Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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viernes, 17 de enero de 2025

Crónica de la primera Cabalgata de Reyes de Pamplona en 1927

 

 Querido lector, continuando con el tema de ayer al intentar ordenar la carpeta del aitacho “Cabalgata” hallamos un manuscrito suyo que es precisamente una copia de la crónica de la primera cabalgata de 1927,  publicada el 6 de enero de dicho año en el periódico “El Pueblo Navarro” que era de tendencia liberal. ¿Por qué precisamente habría seleccionado esta crónica entre todas las realizadas?. Quizá porque el director de dicho periódico era Francisco Javier de Arvizu, presidente de la Asociación de la Prensa organizadora de esa primera cabalgata a instancias de mi padre Ignacio (pinchar aquí).

Transcripción realizada por Ignacio Baleztena de la crónica de la cabalgata de reyes de Pamplona de 1927. La copió del diario "El Pueblo", dirigido entonces por Javier de Arvizu


Pues bien este es el extracto de esa crónica de la primera cabalgata de Pamplona escrita posiblemente por el propio Javier de Arvizu o al menos por el redactor del periódico que él dirigía[1]:

…Cuando el redoble de los atabales anunció a la masa de público congregada en la plaza circular la proximidad del cortejo, las bandas ejecutaron la Marcha Real, mezclándose a sus acordes los estampidos de los cohetes y las aclamaciones, y el momento fue de una gran belleza. El tiempo lluvioso e inseguro no restó animación al acto que fue brillantísimo. La Junta de la Asociación de la Prensa cumplimentó brevemente a los Reyes…precedidos de la banda infantil de las Escuelas del Ave María…

En todos los balcones había gente que saludaba o aplaudía. En la calle se apretujaba el público y el número de niños que palmoteaban satisfechos al contemplar hecha realidad sus sueños de todos los años por esta época era incontable.

En la Casa Misericordia.

La primera visita de los Reyes -ya lo habíamos anunciado- fue para los pequeños asilados en la Casa de Misericordia, que reunidos en la Administración y presididos por los dignos señores administrador del benemérito establecimiento benéfico establecimiento y Junta recibieron a los Santos monarcas…

Posteriormente continúa narrando el paso de la comitiva por las calles de Pamplona abarrotadas de gente y la visita a las escuelas de Compañía y al Colegio Asilo de las Hermanas de San Vicente junto a la Catedral. A continuación una de las visitas principales fue a la Casa de Maternidad, lugar en el que años previos mi padre Ignacio Baleztena[2] había pergeñado los prolegómenos de la cabalgata:

En la Inclusa

La llegada a la Casa de Maternidad en la que entraron por la puerta de la calle del Carmen, fue bellísima. A los acordes de la Marcha Real y saludados por las aclamaciones de las asiladas, que presenciaban su llegada desde los balcones del primer piso, entraron los Reyes a caballo en el mismo zaguán de la casa para echar pie a tierra ante los primeros escalones de la que conduce a la magnífica sala ropero. Toda la comunidad aguardaba, y con ella el virtuoso capellán director don Gervasio Villanueva, el respetable vicepresidente de la excelentísima diputación de Navarra Don Joaquín de Borja y el competente médico don Abdón Larrondo…

…El rey negro (interpretado por Ignacio Baleztena) fue quien en nombre de sus compañeros, dirigió luego unas palabras afectuosas a las pobrecitas asiladas y con ello se dio por terminado el acto, siendo despedidos los soberanos con los mismos aparatos y efusión con que se les recibió.

Según continua la crónica el momento más emotivo fue la visita al hospital que narra de la siguiente manera:

En el Hospital

Donde el reparto de juguetes adquirió las caracteres de máxima emoción fue en el Hospital Civil a cuyas puertas hallábase “La Pamplonesa” qué desinteresadamente prestó también a la fiesta, desde ese momento su cooperación. Las salas donde se alineaban las camitas de los niños hallábanse llenas de gente; Señoras y señoritas deseosas de acompañar a los enfermos en tal momento. En un rincón un “nacimiento” brinda a los niños, en el ingenuo paisaje convencional el recuerdo perenne del gran misterio de nuestra Religión. Manos de mujer cuidaron que no faltase tal detalle en la Navidad dolorosa de los pequeños enfermos…

Sigue informando “El Pueblo Navarro” que tras las palabras del Rey Melchor comenzó el reparto de juguetes, y era conmovedor contemplar aquellos rostros pálidos animados por la risa; Y aquellas pobres manos exangües palmoteando con alegría, cuando los personajes legendarios se acercaban con el trozo de ilusión que es cada juguete. Aunque la fiesta no hubiese sido más que eso, cuantos a su mejor éxito han contribuido, podrán sentirse satisfechos.

Posteriormente los Reyes acudieron a las escuelas de San Francisco y al asilo del Niño Jesús y finalmente, sobre las 21:00 h de la noche,  el real cortejo despedido en la puerta de la Taconera con la Marcha de España, se alejó de Pamplona hasta otro año,  perdiéndose en la noche.

Foto Galle. Cabalgata de principio de siglo XX en Pamplona. Baltasar representado por Ignacio Baleztena


Este es el resumen de la crónica de la primera Cabalgata de Reyes de Pamplona organizada, a instancias de mi padre Ignacio Baleztena, por la Asociación de la Prensa, con el valor de que está escrita por el propio presidente de dicha Asociación Javier de Arvizu o un redactor del periódico que éste dirigía en 1927.

Y mañana seguiremos con las cabalgatas de los años 50 si Dios quiere.



[1] El Pueblo Navarro. 6 enero 1927. P1

[2] En una entrevista de 2004 mis hermanos Cruz, Sylvia y Rosario afirmaban que donde solía acudir nuestro padre los años previos era a la Meca, aunque sospecho que puede ser una confusión con la Casa de Maternidad conocida como “la Inclusa”

lunes, 6 de enero de 2025

Ignacio Baleztena en el origen de la cabalgata de Reyes de Pamplona

 

Querido lector, en primer lugar desearte de corazón, como es menester, un feliz final de Navidad y próspero 2025 con esta superproducción de la Sociedad Chopical fundada por el aitacho: El belén viviente de Leiza. Misterio de gozo. Si te fijas bien y la ves hasta el final igual encuentras alguna superestrella del celuloide que me recuerda a mí mismo.



Pero vamos al grano. Este blog no podía dejar pasar de alto esta fecha tan señalada de los Reyes Magos, ya que mi padre Ignacio Baleztena fue precisamente el iniciador de la cabalgata de Pamplona.

 Respecto a su relación con SSMM fue más allá de la que tiene cualquier persona cabal. El preludio de esta historia comienza con un episodio familiar que puedes leer pinchando aquí. Posteriormente el aitacho comenzó a invitar a SSMM en el círculo carlista "a través del rey Baltasar" con quien mantuvo siempre una muy estrecha relación, tanta que parecían gemelos... 

Más tarde por su cargo de diputado foral por Pamplona desde 1921 a 1928 le tocó encargarse de los asuntos de la Casa de Maternidad. Allí acudía con fre­cuencia para enterarse de sus necesidades y para entretener y entretenerse con los niños. Así pues, en 1926 se le ocurrió organizar la visita de los tres Reyes Magos de Oriente a la Maternidad cargados de regalos y golosinas y finalizar la fiesta en su propio domicilio, Casa Baleztena, abriéndola a todos los niños de Pamplona en una celebración similar a la que ya venía realizando previamente en el Círculo Carlista. 

Ésta era la crónica de ese embrión de cabalgata escrita en el Pensamiento Navarro de 6 de enero de 1926:




Reseña en el Pensamiento Navarro del 6 de enero de 1926 sobre la celebración de reyes organizada por Ignacio Baleztena en Casa Baleztena

"EN EL DOMICILIO DE LOS SEÑORES DE BALEZTENA

Volviéronse ayer a abrir las puertas de la amable morada de los señores de Baleztena para recibir a buen número de niños, en obsequio de los cuales se celebró una fiesta encantadora, en ese día memorable de la víspera de la adoración de los Santos Reyes .

Aquella distinguida familia preparó una veladita llena de simpatía, que agradó a los muchísimos niños reunidos, extraordinariamente. 

Para todos hubo además espléndida merienda y bonitos regalos con los que el atractivo de la fiesta subió para la simpática concurrencia en términos inconmensurables.

En suma, una tarde inolvidable para los numerosos niños qué tan delicadamente fueron obsequiados.

Felicitamos sinceramente a la distinguida familia de Baleztena y muy especialmente a los ejecutores de tan atrayente fiesta.” (1)

Esta experiencia y sobre todo su actuación como “representante” del rey Baltasar tuvieron tanto éxito que contactó con su amigo periodista Perico Martín, secretario de la Asociación de la Prensa y redactor de El Pensamiento Navarro (2), con el objetivo de involucrar a dicha asociación presidida entonces por Javier de Arvizu, para realizar una cabalgata de reyes extensiva a toda la ciudad. Él se reservó el papel de “representante” de Baltasar y el 5 de enero de 1927 se puede considerar que fue la primera cabalgata oficial de Pamplona de la que el aitacho fue el “alma pater”. Así durante décadas sería el “valido” del rey negro, pero la historia de la cabalgata tuvo muchas vicisitudes que ya hemos contado en este blog y puedes ver pinchando estos enlaces:



Cómo habrá celebrado hoy el aitacho la fiesta de la Epifanía en el cielo y que cabalgata  habrá organizado con Baltasar adorando al Niño Dios. Igual en próximas entradas seguimos narrando esta aventura que duró décadas o continuamos con la biografía de mi padre si Dios quiere.

 

¡Vivan los Reyes Magos y feliz 2025!


Ignacio Baleztena iniciador de la cabalgata de Reyes de Pamplona fue "representante" de Baltasar durante muchos años

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(1) El Pensamiento Navarro. 6-1-1926. p1
(2) Izu Belloso MJ, Saiz-Calderón y los escritores navarros de hace un siglo. Príncipe de Viana (PV), 288, enero-abril, 2024

domingo, 7 de enero de 2024

Ignacio Baleztena iniciador de la cabalgata de Reyes Magos de Pamplona


Querido lector, en primer lugar desearte de corazón, como es menester, un feliz 2024. 

La primera cabalgata oficial de Pamplona en 1927 organizada por la Asociación de Prensa a instancia de Ignacio Baleztena. El rey de la izda. es Baltasar, como todos sabréis tenía un gran parecido con Ignacio Baleztena y así fue durante muchos años.




SS. MM. Los Reyes magos de Oriente visitan el panteón donde descansa Ignacio Baleztena y le regalan las figuricas de los gigantes de Pamplona el 5 de Enero de 1973
En estas fechas en torno a la fiesta de los SSMM Reyes Magos de Oriente cabe reseñar que  la primera cabalgata oficial de Reyes que se celebró en Pamplona en 1927, en cuyo origen no podía estar otra persona que mi padre Ignacio Baleztena como perejil de todas las salsas que tuvieran que ver con la cultura tradicional popular . Realmente el origen es previo ya que llevaba celebrándola por su cuenta de distintas maneras durante años. Ante el creciente éxito de las anteriores ediciones, especialmente de la de 1926, consiguió que en 1927 la Asociación de Prensa organizara con más medios y solemnidad una cabalgata de Reyes bien digna para que todos los niños y mayores de Pamplona recibieran por todo lo alto a SSMM. Por supuesto el aitacho fue el “alma pater” tanto en la preparación como en su papel de representante del rey Baltasar, como desde sus inicios en las distintas recepciones previas de años anteriores. Respecto a SSMM los Reyes Magos su relación con ellos, más allá de la que tiene cualquier persona cabal, comienza con un episodio familiar que puedes leer pinchando aquí. Posteriormente comenzó a invitar a SSMM en el círculo carlista a través como hemos dicho del rey Baltasar con quien mantuvo siempre una muy estrecha relación, hasta el punto de que en Pamplona se rumoreaba que tenían un parecido muy fuerte. Más tarde por su cargo de Diputado le tocó encargarse de los asuntos de la Casa de Maternidad. Allí acudía con fre­cuencia para enterarse de sus necesidades y para entretener y entretenerse con los niños. Así pues, un año se le ocurrió organizar la visita de los tres Reyes Magos de Oriente a la Maternidad cargados de regalos y golosinas, fiesta similar a la que ya venía realizándo en el Círculo Carlista. Esta experiencia y sobre todo la actuación del Rey Baltasar tuvieron tanto éxito que a través del periodista Perico Martín, consiguió involucrar a la Asociación de la Prensa de Pamplo­na en 1927 presidida entonces por Javier de Arvizu, para hacerla extensiva a toda la ciudad. 

Baltasar con su enorme parecido con Ignacio Baleztena, iniciador de la Cabalgata de Pamplona


Incluso en el frente el rey Baltasar no se olvidó de llevar un poco de alegría a los niños durante la guerra, cuando "invitado" por mi padre se organizó la cabalgata de los Reyes Magos en Leganés. (ver enlace abajo)

Emotivo recordatorio realizado a Ignacio Baleztena por la Real Academia de la Historia en la Noche de Reyes. En la foto no aparece Ignacio Baleztena, es una fotografía para acompañar el mensaje.




Tras la guerra cogió el relevo el Frente de Juventudes (organización con la que el aitacho no colaboró) con no demasiado éxito, así que de nuevo Ignacio Baleztena consiguió que se encargará otra vez la Asociación de la Prensa de Pamplo­na volviendo a participar él activamente como "valido" de Baltasar y alma de la celebración. Tras unos años al no poder continuar la Asociación de la Prensa el Ayuntamiento lo asumió como acto propio de Pamplona y lo organizó hasta que el alcalde Miguel Javier Urmeneta lo encauzó a través de la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona bajo la acertada batuta de José Mª Muruzabal. Durante todo este tiempo hasta finales de los 70 o principios de los 80 el aitacho y posteriormente sus hijos, y realmente toda la familia, participamos muy activamente en toda la organización, especialmente todo lo relativo al rey Baltasar, de quien tuve el honor de ser su representante muchos años. Finalmente hasta nuestros días continua celebrándose, ahora gracias a la formidable labor realizada por la Asociación Cabalgata de los Reyes Magos de Pamplona y con mención especial a Fernando Lizaur a quien no se le ha agradecido suficiente todo lo que ha hecho por ella. Para ver todo este periplo de la historia de la cabalgata pinchar aquí y en todos los enlaces que encontrarás al final de esta entrada.

SSMM los Reyes Magos visitan a los niños posiblemente en "La Providencia"
Baltasar tiene gran parecido con Ignacio Baleztena



Era tal la ilusión que sentía el aitacho por SSMM de Oriente, que el año de su muerte bajaron al cementerio los tres Reyes Magos en agradecimiento a su amistad, a rezar un responso y depositar en su tumba una colección de las estatuillas de los Gigantes de Pamplona, sus otros grandes amigos. Y efectivamente así fue, un gesto que seguro que le emocionó cuando lo vio posiblemente  desde el Purgatorio, El 5 de Enero de 1973, hace 51 años. Sus grandes amigos, SSMM los Reyes Magos de Oriente, antes de comenzar la cabalgata, acudieron al panteón familiar donde reposan sus restos  en el cementerio de Pamplona. Allí, sobre su tumba tras rezar un responso, le dejaron como último regalo a sus otros reyes amados: los gigantes de Pamplona. Que sepultura más alegre y bien acompañada entre "sus" Reyes Magos y "sus" queridos gigantes. Cuantos buenos y alegres momentos en este emotivo recuerdo.

A continuación en la foto se muestra este homenaje tan emocionante. Curiosamente siempre han dicho que el paje del Rey Baltasar que ayudó a depositar las figuricas de los gigantes se parecía mucho a mí. Puede ser, lo cierto es que yo estaba allí viviéndolo en primera persona.

SSMM los Reyes Magos rezan ante la sepultura de Ignacio Baleztena, iniciador de la cabalgata de Reyes de Pamplona

Para saber las cosas más desconocidas de la historia de la cabalgata de Reyes de Pamplona y ver fotos de las mismas puedes ir pinchando estos enlaces:

 La prehistoria de la cabalgata

El alma de Herodes y el Bicharracus Asquerosus en la cabalgata de Reyes de Pamplona

El Bicharrakus Asquerosus de la cabalgata de Reyes de Pamplona

Feliz noche y día de Reyes en este 90 aniversario de la extensión de la Cabalgata a todo Pamplona y retomo el blog tras esa fecha si Dios quiere precisamente para hablar de otra festividad relacionada con el aitacho, reyes... a ver si lo adivinas.

¡Vivan los Reyes Magos!


El rey Baltasar bajándose de la carroza, para variar, en su afán por estar cerca de los niños. Esta foto se tomó en la época en que yo era su representante. Que de historias para contar.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Ignacio Baleztena y los orígenes de la Cabalgata de Reyes de Pamplona (II)

(actualizada el 8 de octubre de 2026 con nuevas aportaciones)

Ignacio Baleztena y los orígenes de la Cabalgata de Reyes de Pamplona (II)

Querido lector, me vienen ahora recuerdos de cómo pasaban estos días navideños en mi familia cuando vivía el “aitacho”. Tal día como hoy y en adelante hasta el 5 de enero nos miraba y decía en voz alta el día del mes que fuera. Nada más. Pero a buen entendedor buenas palabras bastan. Con esto nos recordaba que faltaban cada vez menos días para la cabalgata y estaba todo sin preparar. Se desesperaba al ver que se acercaba la fecha y aquello no parecía avanzar. Y es que la familia se convertía en una gran compañía de attrezzo, una empresa de organización de eventos y un teatro gigante. Cosíamos trajes y telas, preparábamos adornos, ensayos, músicas… Todo para que cuando llegaran SSMM los Reyes Magos estuviera el cortejo listo para recibirles. Y sobre todo conforme se acercaba el día improvisábamos, y quizá ahí estaba el éxito de una cabalgata realizada con muy pocos medios. En esto y en el espíritu del “aitacho” y Baltasar que lo llenaban todo de magia.

 

Nos habíamos quedado en la primera actuación que tuvo Ignacio Baleztena relacionada con Baltasar. Ante el fracaso de ésta empezó a darle vueltas a su cacumen pensando que esta ilusión podría trasladarla a otros niños y llegó a la conclusión de que lo podía hacer con los hijos de los socios de Círculo Carlista. Como ya hemos dicho como presidente de las Juventudes Jaimistas organizaba en los círculos teatro, curriños y otros actos de ese tipo. Y dicho y hecho, así lo hizo con gran éxito. Preparó una mágica fiesta para el día de Reyes e invitando a los tres Magos se repartieron regalos a todos los niños; eso sí, que ninguno de ellos sobrepasara el precio de una cuatrena o diez céntimos de peseta, lo que provocó alguna que otra queja, pues, por ejemplo el padre de uno de los niños estaba indignado porque su hijo había recibido unos regalos muy buenos y de valor en su casa y sólo jugaba con el payaso que le habían echado en el Círculo, que apretándole la tripa, tocaba las chundas, y que valía solamente diez céntimos.

Siempre, lo que hacía se le quedaba corto, y así, dándole vueltas y más vueltas, bueno no muchas, porque enseguida se le ocurría algo y lo ponía en práctica, a su cacumen, decidió hacer lo mismo con sus queridos ancianos y se marchó a la Misericordia, y por qué no con sus otros preferidos, los niños, y se fue a la Maternidad…, y así pensando, pensando…, y por qué no a toda la ciudad y decidió dar un paso más, organizar en 1926 una gran fiesta de Reyes en la casa familiar, Casa Baleztena, abierta a todos los vecinos de Pamplona. Puedes encontrar una crónica de esa celebración pinchando aquí [1]

Esta experiencia y, sobre todo, su actuación como “representante” del rey Baltasar, tuvo tanto éxito que siendo diputado foral y director del Centro de Iniciativas y Turismo contactó con su amigo periodista Perico Martín, secretario de la Asociación de la Prensa y redactor de El Pensamiento Navarro, con el objetivo de involucrar a dicha asociación presidida entonces por Javier de Arvizu, para realizar una cabalgata de reyes extensiva a toda Pamplona. Se puso en marcha por suscripción popular y se organizó “para dar mayor esplendor y a favor de los niños más pobres”.[2] Y, a que no se os ocurre a quien más endilgaba el aitacho ese follón, pues a toda su familia. Aquella casa, por esos días, era un caos y una revolución; y las cortinas volaban, con gran indignación de su madre Dolores, que en el fondo estaba encantada. Él se reservó el papel de Baltasar y el 5 de enero de 1927 se puede considerar que fue la primera cabalgata oficial de Pamplona de la que el aitacho fue el “alma pater”. Así durante décadas sería el “valido” del rey negro y “director artístico” de la Cabalgata.



[1] El Pensamiento Navarro de 6 de enero de 1926

 

[2] https://www.reyesmagospamplona.com/la-cabalgata/historia/ .Consultado el 8 de octubre de 2026


Fotografía Galle. Publicada en la Revista de la Asociación de la Cabalgata de Pamplona, en la que narra cómo fue esta cabalgata de 1927

Enseguida vino la II república que con sus “libertades”, ¿no sabéis qué hizo?, pues…, prohibir las Cabalgata de los Reyes Magos. Lo que faltaba Reyes y adoradores del Niño Jesús.  No obstante, en Pamplona contra carros y carretas siguió celebrándose mediante suscripción popular, con el empeño de Ignacio Baleztena y la organización de la Asociación de la Prensa.

El asalto y quema de Casa Baleztena, ocurrido el 18 de abril de 1932 en plena Plaza del Castillo, supuso un punto de inflexión para la familia, pero no impidió que la Cabalgata de Reyes de Pamplona siguiera celebrándose. Tras el atentado los Baleztena fueron expulsados de Pamplona teniendo que trasladar temporalmente su residencia habitual a Leiza y San Sebastián hasta 1935. Sin embargo, Ignacio Baleztena no abandonó sus vínculos con Pamplona. Continuó viajando y coordinando las actividades culturales clave de la ciudad. Al quedar la casa cerrada y la familia desterrada por el gobernador civil, tuvieron que apoyarse en talleres locales donde se custodiaban las carrozas por la Asociación de la Prensa de Pamplona, bajo la dirección artística del aitacho que venía expresamente a ello. Así la Cabalgata vencía con éxito la politización del momento, y a pesar de que Pamplona vivía años de fuerte polarización, la Cabalgata se mantuvo como un oasis de tregua donde la prioridad compartida eran los niños de la ciudad. Después, vino la guerra. En 1937 tuvo que suspenderse la Cabalgata de Pamplona debido al conflicto bélico pero el “aitacho” no se resignaba a que sus Majestades de Oriente pasaran de largo, y los convocó al frente…, pero eso es tema de otro momento.

Terminó la guerra, y se hizo cargo de sacar la cabalgata el Frente de Juventudes[1]. Ignacio no quiso colaborar con esa organización y la familia Baleztena abandonó la Cabalgata, pero al aitacho por dentro le entraban auténticos “tripicomiñes” de pensar que realmente estaba siendo un fracaso y la cabalgata se venía abajo.  En medio de todo, fue un alivio, pues por primera vez en aquella casa reinó la paz y la calma durante las Navidades; mas, él no estaba nada tranquilo ni contento, hasta que consiguió se hiciera cargo de ella, otra vez, la Asociación de la Prensa, allá al inicio de los años 50, y de nuevo volvió a ser el representante del Rey Baltasar y volvió el auge y “esplendor” de antaño. Así pues, el “aitacho” volvió a montarse a caballo, a pesar de sus abundantes años y meter de nuevo en el lío a toda la familia, transformar aquella casa en un manicomio por Navidad (bueno, esto de por Navidad sólo… qué diría yo tratándose del “aitacho”), y… tan contento y satisfecho. Después abdicó y cedió su turbante a sus hijos que fuimos turnándonos en el reinado por un día, siendo el que suscribe el que más veces fue valido de Baltasar.



[1] Sección juvenil autónoma de Falange Española. Uno de los pilares del régimen franquista.

El Rey Baltasar en los años en que yo era su representante
Eran las cabalgatas del “Bicharracus Asquerosus”, de “los negros”, de “los vikingos”… y de los escasos medios económicos que suplíamos con abundancia de ilusión.

Este status duro bastantes años, pues después tomó la organización de la Cabalgata el Ayuntamiento, la Caja de Ahorros Municipal bajo la batuta José María Muruzábal del Val que fue director del área de la obra social y cultural de esta entidad durante más de 35 años[1], en los años 80 del siglo XX la asociación Gazteak… y aprovechándose de la llegada de la democracia y las libertades políticas y etc., etc… algunos intentaron de nuevo politizar la Cabalgata motivo por el cual los Baleztena dejamos de participar en la misma. Igual que el aitacho se retiró ante la politización franquista sus hijos renunciamos ante la politización abertzale. Posteriormente gracias a Dios volvió la cordura en las cabalgatas organizadas por Zunzarren.

Una parte de su éxito consiste en procurar mantener la Cabalgata al margen de la política y las polémicas, procurando que siga siendo una celebración limpia y de todos, sin más reivindicación que ser lo que es: la llegada de los Reyes Magos a Pamplona.

Tras la muerte del "aitacho" en Septiembre de 1972, el 5 de enero de 1973 SSMM los Reyes Magos acudieron a su tumba a rezar por su eterno descanso. Con el enchufe que tenía con tan ilustres personajes seguro que los Santos Reyes Magos han velado al Niño Jesús para que le hiciera un huequico junto a ellos, ya que tanto hizo por promover esta celebración.



[1] Muruzábal Oscoz, I., & Muruzábal del Solar, J. M. (2023). La cabalgata Reyes Magos en la Pamplona de 1966. Pregón, (68), 85–88.


SSMM los Reyes Magos acudieron a la sepultura de Ignacio Baleztena para rezar por su eterno descanso el 5 de Enero de 1973

Aunque la historia posterior ya no tenga que ver con Ignacio Baleztena, es de justicia recoger aquí que gracias al impulso de Fernando Lizaur, actual representante del Rey Baltasar y “alma pater” de la Asociación de la Cabalgata de Pamplona, ésta mantiene el estilo que SSMM los Reyes Magos se merecen.

Para finalizar tened paciencia durante estas fechas con la frecuencia de las entradas porque es tiempo de celebración, familia y festejos en honor del Niño Dios, así que con la colocación del belén, la decoración y la preparación de la Navidad os dejo por hoy. A portarse bien que el carbón no es buen regalo. Hasta mañana Nochebuena si Dios quiere.


No puedo resistirme a publicar esta foto en la que mi íntimo amigo el Rey Baltasar tiene a mi hija Luisa en brazos por los años 70. Siempre han dicho que Su Majestad y yo teníamos la misma sonrisa.