Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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sábado, 25 de enero de 2025

La Cabalgata de Reyes de Pamplona de 1966

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Querido lector, seguimos leyendo el artículo publicado en la revista de la Asociación Cabalgata Reyes Pamplona en 2004 que incluye testimonios de mis hermanos Cruz, Sylvita y Rosarito.[1]

En la década de los 60 del siglo XX el aitacho, cedería su corona de rey negro a su hijo Cruz cuando los años no le permitieron seguir con su labor. “No se puede explicar lo emocionante que es hacer de rey”, destacó Cruz, mientras relataba distintas anécdotas vividas. Ignacio Baleztena transmitió a su familia su amor por la Cabalgata. Así involucró a toda la familia a la hora de organizar el evento. “El que quería participar en la cabalgata venía a la misericordia y, entre todos, lo vestíamos y pintábamos”, apunta Silvita, quien durante muchos años se encargó de pintar y vestir a gran parte del cortejo navideño con las vestimentas que solían llegar de una casa de disfraces de San Sebastián. “Nos vinculó a todos…”, recordó Rosario.

Tras unos años en que el representante de Baltasar fue Cruz, todos los hermanos hicimos de "validos" del rey negro siendo yo el que tuve el honor de tener más continuidad al vivir en Pamplona.

Y ahora seguimos viendo la narración de cómo era la cabalgata de 1966 con un excelente reportaje gráfico, a través de un artículo de la revista Pregón[2] escrito por Iñigo Muruzabal Oscoz y José Mª Muruzabal del Solar:

LA ORGANIZACIÓN DE LA CAMP

La Caja de Ahorros Municipal de Pamplona organizaba la cabalgata desde el área de la obra social y cultural. El encargado de dirigir esta área, durante más de 35 años, fue José María Muruzábal del Val, pregonero de antiguo, que también se encargaba de las cantinas escolares, los clubes de jubilados, las salas de exposiciones, etc. José Mª Muruzábal guardó en su poder muchísima documentación, especialmente relacionada con el arte navarro, pero también conservó un archivo fotográfico muy interesante acerca de las actividades en que participaba…


Melchor José Mª Corella 1966. Archivo Muruzabal. Foto Galle

La cabalgata se montaba en la Casa de Misericordia de Pamplona, con la ayuda inestimable de Don Ignacio Cía, quien pacientemente soportaba todo aquel extraordinario ajetreo… El rey Baltasar galanteaba con las veteranas residentes, que sonreían a su paso. No podía faltar la corneta, o el tambor para el popular Uve, para desesperación de Ignacio Cía…

LA CABALGATA DE 1966

… Los Reyes Magos montaban a caballo, mientras que ya el año 1966 salían unas primitivas carrozas, para que los niños pamploneses pudieran admirar los regalos, carrozas tiradas por tractores. Las fotografías adjuntas muestran al rey Melchor, personificado en esa época por José María Corella, también viejo pregonero, y al inefable rey Baltasar, personificado en Javier Baleztena. 

Baltasar Javier Baleztena a caballo 1966. Archivo Muruzabal. Foto Galle.

La familia Baleztena, tan vinculada a la Cabalgata de los Reyes Magos, se desvivía esos días poniendo en la organización el alma y el corazón. Sylvia Baleztena se desdoblaba por doquier y regresaban de Madrid otros miembros de la familia para participar en la cabalgata…

Y el colofón de la cabalgata, el esperado rey Baltasar. Allí aparecía siempre derrochando simpatía para todos, seguido de un extraño cortejo de negros africanos, ataviados con extraños ropajes y adornos, cantando, danzando, haciendo extraños rituales que causaban la admiración, y hasta el espanto, en los niños pamploneses. 

La corte del rey Baltasar. Pamplona 1966. El vestuario era de la obra de teatro escrita por Ignacio Baleztena Ascárate, titulada "El submarino de Dositeo". Archivo Muruzabal. Foto Galle

La guardia personal de Baltasar dirigida por mi hermano Ignacio (Tatito) en 1966. Posiblemente están sometiendo al "mono de la Cabalgata", el Bicharracus Asquerosus. También puede ser que mi hermano Carlos esté sometiendo al mencionado Ignacio que solía salir con unos grandes cuernos y lo daba todo. Archivo Muruzabal. Foto Galle


Era la nota diferenciadora de aquellos tiempos, la esperada guardia personal de Baltasar. Las propias fotos del reportaje inmortalizaron también a dichos personajes. El rey Baltasar era, sin duda ninguna, la estrella de la gran noche.


Los danzaris municipales le hacen el arco de honor con las makilas a Baltasar Baleztena. Pamplona 1966. Archivo Muruzabal. Foto Galle


Quiero agradecer especialmente a José Mª Muruzabal del Solar por haberme facilitado las fotos del archivo de su padre y este magnífico artículo que escribió en 2023 junto con Iñigo. El resto de las imágenes pueden verse en la revista Pregón de junio de ese año. Estas fotos le van a encantar a Pachi Mendiburu.

Baltasar Javier Baleztena Pamplona 1966. Archivo Muruzabal. Foto Galle


Y en la próxima entrada si Dios quiere seguiremos con la Cabalgata con la desconocida historia de cómo finalizó la “dinastía Baleztena” de Baltasar



[1] Ignacio Baleztena Azcárate (1888-1973), ese gran desconocido para Pamplona. Revista de la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona. Nº VII. Enero 2004. (Nota del autor: el fallecimiento fue en 1972)

[2] Muruzabal Oscoz I, Muruzabal del Solar JM. La Cabalgata Reyes Magos en la Pamplona de 1966. Pregón Siglo XXI 68, junio 2023, pp 85-88


sábado, 18 de enero de 2025

La Cabalgata de Reyes de 1954 en Pamplona, la tribu negra y el mono

 

Querido lector, seguimos leyendo el artículo publicado en la revista de la Asociación Cabalgata Reyes Pamplona en 2004 que incluye testimonios de mis hermanos Cruz, Sylvita y Rosarito.[1]

Cuando la Guerra Civil llevó a Ignacio Baleztena al frente, organizó una Cabalgata en Leganés. Llevó un camión con juguetes para los pueblos cercanos –“sin mirar si eran del bando republicano o nacional” relató su hijo Cruz -. Para ver este pintoresco episodio puedes leerlo de la propia mano de mi padre pinchando aquí.

Baleztena siempre hizo de Baltasar… y continuó ejerciendo este papel hasta que el Frente de Juventudes[2], tras la guerra, se encargó de organizar la Cabalagata. “Fue un fracaso y mi padre ya no participó porque se apartó o lo apartaron de la organización”, recuerda Silvia[3].

Ignacio Baleztena siempre hizo de Baltasar. Dibujo de Carlos Baleztena Abarrategui, hijo de Ignacio


No sería hasta la década de los 50 cuando Baleztena volvió a vincularse a la Cabalgata junto a sus amigos de la revista Pregón porque el entonces director de la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona, Miguel Javier Urmeneta, los reunió para la ocasión. Así, Ignacio Baleztena (Baltasar), Faustino Corella (Melchor) y Enrique Tejero (Gaspar) fueron los Reyes Magos que aprendieron a montar en el picadero militar, ya que el Ejército dejaba los caballos así como numerosos mulos cargados con sacos a modo de regalos.

Efectivamente Miguel Javier Urmeneta encauzó la celebración a través de la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona bajo la acertada batuta de José Mª Muruzabal. Pues precisamente entre los recortes de prensa el aitacho conservaba con especial mimo la crónica de “El Pensamiento Navarro” de 1954 en la que aparecen los famosos negros de la comitiva de Baltasar, con trajes y bailes del reciente estreno de la obra de teatro compuesta por mi padre “el Submarino de Dositeo”, interpretada en 1950. También en este año de 1954 aparece el “mono de la Cabalgata”. Esta es la crónica de ese día en “El Pensamiento Navarro”:

“La comitiva fue entrando en la cancha (del frontón Labrit), entre un griterío ensordecedor, que casi no dejaba oír las notas de la Marcha Real que tocaban las dos bandas de música…La primera sorpresa que se tradujo en la gritería edad de fue la de la presencia de la tribu negra, muy bien ataviada que entró hasta postrarse ante los Magos bailando una danza de su país y tocados los negros acompañantes del simpático Baltasar con máscaras y plumas y lanzas de gran efecto y de última moda en su tierra, según nos dijo un soldado raso de la tribu…

La tribu de negros de la comitiva de Baltasar se postran ante los Reyes Magos en "El Labrit". Pamplona ¿1954? 


Como número final apareció de lo alto del palco del rebote un deforme monstruo, no se  sabe del si el “hombre de las cavernas” o un “marciano”, que se descolgó hábilmente por una cuerda hasta la cancha, sembrando el pánico entre los que allí estaban. Pero los valerosos negros de la comitiva del Rey Baltasar, acometieron contra él con sus lanzas. Ya parecía que lo habían muerto cuando el monstruo, que por lo visto fingía, se levantó de pronto otra vez y consiguió poner en fuga a los servidores del Rey Baltasar, aunque luego se hizo muy amigo de ellos, y según las últimas noticias que recibimos esta noche, ha fichado por la escolta del simpático negro, y a estas horas debe estar por las calles sosteniendo la escalera para que los Reyes dejen los juguetes de los niños en los balcones, ya que según él mismo dicen que ha dicho, no quiere asomar su horrible faz por los cristales de las habitaciones en las que duermen los niños por miedo a que se asusten”.[4]

Un error en la edición digitalizada de “El Pensamiento Navarro” en el Archivo Municipal me hizo pensar que la primera aparición del mono fue en 1955, pero no, fue en 1954, y si quieres saber quién era ese terrible monstruo puede leerlo pinchando aquí.

Dibujo de "los negros de la Cabalgata" realizado por Carlos Baleztena Abarrategui refiriéndolo a su hermano Ignacio Baleztena Abarrategui (Tatito) que solía participar en esa comitiva con grandes saltos


Y en la próxima entrada si Dios quiere seguiremos con la Cabalgata en los años 60



[1] Ignacio Baleztena Azcárate (1888-1973), ese gran desconocido para Pamplona. Revista de la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona. Nº VII. Enero 2004. (Nota del autor: el fallecimiento fue en 1972)

[2] Organización de carácter falangista

[3] Se apartó de la organización por no querer colaborar con una cabalgata organizada por una organización política franquista, el Frente de Juventudes.

[4] M.A. El Pensamiento Navarro. 6.1.1954

jueves, 16 de enero de 2025

Sobre el origen de la Cabalgata de Pamplona. Homenaje de la Asociación Cabalgata Reyes Magos a Ignacio Baleztena Ascárate 2003

 

Querido lector, el formidable artículo escrito por mi amigo Pachi Mendiburu en su blog “Desolvidar” sobre la cabalgata de Reyes Magos de Pamplona y que puedes leer pinchando aquí me anima a seguir escribiendo sobre este acto fruto del ingenio del aitacho[1]. Y para ello abrimos su carpeta “Cabalgata” y encontramos un montón de recortes de periódico, fotografías y documentos cargados de recuerdos. Y de estos vamos a entresacar detalles y crónicas de algunas cabalgatas a las que mi padre Ignacio Baleztena prestó especial atención.

Comenzaré sirviéndome del homenaje realizado a mi padre por la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona en febrero de 2003 cuya crónica salió publicada en la revista de dicha Asociación en enero de 2004.[2] Fue “un reconocimiento a la figura de Ignacio Baleztena… la primera iniciativa que pretende tener continuidad para quienes han colaborado en el desarrollo de este acontecimiento navideño”.

La Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona bajo la presidencia de Fernando Lizaur realizó en febrero de 2003 un reconocimiento a la figura de Ignacio Baleztena… la primera iniciativa que pretende tener continuidad para quienes han colaborado en el desarrollo de este acontecimiento navideño


En este número de la revista de la Asociación figura una entrevista realizada a mis hermanos Cruz, Sylvita y Rosarito con motivo de dicho homenaje o reconocimiento.

Marcado por su carácter político “era vasquista pero no separatista” -señalan sus hijos-, supo discernir esa pasión política cuando estaba con sus amigos o participaba en actividades de marcado carácter social.[3]Así nació la primera cabalgata de Pamplona con cierta organización. Ignacio Baleztena solía acudir con su madre a la Casa de Misericordia[4]para llevar algunos regalos y fue en el Café Iruña junto a sus amigos donde decidieron que las próximas navidades, en los inicios de siglo[5], iban a celebrar una Cabalgata. Y así lo hicieron, con 3 caballos acudiendo solamente a la Meca[6]. Al año siguiente[7]se hizo de forma más organizada en colaboración con la Asociación de Prensa

Para más información de esta primera “pre cabalgata” de 1926 puedes pinchar aquí. Y en la próxima entrada si Dios quiere veremos novedades sobre la primera Cabalgata oficial celebrada en 1927.

Pd. Respecto a las múltiples facetas del aitacho entre otras cosas escribe otro interesante artículo Pachi Mendiburu, que te recomiendo leas pinchando aquí.



[2] Ignacio Baleztena Azcárate (1888-1973), ese gran desconocido para Pamplona. Revista de la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona. Nº VII. Enero 2004. (Nota del autor: el fallecimiento fue en 1972)

[3] Posiblemente una excepción a esta norma fue la peña Muthiko Alaiak que tenía un marcado carácter carlista. Lo cierto es que cuando organizaba actos como la cabalgata o el Rey de la Faba siempre procuraba no relacionarlos con política.

[4] Seguramente se refiere a La Maternidad

[5] Esta decisión debió de tomarse en 1926, previamente a la primera “cabalgata” que ya hemos narrado ene este blog aquí

[6] De nuevo seguramente se refieren a la Maternidad

[7] 1927

jueves, 23 de mayo de 2024

Patada en el culo a un ministro

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Querido lector, veíamos cómo varios de los hijos del aitacho se instalaban en Madrid, y allá siguieron con el activismo carlista que nos había transmitido mi padre.

Los hechos que vamos a narrar calculo que ocurrieron entre 1967 y 1968 porque Cruz estaba ya en Madrid con su familia y mi padre aún no había sufrido la enfermedad que le acompañó los últimos años de su vida. Posiblemente 1968.

El 10 de marzo se conmemora la festividad de los Mártires de la Tradición, celebración carlista instituida por D. Carlos VII,  y con tal motivo en una iglesia de Madrid cercana a la Gran Vía se celebró una Santa Misa como todos los años. A dicho acto acudió el ministro de Justicia nombrado por Franco, Antonio Oriol Urquijo[1], que tras luchar en el frente con el requeté más adelante abandonó la disciplina de la Comunión Tradicionalista para hacerse juanista, es decir, partidario de D. Juan de Borbón y por lo tanto colaborador con Franco y enfrentado a los Javieristas, partidarios de D. Javier de Borbón. Allí estaban mis Hermanos con gran indignación, al igual que la mayoría de asistentes que veían una intromisión la presencia de un juanista ministro de Franco en una misa carlista.

La cosa es que se organizó revuelo a la salida de la iglesia con gritos contra Oriol y contra Franco y vivas al Rey (D Javier). En medio del barullo a mi hermano Carlos no se le ocurrió mejor idea que en el momento que el ministro iba a meterse en el coche oficial entre gritos de protesta le pegó una patada en el culo y que lo catapultó de cabeza en el asiento trasero. Cuando indignado Oriol se volvió para ver quién le había pateado el mismo Carlos le cerró la puerta literalmente en las narices. Inmediatamente se organizó gran revuelo y la policía armada fue a por el autor. Entonces Cruz Mari, que tenía mucha experiencia como activista fue corriendo y se interpuso. Le dijo a Carlos por lo bajo

-          Corre, escápate pitando

Carlos entre disimulada y presurosamente se escabulló entre el tumulto, y ya en la Gran Vía se echó a correr esquivando los coches.

Mientras tanto, Cruz, simulaba que intentaba apagar los ánimos.

-          ¡Fuera, fuera, no riñamos entre carlistas!- despistando así a la policía que se centró en él- No, no, que no haya riñas. ¿No ven qué está D. Javier? ¡Qué vergüenza!

Un policía, confuso le miraba mientras lo cogía y Cruz le gritaba para buscarse coartada

-          Pero ¿qué pasa?. ¿No ven que han agredido a D. Javier?

A lo que el policía le dijo con mal genio:

-          ¿Qué don Javier ni qué nada?. ¡Era el ministro de Justicia!

-          ¿Qué me dicen? ¿El ministro estaba aquí?

De nada le sirvió porque otro policía aseguraba que era él el que había agredido a Oriol. Así le detuvieron y lo llevaron a comisaría donde siguió la ceremonia de la confusión.

-          ¿Pero qué dicen, que han agredido al ministro?. Yo pensaba que en el coche iba D. Javier

El policía que mejor había visto todo, con pocas ganas de tonterías decía

-          Diría que es casi seguro, ¡es él!, pero no puede haberle dado tiempo a cambiarse de traje, es imposible.

Finalmente tras el interrogatorio tuvieron que soltarle por falta de pruebas gracias a ir vestido de otra manera.

Oriol Ministro de Justicia 1965-1973. Foto de Wikipedia 


Y todo esto viene a cuento porque ese mismo verano Oriol iría a visitar al aitacho, tío Joaquín y familia a Leiza. Y ocurrió lo que veremos en la próxima entrada si Dios quiere.



[1] Durante la Guerra Civil alcanzó el grado de capitán de requetés. Tras la contienda desempeñó varios cargos entre ellos ministro de Justicia (1965-1973). El 11 de diciembre de 1976 fue secuestrado por un comando de los GRAPO, banda terrorista de extrema izquierda siendo liberado por la policía el 11 de febrero de 1977. Wikipedia 23 mayo 2024: https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Mar%C3%ADa_de_Oriol

 


miércoles, 13 de marzo de 2024

Nuevo hogar Baleztena Olano

 

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                Querido lector, seguimos con la formación de nuevos hogares de los hijos del aitacho la consiguiente llegada de otra generación de baleztenas.

                 Dejamos la pluma, o mejor dicho las teclas, a Patxi Burillo que en el libro “Cruz Baleztena” nos cuenta el comienzo de la familia del protagonista del mismo[1]:

                En 1966 Cruz recibe una oferta para participar en varias películas al año siguiente. Decididos a trasladarse juntos a Madrid, Mari Cruz y Cruz Mari se casan el 28 de diciembre de ese mismo año, en la ermita de San Joaquín de Aibar. Una de las anécdotas más conocidas de la boda cuenta que el fotógrafo, al llegar al pueblo y percatarse de que la ceremonia sucede en 28 de diciembre, cree haber caído en una broma del Día de los Inocentes, más aún al tratarse de la boda de Cruz Baleztena, que contaba ya con 34 años, y era conocido por su soltería. No es hasta percatarse de que en la boda realmente tiene lugar que el fotógrafo regresa al coche a por su cámara, quedando varios momentos de la ceremonia sin fotografiar.


Boda de Cruz Mari Baleztena y Mari Cruz Olano en Aibar 1966


                Desde entonces, en Mar Cruz, Cruz Mari encuentra una compañera de viajes, rodajes y vida; una rutina interminable de apoyo y alegría. Forman una pareja elegante,  culta y siempre divertida, capaz de bailar y reír de manera interminable. Y a partir de ese momento, la biografía de uno resulta incomprensible sin el otro. Serán un apoyo constante e incondicional; un apoyo sin cuartel en los momentos de duda. Viajan a los rodajes juntos, entendiendo cada viaje como una posibilidad y un disfrute; como parte importante de la vida. Y en estos rodajes, casi siempre coproducciones, Mari Cruz, con su dominio del francés y conociendo algo de inglés, comienza a colaborar en tareas de producción. Y con la determinación y la mirada avanzada del mundo que le caracterizan, termina dando el salto a la televisión, pasando en ocho años y sin haber podido realizar estudios,a de auxiliar de producción a directora de informativos de Televisión Española.

En la foto los hermanos y sus mujeres en una Semana Santa años después. De dcha a izda:
Abajo Joaquin y esposa, Silvya, Luis y Miguel
Arriba Javier y su mujer Mª Jesús, Mari Cruz, Judith y Carlos, Stanis Juanmartiñena y Cruz Mari con un abrigo de piel
                

        Faltan sin embargo muchos años todavía para llegar a este punto. Tras la ceremonia de boda y tras pasar una pequeña luna de miel en el Castillo de Olite, Maricruz y Cruz Mari viajan directos a Madrid. A inicios de 1967 se instalan en un piso de la calle Infanta María Teresa 12, situado cerca del Paseo de la Castellana, al norte del Madrid de la época. El trabajo y la vida de Cruz se vuelcan en el cine a partir de ese momento.”

 

Cruz Mari instaló en Casa Baleztena su pintoresco "laboratorio" al que llamó Macruz Mecotuf, en honor a su mujer

                Y así llegarán nuevas nietas del aitacho: María en 1967, Lola en 1969 y Reyes en 1970. Después, tras la muerte de mi padre vendrían Ignacio, Carola y Sol a engrosar las filas de la familia Baleztena Olano.


Hogar Baleztena Olano. Cruz Mari y Mari Cruz con sus hijos.
Arriba de izda. a dcha. Lola, María y Reyes
Abajo Carola, Ignacio y Sol en brazos de su madre


                Y en la próxima entrada veremos si Dios quiere cómo el aitacho se veía envuelto en un sucedido en Leiza por la actuación de sus hijos en Madrid, con motivo de la celebración de los Mártires de la Tradición, gran fiesta carlista instituida por Carlos VII que se ha conmemorado precisamente este pasado 10 de marzo




[1] Burillo, Patxi. Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022. Pp41-42

miércoles, 14 de febrero de 2024

La broma de Ignacio Baleztena a José Ramón Castro

 

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Ave Crux

Spes unica

Querido lector, hoy Miércoles de Ceniza, comienzo de la cuaresma, no podía pasar inadvertido en el blog del aitacho. Esta tarde a las 19:20 iremos a ver el Traslado del Cristo Alzado, posiblemente la primera procesión penitencial de toda España. Mis nietos, biznietos de Ignacio Baleztena, participaran de mozorricos y el mayor de los chicos que ya ha cumplido la edad suficiente por primera vez saldrá de portador del paso, siguiendo la devoción y tradición de sus mayores.



Hoy vamos a contar una de las cosas del aitacho que si bien no tiene mucho que ver con el recogimiento de lo antes dicho es muy entretenida.

Esta anécdota ocurre en torno a 1965, entre 1964 y 1967, fechas en las que mi hermano Cruz Mª reside en Pamplona antes de dar el salto definitivo a Madrid[1].

Un día mi hermano Cruz, Cruz Mari, estaba pintando en la galería de Casa Baleztena, y en el suelo había un cartón tipo cartulina grande todo manchado de mezclas de colores, goterones de pintura, trazos de pinceles, vamos la típica “pieza de sucio” - por llamarla de alguna manera- que utiliza todo pintor que se precie. El aitacho se quedó mirándola un rato y soltó una carcajada. No sabíamos por qué pero tampoco le dimos mayor importancia. Al día siguiente recortó un trozo de dicha cartulina, se fue al archivo y a la vuelta se estaba venga reír. Le preguntamos qué ocurría y nos contó todo.

Vista parcial de la galería de Casa Baleztena, en el cuarto piso, donde Ignacio Baleztena pasaba horas enteras entre libros, papeles, escritos y documentos.


José Ramón Castro Álava  ocupaba el cargo de Director del Archivo General de Navarra, hasta su jubilación en el año 1966[2], y mi padre pasaba horas interminables como oficial de dicho Archivo investigando entre legajos. Tenían buena amistad y no tuvo mejor ocurrencia que gastarle la siguiente broma que nos narró el aitacho:

“Esta semana han mandado un libro sobre Picasso al Archivo y entonces Castro me lo enseñó

 - Mira Ignacio, mira qué libro me han traído.

Al volver a casa y ver a Cruz pintando se me ocurrió una ideica. Hoy en el Archivo he sacado el tema del libro y le he comentado a Castro lo interesante que era y que si ya lo había ojeado.

 -La verdad que todavía no- me ha dicho

- Pues mira porque a veces el autor suele meter un boceto del pintor como detalle para ediciones especiales. ¿Ya has mirado a ver si por casualidad hay alguno en ese libro?

- No, sinceramente ni se me había ocurrido

Y efectivamente Castro ha cogido el libro y ha descubierto la cartulina pintarrajeada que ayer recorté del cuarto de Cruz y que previamente yo había introducido entre las páginas. Entonces me ha dicho con auténtico entusiasmo:

-          ¡Mira Ignacio mira! que pintura más interesante, menudo detalle. Está sin firmar, pero se ven trazos claros.

Yo le daba la razón y le he animado a guardarla en su casa ya que era un recuerdo personal hacia él como director del Archivo, que no tenía valor material al no estar firmada pero que era un afortunado, y así el bueno de Castro se ha quedado entusiasmado con su “Picasso””

La verdad es que el aitacho estuvo tres días sin poder pararse de reír cada vez que se acordaba de su hazaña. Su buen amigo Castro nunca supo la verdad. En vez de un Picasso era un “Crucito”.

Y con este acontecido espero que hayas disfrutado del humor del aitacho, que no tenía remedio. Y en la próxima entrada más si Dios quiere. Nos vemos esta tarde en el Traslado del Cristo Alzado.



[1] Burillo Patxi, Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022. pp 38-42

[2]Gran Enciclopedia de Navarra. http://www.enciclopedianavarra.com/?page_id=6768

martes, 13 de febrero de 2024

Se va vaciando "el nido" familiar Baleztena Abarrategui (2)

 

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Querido lector, en la anterior entrada veíamos cómo los hijos del aitacho y la mamita íbamos creciendo y haciéndonos hueco en la vida, quedándose el hogar Baleztena Abarrategui cada vez algo más vacío, y seguimos con este tema, que nos servirá para entender futuras entradas sobre la biografía del aitacho.

Joaquín tras acabar Bachillerato decidió ir también a Madrid donde comenzó estudios de perito agrícola durante un año, pero cambió de idea y se trasladó a otra ciudad a probar con los estudios de perito avícola, volviendo finalmente a Pamplona.

Sylvia (Silvita) vivía a caballo entre Pamplona y Madrid donde pasaba largas temporadas. Finalmente en Pamplona montaría un taller de modista y una boutique de moda llamada Lady & Shock que fue víctima de un atentado de la banda terrorista ETA en 1978 mediante una bomba contra dicho comercio[1].

Mientras tanto Ignacio (Tatito) dejó el Seminario al ver que no era su vocación, y yo tras ingresar en Loyola para finalizar mi formación como jesuita, cuando ya iba a ir de misionero a Venezuela, también vi que no era lo mío. Ninguno de los dos llegamos a ordenarnos. Ignacio se fue a Bilbao a estudiar marina mercante, llegando finalmente a ser capitán. Vivió en Pamplona una temporada y definitivamente en Bilbao, aunque durante épocas muy prolongadas estaba embarcado. Yo ingresé en el Estudio General de Navarra (embrión de la Universidad de Navarra) siendo de la segunda promoción de Filosofía y Letras. Tras trabajar como profesor de los Escolapios, acabé siguiendo el camino de mi padre como archivero en el Archivo General de Navarra aprobando la oposición a ello.

En esa segunda mitad de los años 50 Luis (Bollo) le transmitió a la mamita su posible vocación sacerdotal, la cual fue desechada con un “Imbécil, no me hagas hacer el ridículo más, bastante hemos tenido con tus dos hermanos, así que primero estudias”, por lo que estuvo en en un internado de frailes en Vitoria con su hermano Miguel hasta que acabó el PREU (los estudios preuniversitarios). Como ya vimos Miguel fue a cabar los estudios a Madrid y Luis y yo hicimos la mili juntos, yo como alférez de milicias y el como gastador. Al acabar el servicio militar se fue a estudiar aparejador inicialmente a Madrid y al finalizar la carrera se asentó en dicha ciudad hasta su jubilación.

De izquierda a derecha: 
Sentados: Carlos, Ignacio con uniforme de marino mercante y Joaquín
De pie: Javier de alférez de milicias, Cruz, Miguel y Luis con uniforme de la mili


Cruz en 1954 mientras estudiaba Comercio finalmente convenció a “los aitachos”, que no estaban muy por la labor, para realizar estudios artísticos y viajó para ello a París, donde viviría los siguientes 5 años estudiando bellas artes en Métiers d´Art. Posteriormente tras una breve época en Pamplona terminó viviendo en Madrid. Fue un reconocido decorador de cine (director artístico), dando finalmente el salto a la televisión[2].

Foto tomada con motivo de la muerte del tío Joaquín Baleztena Ascárate en 1978
De izquierda a derecha
Sentados: Javier archivero en el Archivo General de Navarra, Rosario relaciones públicas de Sniace, Sylvia propietaria de una boutique, Mª Isabel e Ignacio capitán de marina mercante
De pie: Carlos arquitecto, Luis aparejador, Miguel empleado en la academia de arquitectura de Carlos, Joaquín y Cruz decorador de cine

Mª Isabel (Maisabelica) al tener un retraso mental debido a su epilepsia desde la infancia se quedó al cuidado de mis padres en la casa familiar.

El aitacho, gracias a su “pluriempleo” como archivero en el Archivo General de Navarra que es lo que laboralmente le apasionaba y su principal fuente de ingresos, también como director del Museo de Navarra y con lo poco que recibía por sus colaboraciones en su sección “Iruñerías” del Diario de Navarra, vio cómo iban saliendo sus hijos adelante. Nada hubiera sido posible sin la mamita. Nuestros padres nos transmitieron además de la vida lo fundamental que querían para nosotros, la Fé católica y los medios para que pudiéramos seguir nuestro futuro por nosotros mismos, bajo la protección de la Virgen del Chaparro con su lema “cuan buena es la unión de los hermanos”. Ese era el proyecto, una familia unida por el amor y la Fé aunque por circunstancias de la vida cada uno fuera viviendo su propio camino. El aitacho también nos impregnó su amor a Navarra, a los Fueros y a las Españas desde la óptica carlista con lealtad a D Javier de Borbón Parma.

Ahora llegaba la hora en que los hijos, con la libertad que siempre nos habían dado mis padres, tomáramos nuestras propias decisiones en la vida. Aunque me haya centrado en lo laboral para explicar las idas y venidas, el orden de valores transmitidos por mis padres es el que figura en un cartel de la biblioteca: Iglesia, familia y trabajo.

Y en la próxima entrada si Dios quiere veremos otra anécdota sin desperdicio de la vida del aitacho.



[1] El País. 6 nov 1978. https://elpais.com/diario/1978/11/07/espana/279241231_850215.html#

[2] Burillo Patxi, Cruz Baleztena. Filmoteca Navarra. Pamplona 2022.