Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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viernes, 16 de febrero de 2024

Primera boda de los hijos de Ignacio Baleztena

 

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Querido lector, el 16 de julio de 1964, festividad de la Virgen del Carmen, el aitacho veía con gran ilusión cómo se celebraba la primera boda de uno de sus hijos, a saber el menda.



Ignacio Baleztena da el brazo a su consuegra Julia Hualde en el cortejo de la boda de su hijo Javier subiendo las escaleras de Casa Baleztena


La ceremonia tuvo lugar en el Oratorio de Casa Baleztena, a los pies de La Dolorosa. A continuación se sirvió la comida en los salones

Ceremonia de la boda en el oratorio de Casa Baleztena. Contrayentes Javier Baleztena y Mª Jesus Gurrea, celebrante D. Jesús Arraiza. Al fondo el padrino de la novia, su padre Francisco Gurrea

Pero mejor que lo cuente la nota publicada en el Pensamiento Navarro al día siguiente.[1]

“Nuevos HOGARES

BALEZTENA ABARRATEGUI

GURREA HUALDE

                Ayer al mediodía, festividad de Nuestra Señora del Carmen, contrajeron matrimonial enlace los distinguidos jóvenes don Javier Baleztena Abarrategui y la señorita María Jesús Gurrea Hualde.

La boda se celebró en la centenaria Capilla oratorio del tradicional de los Señores Baleztena, de la que hace una temporada se conmemoraron los fiel años de la autorización especial concedida entonces por el Papa, Pío lX, aquel gran debelador del liberalismo al que combatió con energía en defensa de la libertad y de los derechos de la Iglesia.

                Con este motivo, en la mansión de los Señores de Baleztena, se reunieron ayer en un buen número de parientes y amigos de las familias de los contrayentes.

                Apadrinaron  a los novios los Príncipes Don Carlos de Borbón-Parma[2] y su esposa doña Irene de Orange Nassau, pero no pudiendo asistir, en expresivo documento delegaron en los padres de Javier, don Ignacio Baleztena y su esposa doña Carmen Abarrategui.

                Ante la distinguida concurrencia que esperaba, hicieron su aparición los contrayentes. Ella, María Jesús Gurrea Hualde, alta, esbelta, con su precioso traje blanco y tocada con velo tul ilusión, daba el brazo a su Padre Don Francisco; y él, Javier Baleztena Abarrategui, vestido de etiqueta, lo daba asimismo a su madre, doña Carmen.

Noticia de la boda entre Javier Baleztena Abarrategui y Mª Jesús Gurrea Hualde en el Pensamiento Navarro, 17 julio 1964




 

El marco de la puerta de entrada al oratorio Estaba profusamente esmaltado de margaritas, la floral tan simpática y querida, propia  De una obra tan centenariamente también vinculado a la Tradición, y que lo dice todo de los ideales y sentimientos carlistas de Sus ilustres moradores , los señores de Baleztena.

                Ante el altar de Nuestra Señora, todo él adornado con flores blancas , esperaban el sacerdote don Jesús  Arraiza Frauca, Primo del novio, que celebró la misa y después del Evangelio, según las normas actuales, pronunció una plática Tan breve como sentida y brillante sobre el matrimonio y su grandeza cristiana y social y bendijo después la boda , uniendo a dos corazones que se aman por el lazo irrompible del Sacramento matrimonial.

                Terminada la ceremonia los recién casados fueron felicitados por toda la concurrencia , lo mismo que sus padres y familiares, y tuvimos el gusto de leer los documentos de felicitación de los Príncipes de Borbón Parma-Orange Nassau y el de su día, la Infanta María Isabel de Borbón  Parma, enfermedad en la Cruzada en el Hospital Alfonso Carlos, y madrina de bautismo del novio.

                A continuación, y como el día lo requería, fue servida una comida fría, la cual transcurrió dentro de la natural alegría.

Al nuevo matrimonio felicitamos cordialmente, uniendo nuestra felicitación a sus distinguidas familias.”

Mesa presidencial del banquete en los salones de Casa Baleztena. De izda a dcha: D. Jesús Arraiza, Javier Baleztena, camarero, Julia Hualde, Francisco Gurrea e Ignacio Baleztena


Tras la luna de miel Mª Jesús y yo fijamos la residencia en la misma casa donde habían vivido también el aitacho y la mamita al inicio de su matrimonio, sita en la C/ Fernández Arenas

                Así se abría la puerta a la continuidad de la familia, siendo el primer matrimonio después del cual vendrían otros de los que hablaremos en próximas entradas si Dios quiere.               

                Tras la crónica oficial el canso de mi hijo Joaquín insiste en que al lector pueden interesarle chascarrillos contados por mí mismo y me ha grabado una entrevista que va a continuación, con vergüenza por mi parte porque son cosas intrascendentes y anécdotas personales y familiares.





[1] El Pensamiento Navarro. 17 julio 1964. P 11

[2] Se refiere a Carlos Hugo, hijo de D Javier de Borbón Parma. Todavía no había dado el giro al socialismo autogestionario

martes, 13 de febrero de 2024

Se va vaciando "el nido" familiar Baleztena Abarrategui (2)

 

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Querido lector, en la anterior entrada veíamos cómo los hijos del aitacho y la mamita íbamos creciendo y haciéndonos hueco en la vida, quedándose el hogar Baleztena Abarrategui cada vez algo más vacío, y seguimos con este tema, que nos servirá para entender futuras entradas sobre la biografía del aitacho.

Joaquín tras acabar Bachillerato decidió ir también a Madrid donde comenzó estudios de perito agrícola durante un año, pero cambió de idea y se trasladó a otra ciudad a probar con los estudios de perito avícola, volviendo finalmente a Pamplona.

Sylvia (Silvita) vivía a caballo entre Pamplona y Madrid donde pasaba largas temporadas. Finalmente en Pamplona montaría un taller de modista y una boutique de moda llamada Lady & Shock que fue víctima de un atentado de la banda terrorista ETA en 1978 mediante una bomba contra dicho comercio[1].

Mientras tanto Ignacio (Tatito) dejó el Seminario al ver que no era su vocación, y yo tras ingresar en Loyola para finalizar mi formación como jesuita, cuando ya iba a ir de misionero a Venezuela, también vi que no era lo mío. Ninguno de los dos llegamos a ordenarnos. Ignacio se fue a Bilbao a estudiar marina mercante, llegando finalmente a ser capitán. Vivió en Pamplona una temporada y definitivamente en Bilbao, aunque durante épocas muy prolongadas estaba embarcado. Yo ingresé en el Estudio General de Navarra (embrión de la Universidad de Navarra) siendo de la segunda promoción de Filosofía y Letras. Tras trabajar como profesor de los Escolapios, acabé siguiendo el camino de mi padre como archivero en el Archivo General de Navarra aprobando la oposición a ello.

En esa segunda mitad de los años 50 Luis (Bollo) le transmitió a la mamita su posible vocación sacerdotal, la cual fue desechada con un “Imbécil, no me hagas hacer el ridículo más, bastante hemos tenido con tus dos hermanos, así que primero estudias”, por lo que estuvo en en un internado de frailes en Vitoria con su hermano Miguel hasta que acabó el PREU (los estudios preuniversitarios). Como ya vimos Miguel fue a cabar los estudios a Madrid y Luis y yo hicimos la mili juntos, yo como alférez de milicias y el como gastador. Al acabar el servicio militar se fue a estudiar aparejador inicialmente a Madrid y al finalizar la carrera se asentó en dicha ciudad hasta su jubilación.

De izquierda a derecha: 
Sentados: Carlos, Ignacio con uniforme de marino mercante y Joaquín
De pie: Javier de alférez de milicias, Cruz, Miguel y Luis con uniforme de la mili


Cruz en 1954 mientras estudiaba Comercio finalmente convenció a “los aitachos”, que no estaban muy por la labor, para realizar estudios artísticos y viajó para ello a París, donde viviría los siguientes 5 años estudiando bellas artes en Métiers d´Art. Posteriormente tras una breve época en Pamplona terminó viviendo en Madrid. Fue un reconocido decorador de cine (director artístico), dando finalmente el salto a la televisión[2].

Foto tomada con motivo de la muerte del tío Joaquín Baleztena Ascárate en 1978
De izquierda a derecha
Sentados: Javier archivero en el Archivo General de Navarra, Rosario relaciones públicas de Sniace, Sylvia propietaria de una boutique, Mª Isabel e Ignacio capitán de marina mercante
De pie: Carlos arquitecto, Luis aparejador, Miguel empleado en la academia de arquitectura de Carlos, Joaquín y Cruz decorador de cine

Mª Isabel (Maisabelica) al tener un retraso mental debido a su epilepsia desde la infancia se quedó al cuidado de mis padres en la casa familiar.

El aitacho, gracias a su “pluriempleo” como archivero en el Archivo General de Navarra que es lo que laboralmente le apasionaba y su principal fuente de ingresos, también como director del Museo de Navarra y con lo poco que recibía por sus colaboraciones en su sección “Iruñerías” del Diario de Navarra, vio cómo iban saliendo sus hijos adelante. Nada hubiera sido posible sin la mamita. Nuestros padres nos transmitieron además de la vida lo fundamental que querían para nosotros, la Fé católica y los medios para que pudiéramos seguir nuestro futuro por nosotros mismos, bajo la protección de la Virgen del Chaparro con su lema “cuan buena es la unión de los hermanos”. Ese era el proyecto, una familia unida por el amor y la Fé aunque por circunstancias de la vida cada uno fuera viviendo su propio camino. El aitacho también nos impregnó su amor a Navarra, a los Fueros y a las Españas desde la óptica carlista con lealtad a D Javier de Borbón Parma.

Ahora llegaba la hora en que los hijos, con la libertad que siempre nos habían dado mis padres, tomáramos nuestras propias decisiones en la vida. Aunque me haya centrado en lo laboral para explicar las idas y venidas, el orden de valores transmitidos por mis padres es el que figura en un cartel de la biblioteca: Iglesia, familia y trabajo.

Y en la próxima entrada si Dios quiere veremos otra anécdota sin desperdicio de la vida del aitacho.



[1] El País. 6 nov 1978. https://elpais.com/diario/1978/11/07/espana/279241231_850215.html#

[2] Burillo Patxi, Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022.

lunes, 12 de febrero de 2024

Se va vaciando "el nido" familiar Baleztena Abarrategui (1)

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Querido lector, en los años 50 del S XX otro fenómeno que se produce en la vida del aitacho es que el “nido se va quedando vacío”. Los hijos se van independizando y comenzando a hacer su vida. Ignacio (Tatito) dio una gran alegría a mis padres yéndose a estudiar al Seminario. Para muchas familias navarras era una gran noticia que surgieran vocaciones sacerdotales en su seno, y en un hogar tan católico como el de los Baleztena especialmente. También yo fui a estudiar al internado de los Jesuitas en Javier, seminario menor de la Compañía de Jesús, siendo una época feliz de mi vida. Por esa época (mediados de los 50)  Rosario (Rosarito) se hizo azafata de vuelo de Aviaco y se fue a trabajar como tal a Madrid, donde obtuvo además el título oficial de enfermera. Se instaló en un piso en la C/ Jorge Juan junto con otra compañera de trabajo. Tras 3 accidentes aéreos en los que murió al menos una azafata justo en un avión que tenía que coger ella seguidamente, dio un giro a su vida profesional para trabajar en relaciones públicas del grupo industrial Sniace. Carlos (Caco), decidió estudiar Arquitectura, cumpliendo así un antiguo sueño de mi padre que inicialmente quería haber sido arquitecto. Como en Navarra no había Escuela de Arquitectura se fue también a vivir a Madrid, de momento provisionalmente al piso de la Calle Jorge Juan. Tras de él se fue el más pequeño, Miguel (Miki), a la edad de 14 o 15 años a finalizar sus estudios de bachillerato también en la capital. Posteriormente Carlos acabaría montando un brillante estudio de arquitectura en Madrid y una de las academias de esta disciplina más prestigiosas de la capital, donde también trabajó como empleado Miguel. Ante esa situación se presentó a mis padres la ocasión de alquilar otro piso más acorde y a buen precio en la C/ Orfila 7 de Madrid, donde pudieran vivir juntos los hijos que poco a poco iban yendo a vivir a la Villa y Corte. Se trataba de un apartamento antiguo, de techos altos, perteneciente a la Embajada Inglesa.

Familia Baleztena Abarrategui: de izda a dcha y de arriba a abajo:
Cruz Mª con una paloma en la mano, Mª Isabel, Joaquín, Ignacio
Sylvia, el aitacho (Ignacio) mirando a la paloma y la mamita (Carmen) en el centro, Rosario
Carlos, Luis, Miguel y Javier

Te preguntarás por qué sale una paloma en la foto. Era una mascota que tenía mi hermano Cruz y que andaba revoloteando por la casa. En la foto familiar no podía faltar, y se ve cómo el aitacho la mira sonriendo.

Y en la próxima entrada veremos qué iba ocurriendo con el resto de hijos de Ignacio Baleztena y Carmen Abarrategui, y más cosas acerca de la vida del aitacho si Dios quiere.



[1] Burillo Patxi, Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022.


lunes, 25 de diciembre de 2023

Feliz y santa Navidad

 

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Querido lector, no queríamos que pasara este día sin desearte una feliz y santa Navidad. 

El aitacho seguro que estará celebrándolo en el Cielo con la Sagrada Familia y con los miembros de la suya propia que ya están con él en la Gloria. Le habrá cantado al Niño: yo soy Ignacio que vengo a cantar, al niño que llora a hacerle callar... La mamita pendiente de todo hablando con la Virgen con toda naturalidad, como siempre. El tío Joaquín le silbará al niño. La tía Josefina le recitara su preciosa poesía de La Nochebuena del Requeté, la tía Lola les contará bonitas historias navideñas de su libro "La Casa" y sus hijos Silvita, Joaquincho, Rosarito, Cruz, Maisabelica y Tatito (Ignacio), junto con el tío Pello haciendo de angelico y resto de hermanas, padres y familiares bailaran el "Vamos pastores vamos". Y le darán la enhorabuena a la Virgen del Chaparro, rogándole que guarde a la familia unida en la Fe y el amor, cumpliendo su lema de "cuan buena es la unión de los hermanos".

Porque de todo lo que nos transmitieron el aitacho y la mamita lo más importante sin duda es la Fe, y lo que seguro que más les gustaría es vernos juntos y unidos aquí y recibirnos con un fuerte abrazo en el Cielo. Ni el amor a Navarra, a España, a lo vasco, a Pamplona, a Leiza, a los sanfermines, al carlismo, a los Fueros... estaban por encima de lo más importante, que hoy celebramos: el nacimiento del Niño Dios del seno de la Virgen del Chaparro, que es la misma que la de Ujué, Santa María la Real, la del Camino y todas las advocaciones que tanto amaba.

Quiero tener en esta fecha un recuerdo especial a mi mujer Mª Jesús que estará cuidando de mi y mis hijos y nietos desde el Cielo.

Porque las personas pasan, pero su legado se transmite de generación en generación, y nuestro deber como tradicionalistas es mejorarlo y nunca empeorarlo y no privar de éste a los que vienen detrás. El lema de la familia: Iglesia, Familia y Trabajo deben continuar. Fe, unión y amor, y honradez en el trabajo y todas las actividades de la vida. Al igual que otra cosa que vivía y transmitía el aitacho: el honor, el cumplimiento de la palabra dada y la lealtad, que tanto se ha perdido. Además por supuesto de todo lo que he mencionado antes de sus amores. Quizá todo esto no esté de moda, pero en nuestra mano está seguir su estela aun contracorriente o romper la cadena de la Tradición, porque realmente el aitacho y la familia nunca se ha conformado con seguir la corriente.

Y para ver esto tan serio de una manera entretenida y jocosa, como lo haría mi padre, te recomiendo este vídeo de la Sociedad Chopical realizado por mi hijo Joaquín. 



¡MUY FELIZ Y SANTA NAVIDAD!


lunes, 16 de octubre de 2023

Una comida familiar, por Luis Baleztena

Querido lector, tras celebrar el día de la Virgen del Pilar nos encontramos en pleno octubre, mes del rosario, en el que existen bonitas devociones centenarias al respecto en nuestra querida Pamplona, como destacan el Rosario de la Aurora y el de Los Esclavos. Se han transmitido desde hace generaciones de padres a hijos y así como a mí me las enseño el aitacho yo se las enseño a mis hijos y nietos. 


En este Rosario de Los Esclavos de este 14 de octubre de 2023 participamos hijos de Ignacio Baleztena Ascárate (Luis y yo), nieto (Joaquín Baleztena Gurrea) y biznietos (José y Joaquín Baleztena Mateo)

Pues bien, al calor del hogar en la sukalde[1] asando castañas en el tamboril, esta época se presta a contar pequeñas historias sencillas y cotidianas como la que vamos a ver hoy. 

Asando castañas con el "damboril" en Leiza

Este pequeño episodio nos lo contó mi hermano Luis[2] recientemente. Yo no recuerdo haberlo vivido, posiblemente porque estaba estudiando en Javier en esa época.

Normalmente siempre que se podía nos reuníamos toda la familia para comer o cenar en el comedor de Casa Baleztena.

Mi padre Ignacio tenía múltiples cualidades, muchos conocimientos, un ingenio muy agudo y una capacidad de improvisación rápida, con un humor socarrón. Pero entre ellas, aunque parezca mentira, no se encontraba la de tener gran fluidez de palabra a la hora de contar historias, con lo cual si perdía el hilo de una narración le costaba mucho volver a retomarlo, y en esas reuniones era frecuente que le interrumpiéramos y se quejara de que no le dejábamos hablar. Ahora me apena no haberle escuchado más todo lo que sabía y “haberle aprovechado” más en sus paseos por Pamplona, sus ofrecimientos a enseñarme cosas curiosas que él conocía, rincones, historias...

Pues bien, nos contaba Luis (Bollo para la familia) en una celebración en casa de mi hijo y su familia que “en la sobremesa de una de aquellas comidas familiares mi padre estaba contando una de sus interesantes anécdotas con las que amenizaba la mesa, y precisamente en ese momento la mamita[3], más pendiente de atender la mesa y a todos los hijos que de escuchar lo que estaba diciendo mi padre, interrumpió para decir algo acerca de la comida o de algún otro tema. El aitacho perdió el hilo y le dijo:

-          Carmen por favor, ya sabes que no me gusta que me interrumpan porque pierdo el hilo de la conversación y se me va la historia de la cabeza.

Mi madre contestó inesperadamente

-          Pero Ignacio, es que no callas nunca, eres un pesado – cosa con la que por cierto  estaban bastante de acuerdo el resto, cada cual hablando de sus cosas.

Esto hizo que mi padre mesuradamente se levantara, se limpiara con la servilleta y se fuera del comedor, acto que causo esta vez sí silencio y conmoción porque no era su forma de actuar. Ante esta inusual conducta la mamita rompió el silencio y empezó a llorar diciendo que era la primera vez que habían reñido de esa manera desde que se casaron, y eso hizo que todos los hijos presentes comenzaran a aplaudirle, lo cual produjo otra reacción aún más inesperada:

-          Pues que sepáis que no le cambio a él por ninguno de vosotros – dijo mi madre.

Y esta afirmación indujo que le aplaudieran aún más fuerte ante ese testimonio de claridad de ideas respecto a la familia que valía más que mil conferencias sobre el tema.”

Posteriormente supongo que lo habrían arreglado entre ellos a solas, pero lo cierto es que esta pequeña anécdota íntima refleja el ambiente de familia que vivíamos en casa y puedo testimoniar que aunque parezca increíble en esta sociedad actual nunca les vi pelearse ni tener un desprecio del uno hacia el otro.

El aitacho (Ignacio Baleztena Ascárate) sentado en el centro y la mamita (Carmen Abarrategui Gorosabel) abrazándole detrás, estuvieron muy unidos toda su vida. Esta foto es de una celebración familiar de una época posterior al relato narrado

Agradezco mucho a mi hermano Luis que nos contara esta sencilla anécdota. Comenzábamos diciendo que tenía un ingenio muy agudo y una capacidad de improvisación rápida, con un humor socarrón, que en muchas ocasiones le libró de apuros serios y menos serios, como veremos en la próxima entrada si Dios quiere.



[1] Cocina

[2] Luis Baleztena Abarrategui

[3] Mi madre Carmen Abarrategui



viernes, 13 de octubre de 2023

La insustituible figura de Premín de Iruña

Querido lector, cambiando de tercio como ya dijimos este año se ha cumplido el cincuentenario de la muerte del aitacho. Como obituario introducimos en este blog un artículo que tiene el valor añadido de haber sido escrito por una persona que se encuentra en las antípodas políticas. Fue publicado en el Diario de Noticias el 20 de agosto de 2023 en el apartado “vidas ejemplares de Pamplona”. Está firmado por Joseba Asiron, concejal de EH Bildu y ex alcalde por esta formación.[1]

“La insustituible figura de Premín de Iruña

Ignacio Baleztena, también conocido por sus seudónimos Premín de Iruña y Tiburcio de Okabio, contribuyó a dibujar el alma de Pamplona y sus fiestas en el siglo XX, y el volumen y la amplitud de sus aportaciones en este sentido es, sencillamente, apabullante.

 

Ignacio en la última etapa de su vida, cogiendo de la mano al gigante europeo, a quien él mismo llamó ‘Joshemiguelerico’.

Los orígenes familiares

Ignacio Baleztena nació en Pamplona el 2 de abril de 1887, en el seno de una familia de origen leitzarra. Su abuelo había nacido en dicha localidad en 1828, y su padre, Joaquín Baleztena Muñagorri (1847-1917), protagonizó ya un ascenso económico y social importante, puesto que poseía caseríos y fincas en Leitza, así como varias casas en Pamplona. Aunque la familia no perdió nunca sus raíces leitzarras, fue probablemente en tiempos del mismo Joaquín Baleztena cuando iniciaron su asentamiento en la capital. De hecho, sabemos que fue concejal en el ayuntamiento de Pamplona al menos entre 1881 y 1895, momento para el cual aparece ya adscrito a la ideología carlista. Joaquín Baleztena casó con Dolores Ascárate Echeverría, de orígenes baztaneses según la tradición familiar, y tuvieron 9 hijos, de los cuales Premín de Iruña ocupaba el tercer puesto.

El alma mater familiar y el vínculo moral de sus miembros ha sido y es casa Baleztena, inmueble situado en la esquina del paseo de Sarasate con la plaza del Castillo. Se trata de un edificio palaciano con fachadas hacia la calle Comedias y la plaza del Castillo, aunque la puerta principal, de resabios clasicistas y abierta entre columnitas jónicas, se abre hacia el paseo de Sarasate, frente al monumento a los Fueros y el palacio de Diputación. Fue construida hacia 1840 para Nazario Carriquiri (1805-1884), conocido por ser el creador de la legendaria ganadería homónima, aunque su figura es mucho más compleja. De ancestros bajonavarros, Carriquiri se enriqueció posiblemente con la venta de armas a los liberales durante la guerra carlista, y fue uno de los principales beneficiarios de la desamortización de Mendizábal, al adquirir masivamente tierras de labor en condiciones muy ventajosas. En 1852 el ganadero pamplonés vendió el inmueble a Joaquín Baleztena, padre de Premín de Iruña, con lo cual se producía una curiosa paradoja, puesto que la familia que constituía el máximo referente del carlismo pamplonés situaba su santuario en un inmueble construido gracias a la venta de armas al ejército liberal.

Inquietudes políticas

El joven Ignacio Baleztena estudió la carrera de derecho y se hizo abogado, interesándose desde muy pronto por la política, en la que sus orígenes familiares carlistas tuvieron un peso decisivo. En 1918 fue elegido concejal del ayuntamiento de Pamplona por la Comunión Tradicionalista, y en 1921 fue nombrado diputado foral, cargo que ostentaría hasta 1928. Por aquellos años (1927) casó con Carmen Abarrategui Gorosábel, con la cual llegaría a tener la friolera de 10 hijos. La proclamación de la República en 1931 y la resistencia de los poderes fácticos a sus disposiciones laicistas provocaron un ambiente de gran crispación y enfrentamiento en Pamplona. Fruto de esa tensión, izquierdistas y carlistas se enfrentaron a tiros en la plaza del Castillo el 17 de abril de 1932, resultando muertos dos jóvenes izquierdistas y un carlista. Una gigantesca manifestación y una huelga general fue la respuesta dada por los socialistas, en el transcurso de la cual casa Baleztena fue asaltada e incendiada por elementos incontrolados. La mayoría de los miembros de la familia Baleztena hubo de trasladarse a Donostia y Leitza, y no volverían a Pamplona hasta 1935. Ignacio, no obstante, se quedó en la capital navarra, y en este tiempo conspiró intensamente contra la República y a favor del golpe de estado de 1936. Tanto Ignacio como su hermano Joaquín, en calidad de dirigentes del carlismo en Pamplona, mantuvieron contactos intensos con los golpistas, y parece que llegó a ofrecer al general Mola 8.400 voluntarios requetés para un eventual alzamiento. Finalmente se alistó y participó en la guerra, aunque no se le atribuye especial encarnizamiento con los vencidos. Más bien al contrario, parece que maniobró para salvar la vida a varios conocidos represaliados por los fascistas.

En otro orden de cosas, cabe decir que Ignacio Baleztena pertenecía a una clase de político navarro, hoy prácticamente extinta, a la que su condición de derechista no le impedía sentirse vasco y actuar como un euskaltzale sincero y activo. Premín de Iruña hacía continua ostentación del origen euskaldun de su familia, y reivindicaba con naturalidad el alma vasca de Pamplona, ciudad por la que siempre demostró gran pasión. Fue miembro de la Sociedad de Estudios Vascos, promotor del Museo Vasco de Baiona, y quiso impulsar una universidad vasca en pleno Franquismo. Participó en el homenaje a los últimos defensores de la independencia de Navarra que culminó con la inauguración del monolito de Amaiur, e incluso se mostró favorable a un Estatuto Vasco de Autonomía que incluyera a las cuatro provincias vascas. Y eso a pesar de que siempre mostró una especial agresividad verbal hacia el nacionalismo del PNV.

Una figura controvertida

Tras el final de la guerra civil, Ignacio Baleztena dejó la política para centrarse en una intensísima actividad cultural. Fue nombrado secretario provincial de Turismo en 1948, y director del Museo de Navarra al año siguiente, pero su actividad en este campo desborda ampliamente el ámbito de sus obligaciones, en especial en lo que a Pamplona se refiere. Sus aportaciones van desde la toponimia y la historia local hasta las tradiciones, el folklore, y de forma muy especial los Sanfermines, a los que ya antes había dedicado buena parte de sus energías. Un breve repaso a las iniciativas que puso en marcha nos da una idea de ello. Ignacio Baleztena fue en primera persona, aunque acompañado de otros muchos, el inventor del Riau-Riau en la marcha a Vísperas del 6 de julio (1911). Creó la Cabalgata de los Reyes Magos (1927) y el grupo de Danzas Municipal (1949), y fue fundador de la orden del Zaldiko Maldiko (1931) y de la peña Muthiko Alaiak (1934), a la que además compuso su himno. Recuperó tradiciones en desuso como la ceremonia de coronación del Rey de la Faba (1920) y la visita del ángel de Aralar a Pamplona (1925), y revitalizó la comparsa de Gigantes, a los que dio sus actuales nombres “oficiales” (Joshemiguelerico, Joshepamunda, Braulia, Toko-Toko...). Y por último, aunque no menos importante, es autor de algunas de las canciones sanfermineras más conocidas, como la del Uno de enero..., para la cual reaprovechó los sones de la canción del Olentzero, así como la diana sanferminera titulada Aupa Irunshemes...!, que empieza diciendo aquello de “El que se levante para las seis...”. Aunque, si se me permite hablar en primera persona, de entre todas sus tonadillas, yo me quedo con una deliciosa cancioncilla titulada La gallinica de la Rochapea, en la cual cuenta las desdichas de una gallina enamorada del gallico de la veleta de San Cernin.

El final

Ignacio murió en su casa de Pamplona en 1972, después de una larga enfermedad y cuando contaba 85 años. Con él desaparecía uno de los pamploneses más influyentes del siglo XX y, sin duda alguna, el más interesante. Y no podemos dejar de pensar que, si Ignacio Baleztena no hubiera tenido una tan marcada adscripción política y un nivel de implicación tal profundo en ámbitos ideológicos que hoy no se consideran “políticamente correctos”, su posición hubiera sido indiscutiblemente preponderante en los altares ciudadanos de la vieja Iruñea. Y es que, sencillamente, Pamplona en general y los Sanfermines en particular, no hubieran sido lo que hoy son sin las aportaciones de Premín de Iruña. Por plasmarlo de una manera gráfica diré que, si alguien preguntara a quien estas líneas escribe, con qué pamplonés de los últimos dos siglos le gustaría pasar una tarde hablando de Pamplona y sus cosicas, respondería sin ningún género de dudas que con Ignacio Baleztena Ascárate. Y la clave sería, en cualquier caso, no hablar en absoluto de política...

Joseba Asiron”

Y en la próxima entrada seguiremos con la biografía del aitacho si Dios quiere.



[1] Asiron, Joseba. Diario de noticias 20 agosto 2023. https://www.noticiasdenavarra.com/pamplona/2023/08/20/insustituible-figura-premin-iruna-7165291.html


martes, 28 de febrero de 2023

Defendiendo los Fueros de nuevo. Boletín "El Fuerista". Chivatazo de Judas y persecución a los carlistas.

 

Dejábamos al aitacho en las tertulias de la Peña Pregón de los años 50, que cada vez eran más numerosas (pinchar aquí).

Pues bien, en esos años había que volver de nuevo a defender los Fueros de Navarra frente a los intentos del Gobernador Civil, el falangista Valero Bermejo, de reducirlos a su mínima expresión.

Se intensificó la propaganda carlista clandestina con octavillas, hojas y la publicación de “El Fuerista” subtitulado “Órgano Antiborreguil”. El primer ejemplar salió en enero de 1954 y el último en agosto. En este boletín clandestino escribía entre otros mi primo José Jaurrieta Baleztena “Cote” y especialmente José Ángel Zubiaur Alegre y más: Hermenegildo Barbarin y Cipriano Lezáun… Su estilo era combativo y jocoso[1].

Para conocer bien la historia de este boletín te recomiendo que pinches aquí, en el blog deJosé Ángel Zubiaur Carreño.



En ese 1954 un tertuliano “pregonero”, que nunca supimos quién fue, actuó como Judas y delató a mi padre Ignacio Baleztena y su familia (hijos y sobrinos) afirmando que estaban detrás de estas actividades, y naturalmente era verdad. Esto produjo que el “aitacho”, para evitar su detención, tuviera que esconderse rapidamente en una pensión de la Calle Dormitalería, a espera de que amainara el temporal. Solo la Mamita Carmen Abarrategui – mi madre- mi hermano Cruz Mª Baleztena y mi primo Coté (José Jaurrieta Baleztena) sabían su paradero.

Mientras tanto los interrogatorios y detenciones a carlistas se intensificaron y como cuenta la tía Lola (Dolores Baleztena Ascárate) en sus memorias:

 “Con motivo de cierta efervescencia de carácter foral, mis sobrinos se vieron bastante comprometidos, acusados de haber escrito y lanzado hojas subversivas. Una brigada de investigación se movilizó desde Madrid para dar con los principales culpables, señalando especialmente a mi sobrino José, - José Jaurrieta Baleztena-  que había sido detenido otras veces por motivos políticos con otros amigos suyos. Esperando vinieran a buscarlo, pasábamos los grandes apuros y deseábamos se fuera a Madrid para continuar sus estudios alejado del peligro. Llegó por fin la fecha deseada y tuve el descanso de llevarlo a Tolosa, para que allí tomara el Rápido. En Tolosa nos encontramos con su hermano – Ignacio Jaurrieta Baleztena-, que sabedor de la marcha de José, venía a decirle que en Pamplona un amigo suyo había sido ya detenido y a él le andaban buscando.

Cuando después de despedirlos volvíamos a Leiza, relativamente tranquilas, a unos dos kilómetros del pueblo, vimos a Carmen Urquijo, cuyo marido iba con José. ¿Qué hacía allí tan de noche y tan sola?. Venía a advertirnos que la policía había estado en casa en busca de José y que al no encontrarlo, desde el teléfono de la Guardia Civil, dieron orden de que lo detuvieran en Vitoria. Esto lo oyeron unas chicas amigas a quienes divertía jugar a conspiradoras; escondidas detrás del cuartel pudieron oir la conferencia.

¿Qué haríamos?. ¿Volver a Tolosa para advertírselo?. No llegaríamos a tiempo. ¿Hablar por teléfono desde Leiza?. Imposible, pues seguramente el nuestro estaría intervenido. Entonces se nos ocurrió dar marcha atrás y utilizar el teléfono de la caseta de Urto, ya en Guipúzcoa, y que no estaría controlado. Salvada rápidamente la distancia de dos kilómetros, enseguida pudimos ponernos al habla con una joven amiga de Tolosa a la cual dijimos:

- Escucha bien lo que vamos a encargarte. Vete a la Estación a la hora del Rápido de Madrid que muy pronto llegará. Allí, o en el camino, verás a José, a quien ya conoces, y le dirás esto: “La policía ha estado en Leiza para prenderte y piensa detenerte en Vitoria. Obra con prudencia”. Nada más. Adiós y gracias.

            El aviso fue oportunísimo, pues como era de suponer, tanto él como su compañero llevaban por libros y bolsillos y maletas cantidad de papeles subversivos y comprometedores.

            Fueron detenidos en Vitoria y llevados a la cárcel de Pamplona. Allí fuimos a verles llevando medio oculto a otro a quien también andaban buscando. El auto conocía bien el camino; lo recorrió en tiempo de la república cuando íbamos a visitar a nuestros correligionarios, autores de gallardas rebeldías; después de la guerra, por motivo de las presas rojas; durante la contienda mundial, a los huidos de los diferentes campos beligerantes; y últimamente, para ver entre rejas a quienes, habiendo perdido dos hermanos requetés, eran presos por sostener los ideales por los cuales ellos dieron sus vidas.”

            Para saber más sobre todo este asunto y la represión contra los carlistas te recomiendo esta entrada del blog de José Ángel Zubiaur Carreño

            Mi infancia y juventud la recuerdo entre panfletos, pintadas y actividades clandestinas en las que participabamos mi padre Ignacio Baleztena sus hijos y sobrinos. A mí me detuvieron y fui llevado a Comisaría donde, tras tomarme declaración, fui puesto en libertad.

Javier Baleztena Abarrategui (yo mismo) fui llevado detenido por la Policía Armada a Comisaría

            E hilando las actividades de oposición a Franco del aitacho y la familia Baleztena la próxima entrada será de nuevo para aclarar la verdad a los incultos o malvados que periódicamente vuelven a la carga con calumnias especialmente contra mi padre y mi tío Joaquín, si Dios quiere.



[1] Enciclopedia Navarra

sábado, 18 de febrero de 2023

In memoriam María Jesús Gurrea "Mirenchita"

 Querido lector,

Ahora te explicarás por qué la poca actividad del blog en esta última época. Tenía que sobrellevar un momento muy difícil y finalmente he sido incapaz de realizar esta entrada, así que se lo he encargado a mi hijo Joaquín. Todo el blog lo hemos hecho realmente juntos. Ahora para esta ocasión le encargo el tema de hoy a él solo, siendo yo incapaz de hacerlo.

El 23 de diciembre de 2020 mi mujer Mª Jesús Gurrea, Mariaje o Mirenchita, cumplía 80 años. Fue la primera nuera del aitacho, la que le dio la primera nieta y posteriormente el primer nieto varón. Como enfermera de la Cruz Roja que era participó con cariño y dedicación en sus cuidados al final de la vida.

En 2021 estaba bien dentro de lo que cabe teniendo en cuenta que llevaba casi dos años luchando contra el cáncer con la excepcional atención de la Dra Ruth Vera y su equipo. Quizá no supimos ver la procesión que llevaba por dentro. El 30 de mayo de 2021, víspera de la Virgen del Amor Hermoso, celebramos el día de la madre como todos los años y además el 80 cumpleaños en familia aprovechando que venía mi hija Luisa de Canarias. Santa Misa, aperitivo, comida especial y regalos. Lo que viene ahora lo realiza íntegramente mi hijo Joaquín porque yo no tengo fuerzas para hacerlo.



Fiesta del 80 cumpleaños de María Jesús Gurrea Hualde

Tu nietica Soledad en nombre de los nietos realizó este emotivo vídeo para ese día, utilizando una poesías que solía recitar la Mamita, Carmen Abarrategui, seguida de una preciosa oración que ésta rezaba todos los días por sus hijos.


Nada nos hacía sospechar que ese día sería el último que ibas a pasar fuera de un hospital. Esa misma noche empezaste a ponerte mal y el 31, día de Virgen del Amor Hermoso que es cuando en nuestra  familia celebramos el día de la madre, ingresabas de Urgencias en el Hospital de Navarra y eras intervenida.

Fuiste tratada de maravilla por el Dr Gregorio González "Goyo" y su equipo y finalmente pasaste las últimas semanas en el Hospital San Juan de Dios con la excelente atención de la Dra. Rocío Ríos y su equipo. Fueron unas semanas difíciles pero muy bonitas donde pudimos disfrutar de despedirte, nos diste las últimas instrucciones, tuvimos momentos de intimidad con la paz y serenidad que nos da la Fe en estos momentos difíciles, bajo la protección de la Virgen del Chaparro. 

Finalmente fuiste a prepararnos un huequico en el Cielo el 9 de Julio confortada por los santos sacramentos con una serenidad impresionante. 




Disfruta del amor de Dios y la compañía de los abuelitos Paco y Julia, el aitacho y la Mamita y tanta familia y amigos de 80 años de fructífera vida al servicio de los demás y férreo control de todos, cuidando que no nos perdiéramos por malos caminos esta panda de majaderos. Prepárale una bonita bienvenida a tu hermana la tía Marilú, Ursulina de Jesús recientemente fallecida.

Son innumerables las cosas que tengo que agradecerte, pero especialmente la Fe y la vida, ya que según dicen no sería más que un desecho malformado al que hay que "interrumpirle la vida" según los criterios de la cultura de la muerte. Gracias mamá por todo y cuídanos a todos junto con al Virgen del Chaparro. Este vídeo es para tí.




Recordatorio de difuntos de Mª Jesús Gurrea Hualde



Querido lector, a partir de ahora mi hijo Joaquín y yo seguiremos con el blog del aitacho si Dios quiere. ¡Quedan tantas cosas!

Retrato de Javier Baleztena y María Jesús Gurrea realizado por Tomás Baleztena