Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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miércoles, 12 de enero de 2011

Coplas al Riau Riau

Querido lector, en la entrada de ayer sobre el primer "Riau Riau" de la historia sanferminera comentaba que al "aitacho" no se le ocurrió mejor idea que gritar "riau-riau" al terminar los compases del Vals de Astráin interpretado por la banda de música que dirigía su amigo Silvanio Cervantes, como exaltación festiva y alegre, durante la marcha a Vísperas del Ayuntamiento. Y como no podía ser menos, siguiendo su costumbre  le dedicó unas coplas que fueron la primera letra del "Riau riau", es decir del vals de Astráin. Para poder cantarla tienes que tener en cuenta que se refiere a la parte que hoy se corea como "A las cuatro el 6 de Julio...". La cancioncica de marras es la siguiente:

Partitura realizada por Carmelo Cervantes, sobrino de Silvano Cervantes, de la primera letra del Riau riau escrita por Ignacio Baleztena
COPLAS DEL RIAU-RIAU

Qué majos y qué elegantes
marchan nuestros concejales
precedidos de gigantes
gaitas, chistus y timbales.
Os recomiendo de veras
que tengáis mucho cuidau
de que no os multe Lasheras
por gritar fuerte Riau-riau.

Esos tubos relucientes
y esos fraques tan planchaus
al verlos dicen las gentes
¡Rediez lo que habrán costau!
Ni en París ni en los Madriles
ni en San Luis de Potosí
se encuentran unos ediles
más majos que los de aquí.

Como aclaración debo apuntar que Lasheras era el jefe de la Policía Municipal por aquel entonces. Esta canción al igual que algunas otras las cantaban los mutilzarras del café Kutz con Ignacio a la cabeza, y al igual que aquellas alcanzó cierta popularidad entre los "cantalaris" de la Pamplona de principios del siglo XX. Y curiosamente leyendo la letra se ve que lejos estaba Ignacio Baleztena de enfrentamientos con la Corporación del Ayuntamiento siendo en cambio un canto (nunca mejor dicho) a la alegría, el buen humor y el ingenio.

La marcha a Vísperas era un acto que le gustaba especialmente a Ignacio Baleztena, iniciador del "Riau riau", como se ve en la canción de "Iruña-ko mezetak" también conocida por "Las Pamplonas" y en otras que veremos posteriormente. Por eso creo que puede ser interesante ver cómo describe el propio "aitacho" este acto en un documento manuscrito que colgaré mañana del blog si Dios quiere.

Ya sabes que el foro está abierto a tu participación, que lo enriquece en gran manera, escribiendo comentarios al pie de cada entrada o haciéndome llegar sugerencias a premindeiruna@gmail.com

martes, 14 de diciembre de 2010

Los sanfermines de "Premín de Iruña" (III). Algunas canciones. Uno de Enero y "Las Pámplonas"

Querido lector, como explicaba ayer en la segunda decena del siglo 20 es cuando el “aitacho” despliega una gran parte de su actividad sanferminera, y entre ella destacan sus canciones. Hoy vamos a ver algunas de las más importantes y conocidas. Ignacio aprovechaba melodías populares de la montaña navarra y les escribía una letra adaptándola mediante los arreglos musicales que hacía el maestro Silvianio Cervantes. Este fue el caso por ejemplo del “Uno de Enero”, su canción más universal.

UNO DE ENERO...

Uno de enero,
dos de enero,
tres de marzo,
cuatro de abril,
cinco de mayo,
seis de junio,
siete de julio San Fermín.

A Pamplona hemos de ir
con una media, con una media.
A Pam­plona hemos de ir
con una media y un calcetín.


Partitura del "Uno de Enero" escrita por Carmelo Cervantes, nieto de Silvanio Cervantes

Creía yo que esta era la primera letra que tuvo esta música, pero leyendo al aitacho he descubierto que no, que previamente tenía una letra que decía "Artola toki" (actualización julio 2025 contada por el propio Ignacio Baleztena). Posteriormente ha sido utilizada para canciones posteriores como villancicos, canción del Olentzero, anuncios de televisión y otras muchas.

Respecto a sus canciones aunque ayer ya te adelanté algunas de estas cosas creo que es mejor que lo leas del mismo “Premín de Iruña” que explicaba años más tarde con su habitual humor cómo escribió la letra de algunas de ellas en un texto que transcribo a continuación:

Hacía años, muchos años, que había dejado yo de tener 23 abriles, cuando un conocido mío, llamado Premín de Iruña, se le ocurrió amalgamar unos inguruchos de la montaña poniéndoles una letra, bastante chabacana, por cierto, descriptiva de las mecetas de San Fermín. No tardó mucho en hacerse popular, y juntamente con las coplicas de Viernes Santo, los Ediles Pamploneses, la Anthonia e Inasio, ¡Levántate Pamplonica! y otras que rezumaban sesudez, pasaron a ser repertorio de una peña de solterones del Kutz  que las cantaban todos los sábados por la noche, con la protesta de los ahorcadores del seis doble de otras peñas. Llegó la víspera de San Fermín, de no recuerdo que año, y al gran Cervantes (Don Silvanio) se le ocurrió instrumentar la ya popular cancioncita, que fue interpretada por la “Pamplonesa” en la Plaza Consistorial después de las Vísperas.

            Dos casas Barcelonesas productivas de discos de gramófono pidieron autorización para reproducirla, y previo los requisitos correspondientes se les envió la letra y música. Ellos se encargaron de buscar músicos y cantantes que la interpretaron a su manera. Intercalando durante la ejecución una colección de frases y gritos de dudoso Iruñismo.

            La letra que cantábamos en la peña de los mutilzarras del Kutz, era como sigue:

IRUÑA-KO MEZETAK
                                                          
En las Pámplonas
ver hemos hecho
záldiko máldikos
y damboriles
y unos hombres que
dicen ediles
que hacia vísperas se van.

Luego en la plaza
el zezenzusko
¡tripiti trapata!
tira cuetes,
irunshemes con
unos chupletes
chupla que chupla se están.

            Viene ahora la parte bailable, en la que el amigo Cervantes intercaló compases de la popular canción “Nos han dejau solos... etc.” Los intérpretes catalanes del disco, para dar sin duda animación al acto, gritan no sé qué cosas que a pesar de las veces que la llevo oídas, no he podido dar con su significado. Sigue luego la canción:

Mucho témprano
los praka-gorris
tocan la diana
con las musicas
y delante van
los pamplonicas
danzando hasta erruemper la pie.

Luego los toros
brinca que brinca
como chimistes
por la Estafeta.
Y los mozos con
la chamarreta
le hacen : ¡Je, torico... je, je!

            Años más tarde, una casa anunciadora cambió por completo la letra; con la fuerza que adquieren los anuncios cantables, la gente olvidó la primitiva, y los que aún la cantan, lo hacen como Dios y el oído les da a entender.

            Esta es la historia de esa canciocica que con tanto entusiasmo como desafinación entonaban unos cuantos mutilzarras que se reunían, en el turno de Emilio.

Premín de Iruña


Vídeo: canción "Iruña-ko mezetak" más conocida como "Las Pámplonas", de Ignacio Baleztena
Si se escucha bien el comienzo es música del Ingurucho de Leiza, y esa parte inicial es la misma que utilizó para otra de sus canciones más conocidasl la diana "Aupa los irunshemes" o "Levántate pamplonica" del mismo autor



Esta pieza llamada "Iruña-ko mezetak" también era conocida popularmente como "Las Pámplonas" por el comienzo de la misma.
Hay otras canciones sanfermineras importantes del “aitacho”, como las primera letra del Riau Riau, la diana ¡Aupa los Irunshemes! (¡Levántate Pamplonica!) completa y el primer himno del Muthiko Alaiak, que las iré colgando conforme avance en su biografía. Pero antes tengo que contarte otra de las cosas de Baleztena que hizo el “aitacho” en los sanfermines de 1912 junto con Emilio Malumbres, pero eso será mañana si Dios quiere.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Los sanfermines de "Premín de Iruña" (II)

Querido lector, como comentaba en mi anterior entrada el “aitacho” fue el autor de una gran parte del folklore popular pamplonés y especialmente del sanferminero. Tanto es así, que J.J. Uranga decía "que si hubiese registrado en la Sociedad de Autores muchas de las que llamaba chirigotas, hubiera ganado y dejado a su muerte mucho dinero. Ignacio fue un despreocupado para casi todo, empezando por él mismo. Se le caía la gracia, la sabiduría y la bondad de los bol­sillos. Sus coplas, decires y chistes se hacían pronto po­pu­lares y anónimos. Lo mismo que de sus trabajos de inves­ti­gación histórica se aprovechaba cualquiera. Jamás se dio pisto, ni reclamó derechos de autor, ni se molestó por ver descubrimientos suyos en libros de otros".

Caricatura de Ignacio Baleztena
Realmente Ignacio Baleztena no era precisamente un virtuoso de la música, así que igual te desmonto un mito si te digo que el nunca compuso ninguna melodía. Pero sin embargo es autor de muchas canciones sanfermineras y costumbristas ¿Cómo se compagina este lio?. La respuesta es muy sencilla, Ignacio aprovechaba música popular, principalmente de la montaña de Navarra, que no tenía letra y le aplicaba la suya propia cosechada de su ingenioso cacumen. Como dijimos en la anterior entrada vivía intensamente las fiestas de San Fermín, lo que motivó que en innumerables ocasiones les dedicara letricas, coplas y versos. Para tal propósito contaba con un amigo y cómplice, a saber, el Maestro Silvanio Cervantes, que por estos años formaba parte de la banda militar Regimiento de América 14º y fundó la Banda de Música “Los Exploradores” embrión de la actual “Pamplonesa”. Así Ignacio escribía las letras y el Maestro Cervantes le hacía los arreglos musicales. Y aunque, quizá ya lo sepas no se puede dejar de mencionar en una biografía de “Premín de Iruña” que entre las numerosas letras que aplicó a músicas populares, puede afirmarse que su "Uno de enero, dos de fe­brero..." han alcanzado difusión mucho más allá de las fronteras navarras y está considerada por muchos casi como “el himno” de Sanfermines. Realmente la canción original se basaba en el "Artola Toki" y el aitacho la puso la letra del "Uno de Enero", la primera letra realmente famosa que tuvo tan conocida melodía, y es más tarde cuando ha sido utilizada para otras numerosas versiones como villancicos en vascuence, unas coplas al Olentzero, una canción de bienvenida al Papa San Juan Pablo II cuando vino a Javier, anuncios de radio y televisión. Realmente como he dicho no se podría escribir la vida de Ignacio Baleztena sin mencionar su canción más universal, el “Uno de Enero”

Ignacio habitualmente reflejaba en sus coplas el habla de gentes con fuerte influencia vasca. Por eso hoy apenas se entienden algunas pa­labras y giros que eruditos y sesudos personajes considerarían auténticas patadas al idioma pero que realmente indican una muestra del ca­rácter de la zona.

Un buen día, a Premín de Iruña se le ocurrió amalgamar unos inguruchos de la montaña (basándose en el de Leiza) poniéndoles una letra descriptiva de las “mecetas” de San Fermín. Esta cancioncica a la que llamó "Iruña-ko mezetak" la escribiré mañana ya que no tardó mucho en hacerse popular, y juntamente con otras coplicas sanfermineras o no, como la de la procesión de Semana Santa, los Ediles Pamploneses, la Anthonia e Inasio, ¡Levántate pamplonica!, la primera versión del Riau-Riau y otras pasaron a ser repertorio de “una peña de solterones del Kutz” que las cantaban todos los sábados por la tarde. Todas estas canciones irán apareciendo conforme avance la biografía, un poco de paciencia.

Así llegó la víspera de San Fermín y a Silvanio Cervantes que era su amigo y “asesor” musical se le ocurrió instrumentar la ya popular canción "Iruña-ko mezetak", también conocida como "Las Pamplonas", que fue interpretada por la Pamplonesa en la Plaza Consistorial después de las Vísperas.

Dos casas barcelonesas productoras de discos se encargaron de reproducirla, buscaron músicos y cantores, que la interpretaron a su manera, intercalando una colección de frases y gritos de dudoso “Iruñismo”. Años más tarde, una casa anunciadora, cambió por completo la letra; la auténtica,  que se cantaba ”en la peña de los mutil zarras del Kutz”, era como veremos mañana.

Respecto a los encierros, Ignacio se mostraba reacio a las numerosas reglamenta­­­­­­­­­­­­­­­­­ciones que, sobre todo los no corredores, pretendían impo­ner. Igualmente no simpatizaba demasiado en este aspecto con los que hoy llamamos “divinos”. Para él el encierro era algo popular y lo tenían que construir los propios corredores de forma anónima. Para los “reguladores” de salón compuso la famosa diana de San Fermín llamada ¡Aupa los Irunshemes! ¿No te suena?. Seguro que si te la digo con otro título igual la conoces y descubres que la has cantado cientos de veces, pero las canciones, tanto las más conocidas como otras sanfermineras las escribiré mañana si Dios quiere.