Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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sábado, 29 de junio de 2024

Ignacio Baleztena y la asociación “Esuskeraren Adiskideak”

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Querido lector, aunque quedan muchas anécdotas que contar sobre el aitacho, el blog tiene que seguir avanzando hacia el final porque si no los lectores nos “reñís”. Esos acontecidos los iremos completando más tarde, ya que si ahora volvemos atrás también nos “reñís” por desordenados, así que adelante con los faroles.

Pasado el verano de 1968, tras el otoño, cuando va decayendo el día y el chistu se oía desde Casa Baleztena al atardecer en la Plaza del Castillo… y esto estaba escribiendo yo cuando ha venido a mi cabeza D. Bernardino Tirapu, médico de la familia, leizarra, pariente del aitacho y metido con él en una asociación no demasiado conocida. Pues sigamos con el desorden.

Hay una publicación de 1928 de la memoria de actividades de una  sociedad fundada en 1925 y llamada “Esuskeraren Adiskideak”, es decir “Amigos del Euskera”. En ese año de 1928 figura como vicepresidente Bernardino Tirapu y como vocal mi padre Ignacio Baleztena. Ambos parientes por la rama Muñagorri, euskalzales –que no abertzales- de orígenes carlistas y leizarras[1], amantes de las costumbres vasconavarras y los dos con sendas calles en Pamplona.

Pero hay cosas que a los abertzales de hoy, tan grandes “defensores del euskera” que lo están matando con su politización, les pueden “abrir las carnes”.  Según el mencionado documento[2] dicha asociación:

“se crea en Navarra, con el nombre de <Amigos del Euskera> (Euskeraren Adiskideak). Esta nueva sociedad se regirá con arreglo a las siguientes

BASES

PRIMERA: La sociedad tendrá un carácter exclusivamente cultural, pero exento en absoluto de toda idea, tendencia y aun matiz políticos, máxime si son opuestos a la unidad de España

SEGUNDA, Podrán formar parte de ella todos los navarros y quienes, no siéndolo, se hallen avecinados en Navarra…

SÉPTIMA Será excluido todo el que en actos de la Sociedad hiciere manifestaciones contrarias a la primera base”

Es decir, una asociación navarra, de amigos del euskera y la cultura y deporte vasco (la pelota), que no solo no era nacionalista, sino abierta precisamente a todos los navarros de todas las ideologías, siempre y cuando no fueran opuestos a la unidad de España. Esto se entiende solo desde la defensa de lo vasconavarro frente al separatismo nacionalista euzkadiano que pretendía mezclar lo vasco con su odio xenófobo hacia España. El aitacho era muy navarro, muy vasco y muy español. Fue siempre de la idea de combatir el nacionalismo intentando que no se apropiaran de lo que él tanto quería, no renunciando a ello. Recordemos que desde su amor a lo vasco navarro fundó en 1913 el semanario antieuskadiano Joshe Miguel (pinchar aquí donde se explica más en profundidad este tema).

Respecto a “Euskeraren Adiskideak” según algunos documentos[3] Arturo Campión estuvo entre los iniciadores de dicha asociación, aunque no he encontrado su nombre en la junta inicial, en la que sí figuraban Jenaro Larrache tradicionalista, que fue concejal y alcalde de Pamplona y posteriormente no pudo tomar su cargo como diputado foral en 1936 al fallecer poco antes[4], el padre Dámaso de Inza capuchino, Gerardo Valcarlos, Miguel Inchaurrondo sacerdote y profesor de euskera del seminario de Pamplona, Miguel Esparza director del periódico carlista  “El Pensamiento Navarro”, José M.ª de Huarte[5] director del Archivo Real y General de Navarra, y Domingo Beunza.

Es decir, esta asociación a la que pronto se incorporó el aitacho surgió del ámbito más bien tradicionalista de Navarra, que era el mayoritario, y siendo una entidad vasquista que no nacionalista ni separatista.

En 1928 la Junta Directiva estaba integrada por las siguientes personas: como presidente, Jenaro Larrache; como vicepresidente, Bernardino Tirapu; secretario Miguel Esparza; vicesecretario Pablo Archanco; tesorero Pablo Roch; vocales: el padre  Buenaventura Recalde, Remigio Múgica,  Miguel Inchaurrondo, José María de Huarte, Joaquín Ezquieta, Joaquín Garjón, Remigio Múgica y el perejil de todas las salsas Ignacio Baleztena. La actividad de la asociación cesó bruscamente con el inicio de la guerra civil en 1936.

Junta directiva de la asocoación "Euskeraren Adiskideak" en 1928


Bernardino Tirapu Muñagorri, de procedencia carlista, fue el médico de la familia, pariente del aitacho y embarcado con él en la defensa del euskera desde una perspectiva vasquista no separatista. Fue una persona muy apreciada y recibió en 1962 la Medalla «Al Mérito en el Trabajo», en la categoría de Plata[6]. Espero que los “memorialistas” no se la quiten diciendo que se la concedió Franco.

Por su parte su hijo Francisco Tirapu Retegui, fue uno de los primeros profesores  que ayudaron a  impulsar el conocimiento de la lengua vasca, a finales de los años 40, por mandato de la Diputación Foral a instancia del diputado José Ángel Zubiaur. Esto ocurrió durante la época franquista más intensa y continuó consolidándose al final de la década con la denominada Sección de Vascuence de la Institución Príncipe de Viana[7] .

Pues bien, cambiando de tercio otro hijo de D. Bernardino fue Joaquín, médico como su padre y su abuelo, y también al igual que su progenitor fue galeno de nuestra familia, que es lo que me ha traído a la cabeza todo esto cuando iba a narrar, lo que veremos en la próxima entrada si Dios quiere.

 

APÉNDICE

Pero, ¿qué habéis hecho con el vascuence, desgraciados?. Por vuestra culpa ha pasado de ser respetado por los navarros, a ser aborrecido por una gran parte de ellos. Lo habéis usado  como instrumento central para la creación de una Euzkadi independiente que además incluyera Navarra y lo habéis asociado a los asesinatos de la banda terrorista de extrema izquierda abertzale ETA como instrumento de “construcción nacional”. Ahora es motivo de división y lo habéis herido de muerte. No culpéis a Franco, habéis sido vosotros “abertzales” al haberlo convertido en elemento de confrontación.



[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Jenaro_Larrache_Aguirre, Consultado el 27 jun 2024

[5] En la guerra civil 1936-1939 fue oficial del bando nacional o rebelde

[6] BOE-A-1962-25843 Orden de 5 de octubre de 1962

martes, 28 de febrero de 2023

Defendiendo los Fueros de nuevo. Boletín "El Fuerista". Chivatazo de Judas y persecución a los carlistas.

 

Dejábamos al aitacho en las tertulias de la Peña Pregón de los años 50, que cada vez eran más numerosas (pinchar aquí).

Pues bien, en esos años había que volver de nuevo a defender los Fueros de Navarra frente a los intentos del Gobernador Civil, el falangista Valero Bermejo, de reducirlos a su mínima expresión.

Se intensificó la propaganda carlista clandestina con octavillas, hojas y la publicación de “El Fuerista” subtitulado “Órgano Antiborreguil”. El primer ejemplar salió en enero de 1954 y el último en agosto. En este boletín clandestino escribía entre otros mi primo José Jaurrieta Baleztena “Cote” y especialmente José Ángel Zubiaur Alegre y más: Hermenegildo Barbarin y Cipriano Lezáun… Su estilo era combativo y jocoso[1].

Para conocer bien la historia de este boletín te recomiendo que pinches aquí, en el blog deJosé Ángel Zubiaur Carreño.



En ese 1954 un tertuliano “pregonero”, que nunca supimos quién fue, actuó como Judas y delató a mi padre Ignacio Baleztena y su familia (hijos y sobrinos) afirmando que estaban detrás de estas actividades, y naturalmente era verdad. Esto produjo que el “aitacho”, para evitar su detención, tuviera que esconderse rapidamente en una pensión de la Calle Dormitalería, a espera de que amainara el temporal. Solo la Mamita Carmen Abarrategui – mi madre- mi hermano Cruz Mª Baleztena y mi primo Coté (José Jaurrieta Baleztena) sabían su paradero.

Mientras tanto los interrogatorios y detenciones a carlistas se intensificaron y como cuenta la tía Lola (Dolores Baleztena Ascárate) en sus memorias:

 “Con motivo de cierta efervescencia de carácter foral, mis sobrinos se vieron bastante comprometidos, acusados de haber escrito y lanzado hojas subversivas. Una brigada de investigación se movilizó desde Madrid para dar con los principales culpables, señalando especialmente a mi sobrino José, - José Jaurrieta Baleztena-  que había sido detenido otras veces por motivos políticos con otros amigos suyos. Esperando vinieran a buscarlo, pasábamos los grandes apuros y deseábamos se fuera a Madrid para continuar sus estudios alejado del peligro. Llegó por fin la fecha deseada y tuve el descanso de llevarlo a Tolosa, para que allí tomara el Rápido. En Tolosa nos encontramos con su hermano – Ignacio Jaurrieta Baleztena-, que sabedor de la marcha de José, venía a decirle que en Pamplona un amigo suyo había sido ya detenido y a él le andaban buscando.

Cuando después de despedirlos volvíamos a Leiza, relativamente tranquilas, a unos dos kilómetros del pueblo, vimos a Carmen Urquijo, cuyo marido iba con José. ¿Qué hacía allí tan de noche y tan sola?. Venía a advertirnos que la policía había estado en casa en busca de José y que al no encontrarlo, desde el teléfono de la Guardia Civil, dieron orden de que lo detuvieran en Vitoria. Esto lo oyeron unas chicas amigas a quienes divertía jugar a conspiradoras; escondidas detrás del cuartel pudieron oir la conferencia.

¿Qué haríamos?. ¿Volver a Tolosa para advertírselo?. No llegaríamos a tiempo. ¿Hablar por teléfono desde Leiza?. Imposible, pues seguramente el nuestro estaría intervenido. Entonces se nos ocurrió dar marcha atrás y utilizar el teléfono de la caseta de Urto, ya en Guipúzcoa, y que no estaría controlado. Salvada rápidamente la distancia de dos kilómetros, enseguida pudimos ponernos al habla con una joven amiga de Tolosa a la cual dijimos:

- Escucha bien lo que vamos a encargarte. Vete a la Estación a la hora del Rápido de Madrid que muy pronto llegará. Allí, o en el camino, verás a José, a quien ya conoces, y le dirás esto: “La policía ha estado en Leiza para prenderte y piensa detenerte en Vitoria. Obra con prudencia”. Nada más. Adiós y gracias.

            El aviso fue oportunísimo, pues como era de suponer, tanto él como su compañero llevaban por libros y bolsillos y maletas cantidad de papeles subversivos y comprometedores.

            Fueron detenidos en Vitoria y llevados a la cárcel de Pamplona. Allí fuimos a verles llevando medio oculto a otro a quien también andaban buscando. El auto conocía bien el camino; lo recorrió en tiempo de la república cuando íbamos a visitar a nuestros correligionarios, autores de gallardas rebeldías; después de la guerra, por motivo de las presas rojas; durante la contienda mundial, a los huidos de los diferentes campos beligerantes; y últimamente, para ver entre rejas a quienes, habiendo perdido dos hermanos requetés, eran presos por sostener los ideales por los cuales ellos dieron sus vidas.”

            Para saber más sobre todo este asunto y la represión contra los carlistas te recomiendo esta entrada del blog de José Ángel Zubiaur Carreño

            Mi infancia y juventud la recuerdo entre panfletos, pintadas y actividades clandestinas en las que participabamos mi padre Ignacio Baleztena sus hijos y sobrinos. A mí me detuvieron y fui llevado a Comisaría donde, tras tomarme declaración, fui puesto en libertad.

Javier Baleztena Abarrategui (yo mismo) fui llevado detenido por la Policía Armada a Comisaría

            E hilando las actividades de oposición a Franco del aitacho y la familia Baleztena la próxima entrada será de nuevo para aclarar la verdad a los incultos o malvados que periódicamente vuelven a la carga con calumnias especialmente contra mi padre y mi tío Joaquín, si Dios quiere.



[1] Enciclopedia Navarra