Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

martes, 21 de junio de 2011

Muerte de su madre, Dolores Ascárate, en 1929

Querido lector, habíamos dejado al aitacho recién casado en 1927. A la vuelta de su peculiar viaje de bodas se trasladó con su mujer Carmen Abarrategui a la casa que la familia tenía la Calle San Ignacio, actual Calle Fernández Arenas. Ésta es una de la casas más antiguas de la zona “nueva” de  Pamplona y fue la primera de la familia Baleztena en dicha ciudad. No fue hasta el 13 de Enero de 1852 cuando compran a Nazario Carriquirri la actualmente conocida “Casa Baleztena” entre el Paseo Sarasate y la Plaza del Castillo. Pero volvamos a lo nuestro.

De este modo, siguiendo la frase de la abuela Dolores Ascárate, madre de Ignacio, que solía decir “el casado casa quiere”, conforme fueron contrayendo matrimonio sus hijos fueron saliendo del hogar paterno y varios de ellos se instalaron en la mencionada casa. Así las cosas dejamos a mi padre recién casado, viviendo en la actual calle Fernández Arenas, y más libre de ocupaciones institucionales al finalizar su cargo como  diputado foral en 1928. Durante esta época puede dedicarse más a su familia y comienzan a llegar los hijos.

Pero el 4 de Abril de 1929 un triste acontecimiento venía a enturbiar la felicidad de Ignacio Baleztena y su recién formada familia ya que ese día moría la abuela, es decir Dolores Ascárate, su madre, de una “infección grippal” según consta en su informe de defunción, y eso que entonces no había ni “gripe A” ni “E Coli deconocida”. ¿O quizá sí?.

De modo que, tal y como consta en el libro de difuntos de la Parroquia de San Nicolás, “el día cuatro de abril de mil novecientos veintisiete a las quince y media horas a los sesenta y cinco años de edad en la casa nº 23 de la Plaza de la Constitución murió en Comunión con la Iglesia doña Dolores Ascárate y Echeverría, natural de Sartaguda, viuda de don Joaquín Baleztena y Muñagorri, natural de Leiza, habiéndolo recibido los santos sacramentos de Penitencia, Comunión y Extremaunción, que le administró don Pablo Gurpide, evocoljutor de esta parroquia. El día siguiente fue llevado su cadáver con el oficio del ritual al campo santo de esta ciudad y en sufragio de su alma se le hicieron funerales de primera clase en esta iglesia. Y en fe de ello firmé:
Ramón C, ecónomo

La partida de defunción de Dolores Ascárate
Ya hemos realizado en anteriores entradas un semblante de la abuela y  hemos visto la íntima relación que tenía con sus hijos.

Lo curioso es ¿Cómo nació la abuela en Sartaguda cuando su familia era de la zona del Baztán?. Cosas del Carlismo que desvelaremos en la próxima entrada si Dios quiere.

Pero antes de despedirme quiero informarte que repasando los archivos fotográficos de la familia he encontrado nuevas fotos que he colgado en sus respectivas entradas y para facilitarte la búsqueda te pongo los enlaces:

Ignacio Baleztena inicia la costumbre de la visita del Ángel de aralar a la Diputación

Fotos relativas a la conmemoración del III centenario de la canonización de San Francisco Javier organizado por Ignacio Baleztena:

Fotos centenario 1

Fotos centenario 2

Fotos centenario 3

martes, 14 de junio de 2011

La Joshepa Anthoni y el tío Canuto compraron un cuto

Querido lector, en la anterior entrada habíamos visto como el aitacho escribió una pequeña sonata con el aire popular de la “Anthonia e Iñacio”, dedicándosela a los “mocés” de las Cantinas Escolares. Pero para aclararnos un poco te explico de que va el tema. Dichas cantinas eran una institución benéfica que funcionó en Pamplona desde comienzos del siglo XX para conseguir que ningún niño se quedara sin comer por falta de recursos. Pues bien, la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona organizaba un día al año la Rifa del Cuto en beneficio de las Cantinas Escolares, cuto que se exhibía por la ciudad  en un carro tirado por caballerías, acompañado por los gaiteros y para lo que Ignacio Baleztena creó dos parejas de giganticos: "Joshe Miel, el zerrikitari, y su esposa la Joshepa Antoni, ambos oriundos de Basaburúa, y Saturnino y consorte, especia­lista en la fabricación de zerripotongos". Además escribió esta canción para alegrar a los mocés:

Según Ignacio Baleztena la cabezuda del paraguas, "señá Chistorrica", es una mondonguera de marca mayor, igual que la Joshepa Anthoni. En el dibujo realizado por él aparece fabficando birica durante un matacherri. El cuto cuelga de la pared.

La Joshepa Anthoni
y el tío Canuto
compraron un cuto
de marca mayor.

Con su sangre hicieron
sabrosas morcillas
y con sus costillas
chorizo y chistor.

Un hombre más bueno
no habrá en todo el mundo
como Veremundo
el matalechón.

El mata a los cherris
con gran maestría,
con una sangría
en el garganchón.

Antes de matarlos
les pide perdón
pues es matacherris
de gran corazón.

Perdón, perdón
querido lechón
pues cumplo tan sólo
con mi obligación.

Decía Canuto
con gran emoción
pobrecico cuto
de mi corazón.

Con tus cherripuskes
haré chanchingor.
Nadie en la céndea
los hará mejor.

Como mondonguera
tiene la prudencia,
más saber y ciencia
que el mejor doctor.

Fabrica tripoches,
odolkis, birikas,
chistorras muy ricas
y un buen chanchingor

Y para la berza
prepara chungur
y pa las alubias
morcilla y mastur.

Y todos los mozos
con gran emoción
dicen: mondonguera
de mi corazón.

En el Teatro Chopical de Leiza se conserva este dibujo realizado por Ignacio Baleztena, que bien podría ser la Joshepa Anthoni

Esperando que te hayas “gozau” con esta canción tanto como yo. Ya en la próxima entrada si Dios quiere seguiré con la biografía del aitacho en una época que se iba enredando cada vez más.

jueves, 9 de junio de 2011

La Anthonia e Iñacio, casar se han hecho

Querido lector, como tras narrar la boda del aitacho, introduzco como te dije esta esperada canción suya con la música del ingurucho de Leiza que tantas veces bailó:

Preminerías

LA ANTHONIA E IÑACIO, CASAR SE HAN HECHO


Partitura (Música del Ingurucho de Leiza con arreglos del maestro Silvano Cervantes)

...la Anthonia e Iñacio casaron por fin...
 

Después de pensarlo
despacio, despacio
la Anthonia e Iñacio
casaron por fin.
Cebaron los mozos
más de cien güetes
con unos chupletes
que hacían ¡fí! ¡fí!.

¡Fi, fi, fi, fi, fi!
¡Fa, fa, fa, fa, fa!
Luego al estallar
hacían ¡damblá!

Chumbata, chumbata,
chin, pum, damblá.

Cebaron los mozos más de cien güetes...


¡Can! ¡can! La serora
toda la mañana
bandió la campana
con el sacristán.

De tanto bandiarla
se rompió el badajo
y al venir abajo
hizo ¡pataplán!

Y aplastó dos perros
que hicieron ¡guau, guau!
y su dueño dijo
“me los han gibau..."

Chumbata, chumbata,
chin, pum, guau, guau.

...se cayo el badajo... y aplasto a dos perros...


A los invitados
les dieron bizcochos
y tiraron chochos
a tós los mocés.

Depués de que hubieron
llenado la panza
en karrikadanza
se fueron al tren.

Delante de todos
marchaba el chun chun
y con el dambolin
hacía ¡dum! ¡dum!.

Chumbata, chumbata,
chin, pum, dum, dum.

Delante de todos marchaba el chun chun...

Como estaba lleno
todo el Plazaola
al furgón de cola
se tuvieron que ir.

Tocó el jefe el pito
el cura dió un ¡gora!
la locomotora
se fue haciendo ¡fi!

¡fi, fi, fi, fi, fi!
¡fa, fa, fa, fa, fa!
¡chis,chis,chis,chis,chis!
¡chis,chas,chis,chas,chas!
¡chumbata, chumbata
chin, pum, chis, chás!


La Anthonia e Iñacio
vivieron felices,.
comieron perdices,
birica y chistor.

Decían de Anthonia
Los de la Cendea,
es la echekoandrea
más buena y mejor

Y es para el trabajo
de mucho cozcor.
Y él es un alperra
de marca mayor.

¡Chumbata, chumbata,
chim, pum, cozcor.[1]

... y él es un alperra de marca mayor.

Premín de Iruña
(Ignacio Baleztena)


Nada que añadir, simplemente comentarte que la próxima semana, si Dios quiere, introduciré otra canción que con la misma música también escribió el aitacho. Y luego como fundó… pero prefiero no adelantar acontecimientos.

Pd. Posteriormente he incluido este vídeo realizado magistralmente por mi amigo Patxi Mendiburu:




[1] Se imprimió en la imprenta de Emilio García Enciso, Pamplona, con letra de Ignacio Baleztena, música con arreglos de Silvano Cervantes, y los dibujos de Gutxi.

Celebración de una boda en Leiza a principios del siglo XX

martes, 7 de junio de 2011

Un viaje de bodas muy fuerista

Querido lector, como decíamos en la anterior entrada, el aitacho y la mamita hicieron su viaje de bodas a Madrid. Y esto fue por un motivo no muy romántico precisamente. Así lo refiere precisamente mi madre, Carmen Abarrategui, que en una entrevista posterior refiriéndose al amor que sentía su marido por Navarra respondió:

- ¿Querrá usted creer- decía Carmen Abarrategui- que ni viaje de bodas pudimos hacer porque tuvo que quedarse en Madrid a defender los Fueros en un mo­mento difícil?.

Para explicar esto nos ponemos en situación. Ya hemos comentado que siendo diputado foral durante el Directorio Militar de Primo de Rivera la vigente Ley de 1841 debió adaptarse al nuevo régimen. La primera cuestión se plateó ante la promulgación del Estatuto Municipal de 1924, que pretendía reforzar la Administración Local. La negociación entre el Ministerio de Gobernación y la Diputación foral, en la que participó Ignacio Baleztena como comisionado, dio como fruto el convenio de 1925. A raíz de éste se intentó vigorizar el Consejo Administrativo de Navarra, otorgándole facultades decisorias con respecto a la Administración local.

            Pero en 1927 las necesidades de la Hacienda nacional motivaron la revisión del Convenio Económico negociado en 1877. De nuevo Ignacio Baleztena formó parte de la comisión negociadora junto con los Sres. Nagore, Uranga, Oroz y Gortari que le estaban esperando impacientes en la capital.

Así que al día siguiente de la boda partió el matrimonio a Madrid donde mi padre tuvo que verse las caras de nuevo con José Calvo Sotelo, ministro de Hacienda del Directorio Militar. La negociación fue dura y al final se firmo un nuevo Convenio. Precisamente durante la firma del mismo, Ignacio Baleztena, como no podía ser de otra manera, tuvo que hacer una de las suyas. Cuando todos hubieron firmado el se quedo el último, y tras rubricar el texto como quien no quiere la cosa se guardo en el bolsillo la pluma del ministro Calvo Sotelo. Nunca sabremos si el susodicho no se dio cuenta hasta posteriormente, o ante la absoluta naturalidad con que lo hizo el aitacho no osó decir nada. La cosa es que además de “escamotearle” la famosa pluma, orgullosamente la conservaba como trofeo de aquella negociación y firma del acuerdo.

Placa conmemorativa que la Diputación Foral de Navarra entregó a Ignacio Baleztena "por su labor en el Convenio de XII de Agosto de MCMXXVII"
Y hablando de bodas en la próxima entrada si Dios quiere introduciré por fin una canción del aitacho que muchos me habéis pedido, a saber, “La Antonia e Iñacio casar se han hecho”.

lunes, 6 de junio de 2011

El nuevo hogar Baleztena Abarrategui

Querido lector, en la anterior entrada vimos cómo el aitacho se casó en 1927 y a continuación transcribo el eco que tuvo en la prensa porque me parece muy ilustrativo tanto como narración del acontecimiento, como del modo en que se escribían las crónicas de sociedad en aquel entonces. Espero que lo disfrutes.

EL NUEVO HOGAR BALEZTENA-ABARRATEGUI
(Reseña del Pensamiento Navarro- 1 de junio de 1927)

Crónica de la boda de Ignacio Baleztena y Carmen Abarrategui en "El Pensamiento Navarro"

             "Como lo habíamos anunciado, se celebró ayer en la villa de Mondragón (Guipúzcoa) el enlace matrimonial de la encantadora y distinguida señorita de dicha localidad Carmen Abarrategui y Gorosabel con nuestro distinguido amigo y diputado foral don Ignacio Baleztena.

Foto de los recién casados
             Con este fausto motivo trasladáronse en automóviles desde Pamplona los hermanos del novio: el ex diputado a Cortes, don Joaquín; los señores de Jaurrieta y Baleztena (don Germán y doña María Luisa), los señores Baleztena y Sagüés (Pello Mari y Patrocinio), María Isabel, Angeles, Lola y Josefina; el muy ilustre señor canónigo don Alejo Eleta, el médico don Bernardino Tirapu, el hermano de éste, don Cristóbal; don Pedro José Arraiza, don Felix Arrarás, Charito Arraiza y la encantadora niña Reyes Jaurrieta.

            Y de Leiza, don Miguel Gastearena.

            La nupcial ceremonia celebróse en la Iglesia Parroquial, a las once y media de la mañana.

            El templo daba la sensación de una gran fiesta, iluminación caprichosísima y variación muy bella de plantas y flores.

            Celebró la Santa Misa y bendijo el matrimonio don Alejo Eleta.

            En la capilla de Nuestra Señora de los Dolores quisieron recibir los contrayentes la bendición nupcial y luego, trasladados al Altar Mayor, allí se celebró el Santo Sacrificio.

            El oficiante pronunció una plática de circunstancias.

            Actuaron de padrinos la distinguida señora doña María Luisa Baleztena de Jaurrieta y don Vicente Abarrategui; aquella, hermana del novio, y éste, de la novia.

La concurrencia fue selecta y numerosa. Además de la relación de personas que hemos hecho ya, hallábanse también en el acto los distinguidos señores Abarrategui y Gorosábel (don Benito y doña Ascensión), padres de Carmen; los hermanos de ésta: la bellísima señorita Inés, Vicente y Felipe; la bella señorita Felisa Iturbi; el Párroco de Mondragón, don Francisco Imaz; los señores de Salazar y Ameller (don Antonio y doña Margarita), y otras varias personas que sería prolijo enumerar.

            La novia lucía un riquísimo vestido blanco, regalo del novio, sirviéndole de paje la monísima nena María Reyes Jaurrieta.

            Terminada la ceremonia religiosa, los nuevos esposos y acompañantes trasladáronse al domicilio de los señores de Abarrategui, recibiendo en el trayecto el homenaje de cariño de la villa entera, en la que la familia Abarrategui goza de general estimación y en donde el nuevo matrimonio será siempre queridísimo.

            Allí se sirvieron a los invitados pastas y licores y enseguida trasladáronse todos a Vitoria, en automóviles, formando nutrida caravana.

            En el aristocrático Hotel Frontón se sirvió a los viajeros un banquete con arreglo a la siguiente lista:

Vinos

Blanco Diamante
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Tinto Riscal
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Champagne Viuda Clicquot

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Menú

Entremeses
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Huevos Mornay
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Salmón grillé Francise
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Vol-au-vent de mollejas a la Financier
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Espárragos a la vinagreta
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Pollo asado
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Ensalada

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Postres

Bomba Melba – Ponche Ruso
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Frutas y quesos
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Café y Licores

Tarjeta con el menú del banquetede bodas
             Por la tarde partían los nuevos esposos y acompañantes a Pamplona.

            Los señores Baleztena y Abarrategui salen hoy para Madrid, continuando su viaje de miel.

            Fueron, tanto en Mondragón, como en Vitoria y en Pamplona incontables las demostraciones de afecto recibidas ayer por los nuevos esposos.

            Hemos de anotar especialmente un telegrama recibido por los nuevos esposos de las asiladas de la Casa Inclusa y del Director y Hermanas de dicho Asilo, que dice así:

            “Al Rey Baltasar y su esposa la Reina, felicitamos en este día, muy de corazón, las hermanas, asiladas y Director de la Inclusa”.

            Documento verdaderamente conmovedor para quien sabe las horas que Ignacio y los suyos han deparado a los pobrecitos asilados de la Casa Inclusa.

            Recibieron también un despacho de afectuosa felicitación de los compañeros de comisión de don Ignacio Baleztena, que se encuentran en Madrid, señores Nagore, Uranga, Oroz y Gortari.

            Otro muy afectuoso también del Ilustrísimo Señor Obispo de Pamplona; y otros muchos más.

            A estas felicitaciones hemos de unir la nuestra, la de cuantos trabajamos en esta Casa, deseando al nuevo matrimonio toda suerte de venturas en su nuevo estado; felicitación que hacemos extensiva a las distinguidas y estimadísimas familias de los contrayentes."

Ignacio Baleztena y Carmen Abarrategui tuvieron diez hijos y permanecieron muy unidos durante 45 años hasta que la muerte del primero los separó en 1972.




Y como indica en este eco de sociedad “el viaje de miel” fue a Madrid, y resulta que fue un viaje muy fuerista, por los motivos que explicaré en la próxima entrada si Dios quiere, y que están íntimamente relacionados con la mencionada “comisión” formada por los señores Nagore, Uranga, Oroz y Gortari que ya se hallaban en  dicha ciudad para…

jueves, 2 de junio de 2011

Boda de Ignacio Baleztena en 1927

           
            Querido lector, pue sí, al aitacho a sus 40 años lo encandiló una guapa chica del modo más sencillo, como te contaba en la anterior entrada

Y tras este suceso, como dice una canción escrita por mi padre que introduciré otro día:

Después de pensarlo
despacio, despacio,
"Carmen" e Ignacio
casaron por fin.

Aunque la cosa tampoco fue tan "despacio, despacio" como en la canción, ya que un año después de conocerse, el 31 de mayo de 1927, festividad de la Virgen del Amor Hermoso, Ignacio Baleztena Ascárate contrajo matrimonio con dicha joven llamada Carmen Abarrategui Gorosábel, de la localidad guipuzcoana de Mondragón. Se celebró la cere­monia en la iglesia parroquial de dicha población por don Alejo Eleta, después de la cual, en la plaza del pueblo, el novio, vestido de chaqué, bailó a su esposa el Aurresku. Y es que el aitacho no podía homenajear de otra manera a la mamita.


Ignacio Baleztena se casó con Carmen Abarrategui en 1927. La "damica de honor" es la sobrina de Ignacio, Reyes Jaurrieta, actualmente carmelita al igual que dos sobrinas de ella.

            Posteriormente a los invitados les ofrecieron un banquete en el Hotel Frontón de Vitoria.

            Entre las felicitaciones que recibió, una se quedó grabada en su corazón. Era un te­legrama enviado por las asiladas, Director y Hermanas de la Caridad de la Casa Inclusa: "Al rey Baltasar y a su esposa, la Reina, felici­tamos en este día, muy de corazón, las Her­manas, asiladas y Director de la Inclusa".

            Finalmente vino el viaje de recién casados o como dicen algunos "luna de miel", que por motivos especiales fue un tanto pintoresco, como no podía ser de otro modo. No tuvieron otro remedio que ir a…

            Pero vamos por partes, primero vamos a disfrutar de la boda, y que mejor manera de conocer como se desarrolló la misma que leyendo la noticia en la prensa de la época. 



No te desgañites mirando porque en la próxima semana si Dios quiere te lo transcribiré. Y también contaré en que consiste un viaje de novios "fuerista", y de paso hablando de bodas introduciré la tan pedida canción de "La Anthonia e Iñacio casar se han hecho".

miércoles, 1 de junio de 2011

Una fiesta en París en 1926

Corazón Santo
Tu reinarás

Querido lector, salimos del mes de mayo dedicado a la Virgen y entramos en el de junio, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Y ésta era una devoción muy querida por el aitacho, lo cual implica que igual que todos los días de mayo "hacemos las flores" los de junio "hacemos el Corazón Santo", pero esto ya te lo contaré con más detenimiento cuando se acerque esta solemnidad, porque tampoco tiene desperdicio.

Ahora retomamos la biografía de Ignacio Baleztena. Al aitacho le gustaba viajar a Paris como hemos visto en dos entradas anteriores sobre cómo descubrió mi padre esta ciudad y la del regalo de bodas, que te recomiendo leas antes que esta.

            En estas estamos cuando en uno de sus viajes a París con dos amigos suyos, allá por 1926, uno de ellos, indicó que había conocido a unas chicas españolas, muy majas, y que daban una fiesta aquella tarde, y les había dicho que él y sus amigos acudirían a la misma. Mi padre se indignó manifestando:

- Hemos venido de España aquí a la divertida París, y no se os ocurre mejor cosa que invitaros a una fiesta a casa, nada menos, que de unas españolas.

Pero al final le convencieron, y a regañadientes y refunfuñando fue a dicha fiesta, donde, efectivamente, se encontraron con unas chicas guipuzcoanas muy monas ellas y muy simpáticas. Enseguida el aitacho se hizo dueño de la situación y realizó allí todas sus gracias con las que animó la fiesta y encandilo a las “moceticas”, como decía él. (Acababa de cumplir los 40 años, mutilzarra impenitente, y las guapas guipuzcoanas tenían menos de 20)

Todo transcurría normal, hasta que al dar las doce de la noche, una de las chicas, llamada Carmen dirigiéndose a su hermana le dijo:

- Inesita, acuérdate que son las doce y mañana vamos a Misa (entonces el ayuno eucarístico era desde las doce de la noche, y no como ahora una hora antes de comulgar).

            Le impactó tanto que en un París en plena diversión, una chica joven, y además muy guapa (no es porque lo diga yo) y alegre manifestara sin ningún rubor que iba a ir a Misa y, lógicamente a comulgar. Esta chica guipuzcoana de Mondragón llamada Carmen, como veremos enseguida, terminó siendo su mujer y la madre de sus diez hijos.
Carmen Abarrategui Gorosabel conquistó el corazón de Ignacio Baleztena en París
 Y sobre cómo fue la boda del aitacho y la mamita hablaremos en la próxima entrada si Dios quiere.