Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

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martes, 12 de abril de 2011

Defendiendo la cultura vasconavarra como diputado foral

Querido lector, habíamos dejado al “aitacho” como diputado foral promocionando, organizando y participando en actos y celebraciones de profundo arraigo navarro. Hemos visto como en 1922 organizó los actos con­memorativos del III Centenario de la Canonización de San Francisco Javier, patrono de Navarra por "decisión de la antigua Diputación y de nuestras veneradas Cortes". Representó a la Diputación en el acto de inauguración del monumento a los Héroes de la Independencia de Navarra, en Maya, en 1922 y logró el establecimiento de una cátedra de Geografía e Historia de Navarra y preparó la sala dedicada a Navarra en el Museo de Bayona.

A estas alturas a ningún seguidor de este blog le llamará la atención si digo que el “aitacho” era un gran defensor del vascuence y la cultura y folklore vasco, entre otras cosas porque ya lo habíamos tratado anteriormente. Hay que tener en cuenta que procedía de una familia vasconavarra. Su padre leizarra era vascoparlante “de nacimiento”. Su madre Dolores Ascárate, también tenía como idioma materno el vascuence por ser de una conocida familia del valle del baztán, aunque ella nació en Sartaguda donde el idioma que se utilizaba era el castellano. En definitiva era trilingüe ya que además hacía abundantes viajes a Francia, con lo cual dominaba el francés, pero todo esto lo veremos más adelante. Era una mujer muy alegre y “original”. En Leiza se le podía ver tirándose rodando por los prados de Oialde con esos vestidos que llevaban las señoras por aquel entonces. Eso si, cuando se enfadaba y les tenía que echar cuatro gritos a sus nueve hijos le salían en vascuence.

Mª Dolores Ascárate, Madre de Ignacio Baleztena
Así Ignacio perteneció a la primera generación familiar que nació en Pamplona, aunque pasaran largas temporadas en Leiza. Vivió desde niño las tardes de domingo al son del “chun chun” (así llamaba al chistu) bailando en el “carrape” de la plaza, refugiándose del omnipresente chirimiri o “langarra”. De familia carlista para él todo esto también formaba parte de la Tradición recibida. Engarzaba perfectamente el trilema “Dios, Patria, Rey” con otras cosas vividas en el hogar como esta cultura vasconavarra. Por eso en Petrorena, la casa familiar de Leiza, junto con crucifijos presentes de forma predominante, comparten espacio La Virgen y el Sagrado Corazón sobre la frase “Reinaré en España” con la imagen de San Miguel de Aralar sobre el texto “Miel gurea zaizu Euskalerría”, lauburus con aspas carlistas de San Andrés. Escudos de Navarra y España con frases en vascuence y leyendas carlistas. Y todo ello forma un precioso mosaico que ensambla perfectamente, sin problema, sin aristas, sin incompatibilidades. Es como un puzzle al que si le faltara una pieza ya no formaría la misma imagen.


Este cartel elaborado por Mª Ysabel Baleztenna, hermana de Ignacio, recibe a los visitantes en Petrorena, la casa familiar de Leiza. Encima del todo la Cruz. En las esquinas lauburus y aspas de san Andrés. El texto da la bienvenida en vascuence.

Todo esto hizo que su gran amor a Navarra le llevara a conseguir que la Di­putación le comisionara para todo lo relacionado con lo vasco y el vascuence, al objeto de que no se desvirtuara políticamente su espíritu. Junto con sus hermanas, Dolores, Josefina y María Isabel fue socio temprano de la Sociedad de Estudios Vascos y vocal de su Junta Permanente., y consiguió que se restableciera la ayuda para la obra de enseñanza que perseguía dicha Sociedad; participó en las gestiones para la creación de la Universidad Vasco-Na­varra; se encargó de conseguir datos y noticias para el III  Congreso de Estudios Vascos, que se celebró en Guernica en septiembre de 1922; fue nombrado re­presentante de la Diputación en las fiestas proyectadas para la conservación y promoción de la lengua vasca... etc. etc.

Es decir Ignacio Baleztena sabía diferenciar muy bien entre ser vasco y ser nacionalista, y a la vez anteponer ideales superiores como la religión, y a otro nivel los fueros, para llegar a acuerdos con otras fuerzas.

Pero ya que ha salido a colación la celebración del III Congreso de Estudios Vascos de Guernica en 1922, hablaremos de él mañana si Dios quiere y nos servirá para entender mejor la posición de la Diputación Foral sobre estos aspectos

lunes, 28 de marzo de 2011

Los comienzos de Ignacio Baleztena como diputado foral

Querido lector, feliz año nuevo. Sí, no me he vuelto loco, ¡Feliz año nuevo!. Te lo deseo porque el pasado 25 de marzo celebramos la Encarnación de nuestro Señor en la Virgen María y hasta 1500, en nuestro viejo Reino de Navarra, se celebraba ese día el cambio de año, en vez de en Diciembre que se celebra la Natividad o Nacimiento.

            Pero bueno vamos a lo nuestro. En la biografía del “aitacho” hemos saltado el año en que publico su primer libro, “Iruñerías”, en 1920, pero porque de este hablaré más adelante.

            La cosa es que habíamos dejado a Ignacio Baleztena recién elegido Diputado Fo­ral, en Agosto de 1921, por la merindad de Pamplona como re­presentante de la Junta Regional Jaimista (carlista) de Navarra en di­cha merindad, cargo que conservó durante tres legisla­turas hasta 1928, y en la Comisión Gestora que precedió a la II Re­pública en 1930.

La primera Diputación en la que participó Ignacio Baleztena el segundo de pie por la dcha. (1921-1923)
            Dentro de la Diputación luchó ardientemente por Nava­rra, y entre sus muchas actuaciones podríamos destacar cómo al dar comienzo su gestión de Diputado Foral y respondiendo al programa que le había traído a dicho cargo, formulaba protesta enérgica y respetuosa contra la ley de 25 de octu­bre de 1839 y las demás abolitorias de los Fueros; presentó una proposición, que fue aprobada, sobre la realización de la reforma tributaria; participó muy activamente al objeto de obtener la cesión del palacio y fincas de Olaz-Chipi a la Asociación Virgen del Camino para ampliar y mejorar el reformatorio de niños de­lincuentes que gestionaba esta entidad. Además el tenía un especial aprecio a los niños de esta institución ya que con su amigo el Rey Baltasar acudía todos los años a visitarlos y llevarles un poco de alegría.

            También, en 1921, Ignacio Baleztena Impulsó la fundación de la Caja de Ahorros de Navarra (1921), como una institución de crédito de naturaleza fundacional y carácter benéfico-social bajo el pa­trocinio de la Diputación. No debía tener ánimo de lucro ni ser un negocio, porque se trataba de ayudar a los navarros que no podían recurrir a otras formas de conseguir dinero para sacar adelante sus cosechas, pequeños negocios, etc.

            Durante estos años hizo proliferar los actos y cele­bra­ciones de profundo arraigo navarro. Así Ignacio Baleztena organizó los actos con­memorativos del III Centenario de la Canonización de San Francisco Javier, patrono de Navarra por "decisión de la antigua Diputación y de nuestras veneradas Cortes". Para ello ya desde mayo de 1922 or­ganizó dicho evento y no se le ocurrió mejor idea que empeñarse en conseguir de Alfonso XIII (y eso que Baleztena era jaimista, es decir partidario del rey carlista D. Jaime III) la cesión del crucifijo del Santo y trasladar su brazo desde Roma, para lo cual tuvo que marchar a esta ciu­dad y traerlo contra la voluntad de los Jesuítas. Naturalmente por fin consiguió todo ello por encima de carros y carretas. Por esta causa, organizó un buen número de charlas, conferencias y peregrinaciones hasta el Castillo. Pero en este punto me detengo y antes de continuar con las muchas cosas en las que se vio envuelto, promovió, llevó a cabo y organizó el “aitacho” siendo diputado foral, quiero que conozcas de primera mano lo que él, “Tiburcio de Okabío”, escribió al respecto de esta organización del III centenario de la canonización de su venerado San Francisco Javier. Pero esto será en la próxima entrada si Dios quiere.

martes, 22 de marzo de 2011

De concejal a diputado foral en 1921

Querido lector, como ya te comenté cuando terminé el tema de las javieradas, ahora vamos a volver a entrar en harina política ya que como posiblemente sabrás en 1921 el "aitacho" fue elegido diputado foral, cuando la Diputación Foral era heredera de la Diputación del Reino. Y para esto creo que es bueno encuadrar la realidad sociopolítica de esta época y a eso voy a dedicarme. Pero en vez de dar mi versión acudo al testimonio de una excelente historiadora: Mercedes Vázaquez de Prada. Ella escribe en su pequeña pero completa obra "Historia contemporánea de Navarra en sus documentos" lo siguiente:

            En 1876-1877 los intelectuales de Navarra y las provincias vascongadas acusaron el impacto de la política centralista del Estado de la Restauración. El fuerismo facilitó el acercamiento entre las Provincias Vascongadas y Navarra. Los intereses contrapuestos de ambas, que habían abierto la brecha en 1839, se aproximaron de nuevo. En 1878 nació la Asociación Eúskara de Navarra con fines de promoción de una cultura vasquista que enlazó pronto con el movimiento prenacionalista.

            Los navarros fueron los primeros formuladores del zazpiak-bat, “siete en uno”, expresión de unión entre los vascos de ambos lados del Bidasoa. Pero el fuerismo como partido político no llegó a cuajar, ante todo por el arraigo cada vez mayor del tradicionalismo.

Reinado de Alfonso XIII y dictadura de Primo de Rivera. Los valores tradicionales y  las formas de pensar  predominantes de los navarros era la causa del fuerte arraigo popular del carlismo, y en el campo liberal el ascendiente del partido conservador. El nacionalismo vasco tuvo una penetración lenta y tardía. Sabino Arana, su fundador, había buscado el acercamiento a Navarra a raíz de la Gamazada. Pero el nacionalismo tardó en cuajar en el viejo reino. Fue siempre más moderado que el vascongado y partidario de la federación con España y con las Provincias Vascongadas. Por la izquierda, el campo político se amplió con la aparición de los primeros socialistas. El tema religioso, el foral y el tradicionalista siguieron siendo el centro del debate político.

            La reacción a la política anticlerical de los gobiernos liberales de comienzos de siglo se reflejó en multitudinarias manifestaciones populares de afirmación católica. Tuvieron una proyección política en la formación de la Alianza Católica Antiliberal entre carlistas, integristas y católicos independientes, que logró la hegemonía en las elecciones legislativas de 1907 y 1910.

            En 1918, al formarse en España un gobierno liberal encabezado por el Conde de Romanones, con la finalidad de resolver el problema de las autonomías, la opinión Navarra se dividió en torno a la reintegración foral, sobre la que ya tratamos anteriormente. El asunto moriría a causa de la inestabilidad gubernamental de aquellos años, y más tarde, en 1923, por el golpe de estado de Primo de Rivera.

           Explicada cual era la posición de los nacionalistas en la Navarra de principios de siglo, es decir, que se trataba de un nacionalismo moderado, católico, foralista y partidario de la federación con España es como se entiende que en base a la defensa de unos intereses comunes y superiores, a saber, la defensa de la Religión y los fueros frente al liberalismo, sin pretender la separación de España, en 1921 se produce el acercamiento entre jaimistas (denominación del partido Carlista tras la escisión mellista de 1919) y nacionalistas permitió la formación de Alianza Foral.

Promulgada la candidatura de Ignacio Baleztena por el partido Jaimista, se publicó el mencionado manifiesto de la Alianza Foral entre jaimistas y nacionalistas, lo que produjo la no presentación a las elecciones de mauristas e integristas, con lo cual, al presentarse sólo él y Francisco Usechi, pudo dedi­carse a la campaña en favor de su correligionario Vicente Sagardía, que se presentaba por Tafalla.

Y así es como el "aitacho", Ignacio Baleztena , pasa de ser concejal de Pamplona a Diputado foral en el año 1921, elegido por la merindad de Pamplona como re­presentante de la Junta Regional Jaimista de Navarra en di­cha merindad, cargo que conservó durante tres legisla­turas hasta 1928, y de nuevo en 1930 al principio de la Comisión Gestora que precedió a la II Re­pública. 

Diputación Foral de Navarra en 1921. Ignacio Baleztena es el segundo de pie por la dcha.
Dentro de la Corporación luchó ardientemente por Nava­rra, y entre sus muchas actuaciones podríamos destacar... las que te contaré en las próximas entradas si Dios quiere. Antes de despedirme quiero agradecer los comentarios de las personas que se han interesado por el sistema electoral en la anterior entrada y que han dado vida al blog mientras yo he estado esta semana preparando el material de las próximas entradas. En cuanto pueda, Dios mediante, añadiré algún dato al respecto a continuación de los susodichos comentarios, aunque lo fundamental ya se ha dilucidado por vosotros, los seguidores del blog, que sois los que me animáis a que siga con este proyecto.          

miércoles, 2 de marzo de 2011

Radica. Semanario Carlista

Querido lector, como ya te contaba el “aitacho” participó en la Junta Carlista de Biarriz en Noviembre de 1919. Con el entusiasmo caliente tras dicha reunión Ignacio Baleztena se dedica a defender estos principios a su manera, es decir, funda un nuevo semanario llamado "Radica, semanario carlista" el 20­ de Diciembre del mismo año. Su título corresponde a uno de los jefes del 2º batallón de Volunta­rios de Navarra en la última Guerra Carlista.

Es especialmente interesante el editorial del primer número en el que dedica el primer saludo a D. Jaime como transcribo a continuación:

Primer número de "Radica" el 20-12-1919

“SEÑOR.
A vos nuestro primer saludo y el rendir de nuestras armas, porque sois nuestro soberano legítimo y la bandera que heredasteis de vuestros antepasados no ha vacilado en vuestros brazos y sigue siendo la enseña de los que quieren servir a Dios y salvar a la Patria.

Señor con la bandera que ostenta el lema de DIOS, PATRIA, REY y con vuestra espada que heredasteis de cruzados, formad una Cruz que Navarra capitaneada por Radica, quiere desfilar ante vos, besando esa Cruz, reiterando un juramento de lealtad.”

El párrafo no puede ser más clarificador de su ideología y como va a ser una tónica a lo largo de toda su vida le trajo serios quebraderos con la censura. La redacción, firmante del saludo, declara “soberano legítimo” a D. Jaime en tiempos de Alfonso XIII. Los problemas políticos derivados de ello son fáciles de imaginar. 

Fotografía de D. Jaime dedicada a Mª Isabel Baleztena, hermana de Ignacio

Por otra parte también es un claro ejemplo del fomento que desde sus páginas se hacía de las grandes figuras del tradicionalismo al dedicar el resto de su primera página a elogiar la figura de Radica, jefe del 2º batallón de Volunta­rios de Navarra en la tercera Guerra Carlista.

“Los periódicos nos habían relatado tantas veces las hazañas de unos y de otros, que teníamos vehementísimos deseos de apreciar de cerca los hechos de tantos bravos: así es que al divisar en la confluencia de las carreteras de Segura y de Cegama al 2º batallón navarro hacíaos todo ojos para trabar conocimiento con Radica. Presentados a él no tardamos en estrechar su mano con toda la efusión de verdaderos camaradas a quienes ampara la misma bandera, y acto seguido y con cordial franqueza, nos invito a que le acompañáramos a la mesa al llegar a Segura”

Más relatos estaban incluidos en la sección de “Album de Veteranos” que semanalmente publicaba breves biografías de los “veteranos navarros, que en su juventud combatieron por nuestro Santo Ideal”.

Y hablando de censura y textos políticos, donde realmente se encuentran sus escritos más subversivos es en la colección "El Fuerista" y en hojas sueltas clan­destinas que elaboró tanto con Alfonso XIII, Primo de Rivera, la II República y Franco, lo que dificulta grandemente la tarea de su reco­pilación, pues se hallan dispersas en paradero desconocido. Aprovecho la ocasión para que si alguién tiene alguna de estas hojas, publicaciones o manuscritos se ponga en contacto conmigo escribiéndome a premindeiruna@gmail.es para poder conjuntamente enriquecer este blog.

Y como llegamos ya 1920 hablando de su obra, te adelanto que en este año escribió su primer y único libro titulado “Iruñerías”, del que transcribiré alguna de ellas más adelante para ver que pensaba el “aitacho” sobre el vascuence, como me solicito “mañuetero” hace algunas semanas. Y en 1921 pasó de concejal a ... Pero para eso tendrás que esperar hasta la próxima entrada si Dios quiere.

domingo, 27 de febrero de 2011

La Tradición

Querido lector, cuando te contaba la defensa de los fueros por parte del “aitacho” salía a relucir la relación entre éstos y la Tradición, y todo ello a colación del proyecto original del monumento a los Fueros, tan pomposamente restaurado recientemente y del que el “aitacho” naturalmente también escribió. Y nos contaba con su estilo peculiar cómo fue la construcción del mismo, pero mejor le dejamos hablar a “Premín de Iruña” que afirmaba que dichas obras:

“…duraron unos pocos años menos que las de la famosa Torre de Babel, y hasta hubo sus confusiones lingüísticas; en el interior de la empalizada se oía discutir en vascuence, castellano, catalán y hasta en francés, pues los bloques en que fueron talladas esas cinco estatuas que admiran sentadas las rayas amarillas del pavimento, fueron traídos de Angulema, y para hacer su entrega vinieron unos bigotudos hijos de las Galias…"

"Premín de Iruña”

Al hilo del monumento a los Fueros vimos como el proyecto originario relacionaba directamente los Fueros con la a la Tradición transmitida de generación en generación ya que representaba "un joven atlético que ampara con su brazo a un guerrero de luenga y venerable barba, simbolizando la edad moderna protegiendo y venerando a la antigua".

Proyecto original del Monumento a los Fueros de Martínez de Ubago
Y esto viene al hilo de explicar el tradicionalismo que vivía Ignacio Baleztena. Frente al los criterios excluyente de raza o clase defendía la importancia de la Tradición. Pero para ver qué fue para mi padre y mi familia la Tradición acudo a un texto de la tía Lola (su hermana) sacado de sus inéditas “Memorias de una margarita”:

Dolores Baleztena Ascárate, hermana de Ignacio, en el jardín de Leiza

“La Tradición, contra lo que de ella se dice, no es inmovilista, acepta siempre las provechosas novedades que merced a la ciencia, los tiempos traen. Pero rechaza con energía las teorías que afectan a la moral, pervierten las conciencias y turban el espíritu.

            La Tradición es siempre el camino a seguir para llegar a la meta de las aspiraciones religiosas y patrióticas que entre luchas e invocaciones no pierde de vista la brújula que ha de conducirle a la meta de nobles impulsos y de elevados ideales.

            La Tradición no es clasista; en ella todos tienen cabida. El tan traído y llevado en estos tiempos, Carlos Marx, dijo hablando del primer alzamiento carlista que fue el primer movimiento popular, ya que en él se habían enrolado los campesinos, las clases trabajadoras, mientras que en las filas liberales se encontraban la nobleza, la burguesía, las clases más elevadas. Y por supuesto, se pasó por alto lo que aquella lucha tenía de sentido religioso y foral.
           
            Cuando nuestros reyes eran coronados, después de recibir la bendición del Obispo de Pamplona y de los Abades mitrados de Leire y de La Oliva, eran alzados sobre el pavés por la Nobleza y el Estado Llano. Y en fin, la Tradición es la túnica que le cae bien a España porque está confeccionada a la medida de su grandeza."

Dolores Baleztena en "Memorias de una margarita"

Y así se entiende a Ignacio Baleztena, siempre actual y abierto, pero coherente con sus ideas. La Tradición era su brújula, lejos de unos ritos inmutables y sin sentido. La familia era la escuela de la misma. El tener a Dios en el lugar más alto le forjó una forma de ser sencilla, teniendo su casa siempre abierta a todos, sin distinción de clases. Los fueros eran su manera de entender Navarra y España.

Tras este breve pero necesario paréntesis para conocer más a fondo las convicciones del “aitacho” en la próxima entrada, si Dios quiere, te contaré qué escribió y por qué lo hizo en el primer número del semanario “Radica” por él fundado.

lunes, 21 de febrero de 2011

Junta Carlista en Biarriz en 1919

Querido lector, siento haberme pasado por alto un hecho fundamental en la biografía del "aitacho". Me refiero a la muerte del Leizarra Joaquín Baleztena Muñagorri en 1917, es decir, nada más y nada menos que su padre. Desde este momento su hermano mayor , Joaquín Baleztena Ascárate, pasaba a ser el “cabeza de familia”. La pérdida del padre causo una honda impresión en Ignacio, y esta fue decisiva para que aceptara el puesto de concejal en 1918, siguiendo como veremos la estela de su progenitor. En ese momento, su madre Dolores Ascárate le necesitaba cerca y como ya se sabe, a veces, un golpe de la vida hace replantearse la escala de valores y fue este hecho el que le hizo apreciar aun más la familia, los ideales tradicionalistas siempre defendidos por su padre y el amor a su querida Pamplona frente a su carrera diplomática.

Joaquín Baleztena Muñagorri (en el suelo con barbas) participa en la representación de una batalla carlista organizada por su hijo Ignacio Baleztena con motivo de las Fiestas del Chaparro en Leiza en 1915. Padre e hijo estaban muy unidos.

Otra escena de Joaquín Baleztena Muñagorri en "una escena de caza", pie a tierra, disfrutando de las originales ocurrencias de su hijo Ignacio en Leiza solo dos años antes de su muerte.
Pero bueno, tras este paréntesis hoy voy a contarte cómo, siendo el “aitacho” concejal del Ayuntamiento de Pamplona, nos plantamos en 1919. Es en este año cuando Ignacio Baleztena asistió a la Junta Carlista de Biarriz de Noviembre de 1919, presidida por D. Jaime, en la que se confirman los principios rectores del carlismo: la confesionalidad católica, el carácter antiliberal, la Monarquía representativa tradicional, la defensa de los fueros regionales sin merma de la unidad de la patria española, se propugna una justicia verdaderamente independiente y se defiende una política social acorde con la doctrina de la Iglesia. En resumen, se reafirman los principios de Dios, Patria / Fueros y Rey.

Ignacio Baleztena sentado en primera fila con boina blanca.
Con el entusiasmo caliente, tras dicha reunión, Ignacio Baleztena se dedica a defender estos principios a su manera, es decir, funda un nuevo semanario llamado "Radica" el 20­ de Diciembre de 1919. Su título corresponde a uno de los jefes del 2º batallón de Volunta­rios de Navarra en la última Guerra Carlista. En su primer número escribe… lo que introduciré en la próxima entrada si Dios quiere.

Ya sabes que espero tus contribuciones bien como comentarios al fin de cada entrada o a través de sugerencias a premindeiruna@gmail.com

viernes, 18 de febrero de 2011

Defendiendo la reintegración foral en 1918

Querido lector, me he enterado por la prensa (Navarra Confidencial ha levantado la liebre) que este año es el centenario del ¡Riau - Riau!. Estaba tan ensimismado viendo los árboles que no me había fijado en el bosque. Pues me alegro haber aportado sin enterarme un dato tan crucial para el futuro de los pueblos y  me alegra que alguién se haya dado cuenta, porque si no se nos escapa esta efeméride.

Volviendo a la actualidad socio política... de 1918 veíamos como en dicho año el “aitacho” fue elegido concejal del Ayuntamiento de Pamplona. Pues también, en este año fue primer regidor síndico, y uno de los impulsores del Comité pro Autonomía y primer firmante de la proclama de diciembre de 1918, en la que la Junta Gestora de la Ju­ventud pro Navarra defendía la reintegración foral plena.

Y muchos os preguntaréis ¿De qué rayos estamos hablando? Pues, para entenderlo tenemos que acudir a la Historia, función que pocas veces hacemos, pero que nos ayuda a entender muchas cosas. Para ello me documento en el libro de Mercedes Vázquez de Prada “Historia contemporánea de Navarra en sus documentos”. Por eso nos trasladamos nada más y nada menos que hasta 1839. ¿Y para qué?. Ahora mismo te lo cuento:

El fin de la primera guerra carlista, en agosto de 1839, supuso el triunfo definitivo del régimen liberal. Con los carlistas derrotados militarmente, tras el Convenio de Vergara, los liberales navarros que monopolizaban la Diputación pactaron con sus correligionarios en Madrid una ley que respondía a sus ideas sobre la acomodación del régimen foral a la Constitución de 1837. El decreto de 16 de noviembre de 1839, de acuerdo también con los deseos expresados por los liberales navarros, creaba una nueva Diputación provincial compuesta –como bajo el régimen anterior- por siete individuos, pero elegidos según las normas liberales. Sí, solo 7, has oído bien. ¿Cuántos parlamentarios y gobernantes pagamos ahora para hacer lo que antes hacían 7, con una mucho mayor autonomía? Pero perdonad que me desvíe del tema.

La cosa es que la flamante nueva Diputación Navarra, constituida en marzo de 1840, elaboró rápidamente unas bases para el “arreglo” de los Fueros. Se apartaba con ello de la política de las Diputaciones Vascongadas, contrarias a la reforma.

Y entre ellos se lo cocinaron y todos nos lo comimos, es decir que las negociaciones entre los liberales navarros y sus correligionarios de Madrid desembocaron en la ley del 16 de Agosto de 1941 que plasmaba un nuevo régimen según los principios del liberalismo, conservando los Fueros practicamente solo en su aspecto económico administrativo, que parece ser lo único importante para los liberales y conservadores (conservaduros los llamaba mi padre, cuando los duros eran 5 pesetas, es decir “dinericos”.)

Es en 1841, cuando Navarra pasa de ser un reino a ser una provincia más de la monarquía constitucional liberal. ¿Pensabas que era en otra fecha? Pues no, Navarra fue Reino hasta 1841 (o si prefieres 1839).

Para la opinión antiliberal, mayoritaria en aquel momento en Navarra, la Ley de 1841 constituía un claro contrafuero. En cambio sus defensores, llamados los “cuarentaiunistas” consiguieron que fuera siendo aceptada lentamente con el paso del tiempo.

La misma línea se sigue en el primer convenio económico, el de Tejada Valdosera de 1877, que, oh casualidad, se firma tras una nueva derrota de los carlistas.

Así, desde el siglo XIX, los carlistas rechazan la ley de 1841 y exigen la reintegración foral, ya que siempre han defendido los fueros, no como una reliquia inamovible y nostálgica del pasado sino como la defensa de unos derechos siempre actuales y acordes con cada época.

Proyecto original de la Estatua de los Fueros, realizado por Martínez de Ubago, y conservado entre "sus papeles" por Ignacio Baleztena. En éste se representaban mucho mejor los Fueros unidos a la Tradición transmitida de generación en generación. Representaba "un joven atlético que ampara con su brazo a un guerrero de luenga y venerable barba, simbolizando la edad moderna protegiendo y venerando a la antigua"

Y ahora, repasando la Historia, conociendo la coherencia ideológica de Ignacio Baleztena ¿Te cabe alguna duda de qué es lo que iba a hacer? Obviamente, fue firmante de la proclama de Diciembre de 1918 solicitando la reintegración foral plena y la derogación de la ley de 25 de Octubre de 1839, precisamente por defender firmemente un concepto de una Navarra foral en el seno de una monarquía española  representativa tradicional (muy alejada de la absolutista, que muchos equivocan por desgracia), a diferencia de los cuarentaiunistas que solicitaban un régimen foral dentro de la constitucional liberal y de los nacionalistas que comenzaban a dar pasos utilizando esta justa aspiración del pueblo navarro para distanciarse de España. De nuevo Ignacio Baleztena era integrador en vez de excluyente, en el aspecto de lo que hoy llaman pomposamente "identidades", y por amor a su tierra se erigió en fiel defensor de la autonomía foral de Navarra sin menoscabar por ello en nada la unidad de España ni renunciar a su querida cultura vasca. Por su coherencia es por lo que iremos viendo como muchas veces en su vida se ha encontrado con compañeros de viaje de las más distintas tendencias que incluso han pretendido contarlo entre los suyos, sin darse cuenta que su chaqueta siempre era siempre la misma, y que defendía sus convicciones sin mirar de reojo quién más las apoyaba.

Y en la próxima entrada si Dios quiere te contaré cómo pasó de Concejal a…

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Joshe Miguel" frente a "Napartarra"

Querido lector, ya hemos hablado antes del semanario “Joshe Miguel” fundado y dirigido por el “aitacho”, pero voy a detenerme un poco más en este asunto porque creo que refleja de forma importante cuales eran las preocupaciones socio políticas de mi padre en 1913.

Para entenderlo tenemos que remontarnos dos años antes, al día 8 de Enero de 1911. En esta fecha sale a la calle un nuevo periódico: el “Napartarra”, y en ese primer número este define sus objetivos (lo que hoy denominaríamos su línea editorial):

PRIMER NUMERO DE “NAPARTARRA”
“A qué aspira el nacionalismo vasco” (8 de enero de 1911)


            Napartarra, como defensor de la doctrina nacionalista vasca, aspira, respecto a Euskadi o sea,  los ex estados todos del Pais Vasco que se denominan Alaba, Guipúzcoa, Nabarra, Bizkaya, Laburdi y Zuberoa, solar de la raza vasca, en el orden religioso a que todos los vascos sigan fervorosamente las enseñanzas de la Iglesia Católica, Apostólica, romana, con exclusión de toda doctrina condenada.

            En el plano político a obtener la derogación por lo que hace a Alaba, Guipúzkoa, Nabarra, y Bizcaya, de la ley de 25 de octubre de 1939 y en cuanto a Laburdi y Zuberoa de las que dictó la Revolución Francesa de 1789, así como de todas las disposiciones a dichas fechas, que en lo más mínimo hayan mermado, desconocido o coartado los legítimos derechos del País Vasco.

            Y en el orden social a restaurar los buenos usos, costumbres, instituciones jurídicas, económicas, etc., propias del pueblo vasco combatiendo los exóticos perjudiciales a que las letras y las artes que sean manifestación de la nacionalidad vasca adquieran vida robusta, y a vigorizar la raza y difundir el euskera hasta que sea la única lengua de Euskadi.

            Dichas aspiraciones se concretan en el lema formado por el gran patriota Arana goiri’tar Sabin que en euzkera se expresa diciendo JAUN-GOIKOA ETA LEGE-ZARRA (Dios y Ley Vieja).

            Concretando a nuestra vieja Navarra las salvadoras doctrinas del Programa Nacionalista Vasco que Napartarra acepta y viene a defender; sintetizaremos claramente nuestras aspiraciones o ideales.

            JAUN-GOIKOA
            Para Navarra, para los navarros, para nosotros lo primero es Dios […]

            LEGE-ZARRA (LEY VIEJA)
            Después de Dios, lo esencial para Navarra es defender sus leyes viejas  […].

            ¡GORA EUZKADI!     . […]


                En ARACELI MARTÍNEZ PEÑUELA, Antecedentes y primeros pasos del nacionalismo vasco en Navarra 1878-1918, Pamplona, Gobierno de Navarra, 1989.

Y aquí es donde entra en escena mi padre. Para hacer frente a este periódico y este ideario Ignacio Baleztena funda el semanario "Joshe Miguel" cuyo primer número sale a la calle el 2 de Noviembre de1913, subtitulado "Órgano de la sinceridad", cuya ideología viene ya definida en su primer número. Toma su nombre de un aldeano que, armado con su vara de fresno, viene a Pamplona dispuesto a todo ante el "desmoronamiento sordo del alma pamplonesa". Para ello tiene dos líneas paralelas: una explicitada en “Mi saludo” referida al tema de la justicia social y otra más irónica dirigida al nacionalismo, bajo el epígrafe "de apellidos eúskaros”:

PRIMER NÚMERO DE “JOSHE MIGUEL”

Primer número del semanario "Joshe Miguel" fundado y dirigido por Ignacio Baleztena


            (…) En la vida de Pamplona se observan muchos rasgos extraños que transforman su fisonomía sugestiva, de nobleza, de sensatez, de amante de sus cosas y costumbres, compatibles con todo legítimo progresar. No es éste, precisamente, pesimismo de sesentón. A todos los rincones de la provincia, lleva el viento, que protesta gimiendo, ecos de la degeneración de Pamplona; estadísticas alarmantes de una juventud marchita, amasadas por la imbecilidad de los padres, el mutismo de los de arriba, y la complicidad y apatía de todos; creciente osadía en las diversiones y espectáculos públicos, demoledores vicios sociales bajo la noble capa del sport; ayuntamientos que juegan a concejales manejados a su capricho por un alcalde inquieto y descifrable, que se entretiene jugando con la voluntad de Pamplona, hombres dignos, que envueltos en su egoísmo, se ocultan en sus casas abandonando, muchas veces, los cargos públicos a medianías que suben penosas, asuntos vitales que se gestionan a espaldas de la Ciudad, sin que una crítica severa descubra sus misterios, aumentando la confusión; sociedades que chuparon sus pesetas a multitud de obreros, cuyas esperanzas defraudaron, y de las que nadie ha dicho en público de lo que a todas horas se susurraba a los oídos; prensa que pone sordina a sus declamaciones ante peligros morales y sociales, pequeños, si queréis, pero que no pasan impunemente sin dejar alguna huella en el alma Navarra, familiarizándola, por lo menos, con ellos y disponiéndola a otros mayores; campañas, otras veces, que amparadas bajo el nombre santo de la justicia, estaban inspiradas en el más ruin egoísmo, sombras casi siempre injustificadas sobre la administración provincial, manipulaciones ocultas de hombres traviesos; grande rebajamiento moral hasta no tener la libertad de desgarrar nuestros convencionalismos; conatos de caciquismo que sacude como denigrante, Navarra; que muchas veces nos lleva insensiblemente a hablar del insilamiento de Ferrer. Estos y otros muchos rumores, turbaron la paz de mi casa y se amontonaron diariamente sobre mi espíritu, que al fin se atolondra con su barahunda. (…)

                                                                            

(…) atacado por no sé qué entusiasmos euskéricos, me proponía hacer un estudio sobre la historia y antigüedad de algunos apellidos navarros y vascos, y me disponía para ello a embucharme en el coleto los 12 tomos del Padre Moret, darme una zampada de pergaminos en el Archivo y de empollarme cuantas memorias han dejado escritas Jaurgain, Campión, Arigita, Amador, etcétera…; pero gracias a un complaciente amigo, pude ver lo que deseaba sin fatigar demasiado mi apreciable cerebro (para mí al menos). ¿Buscas apellidos vascos? Me dijo. Pues ningún sitio mejor para hallarlos rancios e inmaculadamente euskaros que el batzoqui, donde según dicen, sus socios son todos descendientes en línea recta del apreciable Aitor, sin que allá entre uno que no tenga 24 apellidos vascos, ni aún para limpiar los “Walter clossed”.

            Armado de paciencia, lápiz y cuartillas, después de sacar las fes de bautismo de una colección de abuelos para hacer constar mi abolengo euzkadiano, me presenté en el santa santorum de los sabinistas o jelquides, y después de decir ¡Gora!, o sea ¡Alza pilili!, subí las escaleras, esperando encontrarme reunidos una colección de euskaldunas

De largas cabelleras,
vistiendo los despojos de las fieras,
mostrando rostros por el sol curtidos,
sin ceñir peto ni espaldar ni greva.

Pero, quiá; allí no había más que cuatro acicalados polletes que por hacerse los vascos, bebían haciendo mil monadas, sidra ¡del Gaitero, de Asturias!, sin caer en cuenta que es más navarro el vino de Peralta, de Corella y el chacolí de Ezcaba. (…)

A continuación continua con una irónica crítica a los apellidos y descendencia “racial” de los principales promotores del Partido Nacionalista Vasco en Navarra que puedes leer de forma completa en la entrada “de apellidos eúskaros”. Como no, el "aitacho" tenía que entrar en escena de esta manera, dándole un toque de humor particular hasta a las cosas más serias, alejado de cualquier amargura o rencor, que no cabían en su corazón.

Y ahora, tras leer de primera mano estos artículos escritos en "Joshe Miguel", dejo a tu criterio el valorar cuales eran sus posiciones y su visión en el tema socio político en 1913. En la siguiente entrada seguiré con su biografía si Dios quiere, porque en 1918…

viernes, 26 de noviembre de 2010

"De apellidos euskaros". Semanario "Joshe Miguel" (2-11-1913)

Querido lector, ayer te escribí que hoy publicaría otro artículo del primer número del semanario "Joshe Miguel" fundado por el "aitacho". Pues bien antes de leerlo tengo que ponerte en antecedentes. Para entenderlo hay que explicar que Ignacio fue uno de los principales promotores de la cultura y folklore vasco tanto a nivel individual como desde las instituciones (como se verá conforme avance su biografía). Por eso se puede entender esta irónica crítica a las tesis sabinianas y a la idea de la raza vasca y al nacionalismo antiespañol, con socarronería, sin ofender pero sin desperdiciar la ocasión -el nunca escribió con odio ni amargura porque su principal arma era el humor-. Por otro lado era un gran heraldista, bien conocedor de los apellidos, escudos y linajes navarros. Por eso se utiliza este tema tan "aséptico" para publicar lo que vas a poder leer a continuación. Pero aun se entenderá mejor al final, cuando dé una explicación sobre el artículo de marras, el cual te dejo leer sin más dilación.


JOSHE MIGUEL (2)


DE APELLIDOS EUSKAROS

            Pues señor, dice un antiguo refrán español que cuando el diablo no tiene qué hacer con el rabo coge moscas. No se crean ustedes que al traer a colación este dicho …… sino de unos gazapos que sin ser demonio, ni mucho menos, cazo con liga a falta de cola o rabo, el que esto escribe; en uno de los muchos ratos que se encuentra sin saber qué hacer.

            Ello es caros lectores, que atacado por no sé qué entusiasmos euskéricos, me proponía hacer un estudio sobre la historia y antigüedad de algunos apellidos navarros y vascos, y me disponía para ello a embucharme en el coleto los 12 tomos del Padre Moret, darme una zampada de pergaminos en el Archivo y de empollarme cuantas memorias han dejado escritas Jaurgain, Campión, Arigita, Amador, etcétera…; pero gracias a un complaciente amigo, pude ver lo que deseaba sin fatigar demasiado mi apreciable cerebro (para mí al menos). ¿Buscas apellidos vascos? Me dijo. Pues ningún sitio mejor para hallarlos rancios e inmaculadamente euskaros que el batzoqui, donde según dicen, sus socios son todos descendientes en línea recta del apreciable Aitor, sin que allá entre uno que no tenga 24 apellidos vascos, ni aún para limpiar los “Watter clossed”.

            Armado de paciencia, lápiz y cuartillas, después de sacar las fes de bautismo de una colección de abuelos para hacer constar mi abolengo euzkadiano, me presenté en el santa santorum de los sabinistas o jelquides, y después de decir ¡Gora!, o sea ¡Alza pilili!, subí las escaleras, esperando encontrarme reunidos una colección de euskaldunas

                                   De largas cabelleras,
                                   vistiendo los despojos de las fieras,
                                   mostrando rostros por el sol curtidos,
                                   sin ceñir peto ni espaldar ni greva.

Pero, quiá; allí no había más que cuatro acicalados polletes que por hacerse los vascos, bebían haciendo mil monadas, sidra ¡del Gaitero, de Asturias!, sin caer en cuenta que es más navarro el vino de Peralta, de Corella y el chacolí de Ezcaba.

Ansia no más de empinar los lleven, como dijo el poeta (?)

El conserje, que si bien, no es precisamente de Zugarramurdi, es maragato de pura cepa, como Garcilaso, me facilitó la lista de los socios y me engolfé por unos momentos en la lectura de los patronímicos escogidos del pueblo vascón; la esencia de la antigua raza de los Aristas, Abarcas y Gasteacilla.

Véase el fruto de mis desvelos.

Monzón.- Apellido de la suegra de Aitor. Hoy con este nombre conocemos una villa de Palencia, distrito de Astudillo y una ciudad de Huesca, distrito de [Barbastro] ….. conforme se va a Urdax a la derecha. Conocemos por estas tierras el tal apellido, desde que se estableció un médico aragonés en Milagro, para ejercer su sagrado ministerio. (Véase biografía de los Monzón, por Lizasoain médico de Aoiz).

Cunchillos.- Lugar con ayuntamiento de la provincia vasca de Zaragoza.
Allá, cuando tuvo lugar por 1512, el inicuo despojo del Reino de Navarra por las tropas del Duque de Alba, se trajo el tal Duque por secretario un pollo muy cinchau que llevaba este euskérico apellido. El P. Lerchundi lo escribe Kuntxilos que es más bonito y hace el pie más pequeño.

Campioni.- Originario de Italia, o sea, la rochapea de Euzkadi. Estableciose en tiempos de Napoleón un general o jefe militar de este apellido, allá por Bayona. Resulta más aceptable haciendo y griega la i final y poniendo detrás jaimebon, v. g. Campión y Jaimebón. Véase historia de los Caballeros de la Tabla Redonda o del Rey Arturo, Campión de Euskalerría.

Amichis.- Macarroni como el anterior. Vascos ilustres de este apellido.- Edmundo de Amichis, escritor según el P. Guevaram S. J. de malas ideas, libre.

Rodríguez.- Un señor conocido en esta capital por las latas que en unión de D. Tomás de Ascárate y Pardo, Capellán de la Excma. Diputación de Navarra, dio a los lectores de El Pensamiento, empeñado en vasquizar los apellidos terminados en ez e iz. La viva oposición que encontró y las barbaridades que tuvo que oir por su atrevimiento, hace que pongamos en entredicho este apellido, aunque lleve detrás el de Juguera.
Pérez, López, Ruiz, hay varios por el estilo, su vasquismo… pa el gato.

González née Gonzalón.- Decía el Fuero Navarro que adquirían carta de naturaleza y de hidalguía los extranjeros que con caballo y armas se establecían en Navarra. No dudamos que en esta forma se estableció en Pamplona un gallego de todos conocido, cuyos vástagos figuran en las listas del Batzoqui.

Casa-villa.- Nombre que según d’Aranatz y Urquijo, eminentes vascófilos, se compone de la palabra vasca casa, en castellano echea o etxea y villa, en castellano (erdera) urta o iría.

Este artículo lo firmaba "Napartarra". Precisamente el principal adversario del semanario Joshe Miguel era una publicación llamada Napartarra. Leyendo este y otros artículos firmados por "Napartarra" en Joshe Miguel me atrevería a asegurar que tras ese alias no hay un solo autor. Este artículo refleja el estilo del aitacho, pero otros posteriores no. También en este semanario el que firma columnas como "Esculapio" tiene el estilo de Ignacio Baleztena.

El apunte final que te he indicado al principio de la entrada y que aporta aun más luces sobre este artículo es que estos eran precisamente los apellidos de los más conocidos miembros del Partido Nacionalista Vasco en Navarra por aquellos tiempos, de algunos de los cuales era amigo personal, lo cual no le impedía tildarlos de "unos importanciosos". Seguro que pese a todo no pudieron menos que sonreir ante esta ingeniosa y divertida crítica, como espero que te hayas reido tu independientemente de tu ideología.

Y aprovecho para anunciarte que con motivo de la festividad de San Saturnino, patrón de Pamplona, mañana si Dios quiere introduciré una entrada especial en la que "Premín de Iruña" te acercará a la historia de nuestra vieja Iruña y la celebración de esta importante fiesta. Pero para eso tendrás que esperar pacientemente.

Ya sabes que cualquier aportación que puedas hacer será bien recibida al final de esta página o enviándomela a premindeiruna@gmail.com.

jueves, 25 de noviembre de 2010

"Mi saludo". Semanario Joshe Miguel (2-11-1913)

Querido lector. Ayer explicaba cuales fueron las inquietudes que le llevaron al "aitacho" a fundar el semanario "Joshe Miguel". Hoy y mañana paso a transcribir los artículos escritos por él en su primer número. El que vas a leer a continuación me parece muy interesante por dos cosas. Una menor que es el seudónimo que utiliza (generalmente nunca firmaba con su nombre), que en este caso es "Tiberio". Es el primero que yo conzoca de los que llego a utilizar. Es decir "Tiberio" es el mismo que "Premín de Iruña", que "Tiburcio de Okabío" y en definitiva que Ignacio Baleztena. La otra cosa es cómo el presente escrito aborda una faceta más desconocida de Ignacio Baleztena: su gran preocupación por el tema social, procedente de sus convicciones carlistas, que incluyen la propuesta de aplicar la doctrina social de la Iglesia frente a los excesos del liberalismo. Además el tono más serio del artículo respecto a lo que suele ser habitual en él señala la importancia que le da a este tema, con el que inaugura "Joshe Miguel".
Al final de esta entrada haré una reflexión al respecto, pero primero te animo a que leas el artículo a ver qué te parece.


JOSHE MIGUEL


MI SALUDO

            Aquí estoy, en tu presencia, lector benévolo o malévolo, pues no sé por qué una literatura cursi se empeña en calumniarte poniéndote siempre el calificativo, aparezco hoy inesperadamente ni tímido ni arrogante, satisfecho y ufano de vivir.

            Al atravesar con cierta zozobra las calles de nuestra ciudad me alargas tu mano, que me apresuro a estrechar, esperando que nuestra amistad no ha de menguar, sino que cada domingo buscarás con creciente afán mi conversación que carecerá de otros méritos, pero tendrá el atractivo insuperable de la dura y acertada sinceridad del alma Navarra.

            No me preguntes con tu nervioso e insistente mirar inquisitorial, a qué vengo, porque no sabré darte una respuesta concreta, aunque me sobran las frases hechas y rebuscadas para salir de este trance apurado.

            Habrás leído muchas frases en el frontispicio de los periódicos para justificar su aparición. Muchos pomposamente declaran que vienen a llenar el consabido vacío, que por ninguna parte se descubre; otros, románticos, enamorados, vienen con cara descubierta y animada, a luchar en defensa de altos ideales que acarician sus almas; otros, curvilínicos, torbos, con el pretexto de la política, cuyo himno ferviente entonan, o al resguardo de mentida independencia intentan solapadamente fabricar una a una, con paciencia, las gacetillas que son plumas, con las que se formen las alas que elevan a sus ídolos ocultos a las alturas de la notoriedad y los cargos populares; otros, los más cándidos, aspiran a hacer un negocio pecuniario. ¿No conoces alguno de estos periódicos?

            Pues bien, JOSHE MIGUEL, puede noblemente decirte que no intenta de seguro, ninguno de estos fines: ni industrial, ni político, ni servir de lacayo a ignorados señores.

            JOSHE MIGUEL, vivía tranquilo, cultivando sus campos, en la sosegada soledad de su pueblo, feliz, contemplando la risueña majestad de las altivas e inconmovibles montañas navarras cantando melancólicamente …… escuchando distraído …… mucho a Pamplona …… conocía muy buenos amigos, cada día más escasos pues nunca dejas de visitarle en tres fechas memorables: para ver la procesión de Viernes Santo, las fiestas de San Fermín y las ferias de San Fermín Chiqui.

            Pero, en la vida de Pamplona se observan muchos rasgos extraños que transforman su fisonomía sugestiva, de nobleza, de sensatez, de amante de sus cosas y costumbres, compatibles con todo legítimo progresar. No es éste, precisamente, pesimismo de sesentón. A todos los rincones de la provincia, lleva el viento, que protesta gimiendo, ecos de la degeneración de Pamplona; estadísticas alarmantes de una juventud marchita, amasadas por la imbecilidad de los padres, el mutismo de los de arriba, y la complicidad y apatía de todos; creciente osadía en las diversiones y espectáculos públicos, demoledores vicios sociales bajo la noble capa del sport; ayuntamientos que juegan a concejales manejados a su capricho por un alcalde inquieto y descifrable, que se entretiene jugando con la voluntad de Pamplona, hombres dignos, que envueltos en su egoísmo, se ocultan en sus casas abandonando, muchas veces, los cargos públicos a medianías que suben penosas, asuntos vitales que se gestionan a espaldas de la Ciudad, sin que una crítica severa descubra sus misterios, aumentando la confusión; sociedades que chuparon sus pesetas a multitud de obreros, cuyas esperanzas defraudaron, y de las que nadie ha dicho en público de lo que a todas horas se susurraba a los oídos; prensa que pone sordina a sus declamaciones ante peligros morales y sociales, pequeños, si queréis, pero que no pasan impunemente sin dejar alguna huella en el alma Navarra, familiarizándola, por lo menos, con ellos y disponiéndola a otros mayores; campañas, otras veces, que amparadas bajo el nombre santo de la justicia, estaban inspiradas en el más ruin egoísmo, sombras casi siempre injustificadas sobre la administración provincial, manipulaciones ocultas de hombres traviesos; grande rebajamiento moral hasta no tener la libertad de desgarrar nuestros convencionalismos; conatos de caciquismo que sacude como denigrante, Navarra; que muchas veces nos lleva insensiblemente a hablar del insilamiento de Ferrer. Estos y otros muchos rumores, turbaron la paz de mi casa y se amontonaron diariamente sobre mi espíritu, que al fin se atolondra con su barahunda.

            JOSHE MIGUEL siente explotar en su pecho la indignación mucho tiempo contenida ante el desmoronamiento sordo del alma pamplonesa y, tomando el palo grande de fresno, abandona su pueblo y sigue el camino de Pamplona, crispados sus nervios, pisando con fiera fuerza los cascajos y soñando con sus ojos fijos en el cielo azul, hacer algo práctico, eficaz.

            Por eso he venido, y por eso vendré al mercado todos los sábados para aquilatar la certeza de esos rumores y escuchar las quejas de otros amigos de los pueblos y enterar a Navarra, no de esa verdad que fabrica la prensa para el público, sino la verdad tal cual se lee en la vida real que se esconde bajo los convencionalismos.

            Esto me propongo; por eso te dije que nada podía responderte en concreto. Me propongo seguir las huellas gloriosas de aquel acometedor semanario El Cozcor, entre otros, que tan buen sabor de boca nos dejaron, y que en tantas ocasiones hemos notado su falta.

            Cierto que JOSHE MIGUEL tendrá algunas veces un lenguaje tosco, rudo, efecto parte, de la indignación ante tanta mentira con que se adorna la iniquidad, parte de la ignorancia, que no ha pulimentado sus palabras, parte de su temperamento brusco, eternamente joven e impulsivo, propio del alma Navarra; pero nunca de su mala voluntad, de su afán de molestar zahiriendo, pues jamás será capaz de insultar las personas, a las que siempre respetará, discutiendo únicamente sus actos públicos, dejando a salvo, desde el primer momento, su recta, aunque equivocada, intención.

            ¿Te agradan estos legítimos deseos de sanear el ambiente moral y social? Lo conoceré, si me alejas con desdén de tus manos, apenas lo ojees, o si doblándome me guardas con cariño en la bolsa de tu blusa o americana.

            En el primer caso volveré, resignado, por haber cumplido mi deber, triste y mudo, a mi casa, a cantar en su paz, con canturrias más mustias y calladas, la desaparición de nuestro Pamplona; en el segundo caso, tu amistad fortalecerá mis deseos de lucha, y no faltaré ningún domingo a conversar contigo del engrandecimiento de nuestra ciudad.

            Y desde hoy, te brindo con lo que más aprecio, mi amistad y sinceridad.

            Este es mi primer saludo                                                                     TIBERIO


Mi reflexión final al texto es una pregunta que no se si te la habrás hecho tu también: ¿Lo estaba escribiendo para la sociedad del 1913 o para la actual?. Espero que te haya gustado, pero todavía quedan más sorpresas en el siguiente artículo "sobre apellidos euskaros" que reproduciré mañana si Dios quiere. Hasta entonces espero que te quede el regustillo del actual y las ganas de leer el de mañana.

Ya sabes que para comentarlo puedes hacerlo al pie de esta página (en comentarios) o escribiéndome a premindeiruna@gmail.com

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Fundación del Semanario "Joshe Miguel" por Ignacio Baleztena

Querido lector, antes de comenzar quiero advertirte que gracias a la aportación de una querida sobrina actualizo la foto de Carlos VII dedicada y el comentario al pie de la misma. Lo cierto es que este blog puede enriquecerse gracias a las aportaciones que tú, paciente seguidor del mismo, puedas realizar.

Metiéndome ya en materia, como ayer adelanté el “aitacho” encontró  la fórmula ideal para compaginar sus inquietudes políticas y su afición literaria, defendiendo sus principios relacionados con el ideal carlista mediante artículos políticos que ven la luz a través de cola­boraciones periodísticas.

Ya de sus años de estudiante en Salamanca procede su afi­ción a fundar y dirigir publicaciones. Es entonces cuando creó "El Bólido", periódico estudiantil.

De regreso a Pam­plona, sus artículos políticos ven la luz a través de cola­boraciones periodísticas que se inician en 1908 cuando fundó y dirigió "El Requeté de Pamplona". Siguieron otras publi­caciones como "Joshe Miguel" el 2 de Noviembre de 1913, subtitulado "Ór­gano de la sinceridad" y del que me propuse hablar en la entrada anterior.

Para entender la ideología que impregna “Joshe Miguel” debemos conocer antes qué pensaba Ignacio sobre la cultura vasca.

Ignacio Baleztena era navarro hasta la médula y profundamente vasco. Le encantaba todo lo relacionado con el folklore y la cultura de su tierra. Ésto precisamente le hacía discrepar de las ideas de Sabino Arana. No compartía en absolutos sus tesis sobre la raza y la lengua.

Ignacio pensaba que su amor a la cultura vasca procedía de la Tradición que le habían transmitido su familia y las generaciones anteriores. Nada tenía que ver la raza en este asunto. La cultura, sea cual sea, se vertebra a través de la Tradición, tal y como la entendía Vázquez Mella: "La Tradición es el progreso hereditario". Cada generación recibe de sus antepasados unos valores haciéndolos progresar y enriqueciéndolos y a su vez los transmite a la siguiente a través de la cultura.

Ignacio sabía que nada tenía que ver esto con sus apellidos vascos, ni con su fisionomía y rasgos. Su amor al vascuence no era la causa de su identidad vasca, sino la consecuencia.

Y en su caso esta Tradición estaba íntimamente ligada al Carlismo. Había aprendido a cantar el Oriamendi en vascuence:

Gora, Jainko maite maitea
zagun denon jabe.
Gora España ta Euskalerria
ta bidezko Erregue.
Maite degu Euskalerria,
maite bere Fuero zarrak;
asmo ontarra jarriz daude
beti karlista indarrak.
¡Gora Jaingoiko illezkor!
¡Gora euskalduna
auto ondo Españia-ko
erregue bear duna!

            “Arriba, Dios amado, Señor de todos. Arriba España y Euskalerría y el Rey de las dos. Amamos Euskalerría, amamos sus Fueros viejos; ése es nuestro pensamiento fijo en los carlistas. ¡Arriba Dios inmortal! ¡Arriba los euskaldunas y el Rey que para España necesitamos!”.


Sinceramente veía sumamente peligrosas las tesis de Sabino Arana para la propia cultura vasca. No entendía por qué había que inventar un nuevo “Euskadi” basado en criterios excluyentes. Tampoco entendía por qué había que elegir entre ser vasco o español. ¿Qué incompatibilidad había?. ¿Por qué tenía que renunciar a una de estas dos identidades?. ¿Qué necesidad de buscar problemas?. El nacionalismo era visto por Ignacio como destructivo y pernicioso para lo que precisamente decía defender. Ante esta situación decidió combatirlo con su propia cultura, la vasca. Confrontaría la “Euskalerría” española frente al “Euskadi” antiespañol. Integraría en vez de separar.

Para esto funda "Joshe Miguel" cuyo primer número salía a la calle el 2 de noviembre de 1913, subtitulado "Or­gano de la sinceridad", cuya ideología era claramente “antieuzkadiana” (no confundir con antivasca) y en donde se plasma una clara muestra de su crítica política, siendo su principal adversario el periódico "Napartarra".

Primer número del semanario "Joshe Miguel" fundado por Ignacio Baleztena

“Joshe Miguel” toma su nombre de un aldeano que, armado con su vara de fresno, viene a Pamplona dispuesto a todo ante el "desmoronamiento sordo del alma pamplonesa".

En los próximos días colgaré los artículos del primer número del semanario “Joshe Miguel”. Pero esto comenzará mañana si Dios quiere.

Como siempre espero vuestros comentarios a pie de esta página o a través de correo electrónico en premindeiruna@gmail.com