» este símbolo universal. El que lo quiera ver que lo vea. El «abertzalismo» no cejará en la colonización de Navarra, de una forma u otra, con unos compañeros de viaje o de otros. Pero están ahí, aquí, socavando cada día a través de la cultura a través de nuestros símbolos, a través de la ilusión de nuestros hijos, ese «yugo» de la esclavitud encerrado en ese famoso artículo 47,2 del Estatuto de Guernica[6]. Así es y así nos contemplan desde el imperialismo vizcaitarra…”

Y así hemos llegado a donde estamos.

En cuanto a la Cabalgata de Reyes Magos decayó en su organización y en su ilusión. Lo cierto es que bajo la posterior batuta de Ricardo Zunzarren desapareció la politización y finalmente, gracias a la Asociación de la Cabalgata de los Reyes Magos de Pamplona fundada en 1996[7] por Fernando Lizaur, digno sucesor de Baltasar durante años, el acto recobró su esplendor conservando su espíritu. Gracias a él y a dicha Asociación que ha sabido mantenerse al margen de cualquier política este acto cuenta de una excelente salud y seguro que es disfrutada con gran ilusión por mi padre Ignacio desde el cielo, donde montará allí un impresionante cortejo junto con sus reales amigos los Magos de Oriente para agasajar a Jesús, la Virgen y San José por todo lo alto. Esa sí que será una buena Cabalgata, y mi padre le dirá a Baltasar: “¿Me dejas que haga de doble tuyo otro año? Intentaré no meterte en líos”, y el bueno del rey negro se prestará a ello por un día, aun sabiendo que el aitacho la iba a liar.

Y en la próxima entrada seguiremos con las cosas y la vida del aitacho si Dios quiere.



[1] Muruzabal Oscoz I, Muruzabal del Solar JM. La Cabalgata Reyes Magos en la Pamplona de 1966. Pregón Siglo XXI 68, junio 2023, pp 85-88

[2] El Pensamiento Navarro. 6 Enero 1979. P1

[3] Hermanos Baleztena Abarrategui. Diario de Navarra 6 enero 1980, p.18

[4] Después de la Guerra Civil, el gobierno franquista le dio la organización de la Cabalgata al Frente de Juventudes, vinculado a la Falange, y ante esa situación Ignacio Baleztena y la familia dejaron de participar por no colaborar con esa organización. Mi padre, pese a sus fuertes convicciones siempre mantuvo la Cabalgata de Pamplona al margen de cualquier tendencia política. El experimento resultó ser un fracaso de manera que volvió a tomar el relevo  la Asociación de la Prensa, retornando entonces Premín de Iruña a encarnar a Baltasar y participar activamente toda la familia con la ilusión de siempre.

[5] El Pensamiento Navarro. 6 enero 1980.

[6] Este artículo del Estatuto de Guernica que se estaba debatiendo en aquellos años es el que hace referencia al procedimiento de anexión de Navarra a Euskadi. Desarrolla lo contemplado en la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución (relacionado con dicha anexión), la única “transitoria” que mantiene aún efectos jurídicos 48 años después, ya que las otras ocho están materialmente agotadas.

[7] Muruzabal Oscoz I, Muruzabal del Solar JM. La Cabalgata Reyes Magos en la Pamplona de 1966. Pregón Siglo XXI 68, junio 2023, pp 85-88

No hay comentarios:

Publicar un comentario