Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

martes, 25 de enero de 2011

El asentamiento del ¡Riau - riau!

Querido lector, como adelanté en la entrada de ayer, el ¡Riau - riau! cada vez se estaba enredando más y más. Además del alcalde, el pueblo de Pamplona estaba dividido en dos bandos, uno a favor del ¡Riau - riau! y otro en contra del mismo.  Así, todavía en 1920, seguía la polémica como vemos por un artículo publicado ese año en "Tradición Navarra" que el sinfundamento del "aitacho" transcribió y guardó como "trofeo de caza".


Artículo en contra del ¡Riau - riau! publicado en "Tradición Navarra"
y que lejos de enfadar a Ignacio Baleztena lo transcribió y guardó para la posteridad.
 
De las Fiestas.- El riau-riau – Vaya mi modesta opinión

            Soy de los que hace treinta y cuarenta años corrían delante de los toros, merendaban y bailaban en el tendido del sol, y antes de todo esto, acompañaba a Vísperas a nuestro Excmo. Ayuntamiento. Pero no sé si será ilusión mía o defecto de la edad, es el caso que el vals de aquel pamplonica, que se llamó Miguel Astrain, parecía entonces muchísimo mejor que en estos tiempos en que el prurito del mal gusto lo afea con ese ¡riau-riau! que tira por tierra la seriedad que entonces revestía el hecho de acompañar el pueblo a sus representantes municipales, para rendir a nuestro glorioso Patrono las primicias de nuestros festejos.

            Cuando ayer acompañaba a mi pueblo en sus representantes, oí a un forastero la frase siguiente: - “Ya tenemos algo que llevar a Vizcaya, el ¡riau-riau!”

            -¡Pues vaya una joya que va usted a llevar!, le respondí.

            Si por ese botón han de juzgarnos en Vizcaya, lo sentiría, pero por otra parte, le agradecería que se lo llevase, a cambio de que no quedase otro como ése ni para muestra entre nosotros.

            ¡Qué mal gusto tienen los del ¡riau!
                                                                                              D.

(La Tradición Navarra, 7 de julio de 1920)

Hace falta ser "Premín de Iruña" para tomarse la molestia de transcribir este artículo tan "txarro" para que no se perdiera en los cubos de basura. Pero, gracias a esa buena manera no solo de aceptar, sino de tomarse a broma las críticas, conservamos este documento.
Bueno, continuando con el relato de la historia del comienzó del ¡Riau - riau! ¿Qué ocurrió?
Pese a todas las prohibiciones y multas cada vez era mayor la cantidad de mozos que acompañaban a la Corporación a Vísperas cantando y bailando, así que al final, como era de esperar en una fiesta de carácter popular como los Sanfermines, acabó imponiéndose el sentido común, es decir, la alegría de los mozos a la seriedad del protocolo, y el mismo alcalde Joaquín Iñarra en 1923 lo hizo “extraoficialmente oficial” gritando a la salida del Ayuntamiento “Riau-Riau”.

Y esta ha sido la historia de los orígenes del ¡Riau - riau!. Así comienzan las tradiciones como expresión del modo de ser de un pueblo, así se asientan y así se transmiten de generación en generación hasta que cambian o desaparecen cuando pierden su sentido, es decir el espíritu con que estaban hechas.
Finalizo esta serie del ¡Riau - riau! con una foto que tiene muchos significado para mí, y para la posterior historia del acto, ya que así como el iniciador del mismo fue mi padre Ignacio Baleztena con su peña de mutilzarras del Kutz, recuperador del mismo es mi hijo Joaquín a través de la Peña Mutilzarra fundada por él. "Cest la vie", o como dice una canción "que siga la tradición".


Foto de un ¡Riau - riau! de los años 1970 con mi hijo Joaquín,
posterior recuperador del mismo, bailando sobre mis hombros. "De raza le viene al galgo".


Ya sabéis que espero vuestros comentarios a pie de cada página o vuestras sugerencias en premindeiruna@gmail.com

Como ya he adelantado anteriormente mi padre fue concejal del Ayuntamiento de Pamplona en 1918 y con esto comenzó otra fase de su vida complicada en una época cada vez más turbulenta... pero, antes ,en la próxima entrada finalizaré con estos periplos sanfermineros del "aitacho" con una canción que igual has cantado miles de veces pero no conoces la letra entera casi seguro, porque dice...


Pero eso ya será en la próxima entrada si Dios quiere.

lunes, 24 de enero de 2011

El ¡Riau - riau! de 1918 con Ignacio Baleztena en la Corporación

Querido lector, creo que has tenido la suerte de ser una de las primeras personas en conocer cómo Ignacio Baleztena "inventó" el ¡Riau - riau! y la evolución de sus primeros años en las entradas precedentes, con documentos de primera mano. Esta semana me propongo la faena de rematar este tema y cambiar de tercio. Por eso hoy quiero que conozcas cómo fue el primer ¡Riau - riau! que el "aitacho vivió como concejal y su desarrollo posterior... pero dejo paso de nuevo a "Premín de Iruña" para que nos lo cuente de primera mano a través de sus escritos.

En 1918, como ya he adelantado Baleztena fue nombrado concejal del Ayuntamieto de Pamplona teniendo que dejar su incipiente carrera como... pero esto ya lo contaré más adelante. El caso es, que por un documento que él mismo guardó en su carpetica "sobre el ¡Riau - riau!" reproduce el bando que publicó el alcalde de su Corporación, a la sazón familiar del "aitacho":

Bando sobre el ¡Riau - riau!
con comentarios de Ignacio Baleztena
BANDO (1918)

            Don Francisco Javier Arraiza Baleztena, Alcalde presidente del Ayuntamiento de la muy noble, Muy Noble, Muy Leal y Muy Heroica Ciudad de Pamplona:

HAGO SABER:

Que con objeto de consolidar una vez más la reputación de pueblo culto que en justicia corresponde a Pamplona, y para evitar que en las próximas fiestas de San Fermín se produzca actos y manifestaciones impropios de este pueblo que redunden en mengua de su buen nombre:

HE DISPUESTO:

1º. Que al dirigirse la Excma. Corporación a Vísperas a la iglesia de San Lorenzo, y a su regreso a la Casa Consistorial, deberán quedar por completo desembarazadas las calles del recorrido, ocupando el público las aceras; y no se tolerará que se formen grupos que precedan a la Comitiva, se coree la música, se den gritos o se falte de cualquier manera al respeto que el acto merece.
Final de los comentarios de Ignacio Baleztena al bando municipal
 
Estos son los comentarios que escribío "Premín de Iruña" al respecto del bando y que nos hacen ver lo que pensaba del mismo:
Siguen otras disposiciones por el estilo, acogidas favorablemente por la gente sesuda y que provocaron el enfado de los carentes de tal madurez de juicio

            Este bando y disposiciones tomadas con imprudente rigor dieron ocasión a la gran pita con que el pueblo soberano obsequió al alcalde cuando hizo su aparición en el palco presidencial de la Plaza de Toros.

Casi diría yo: sin comentarios. Lo más destacable me parece la esperpéntica situación de Ignacio Baleztena, el iniciador del ¡Riau - riau!, yendo todo serio en una Corporación cuyo alcalde, familiar suyo, había prohibido el acto. Que terribles esfuerzos para mantener sus pies sin bailar el Vals de Astráin, y su garganta sin cantar la letra que él mismo había compuesto, y sin gritar ¡Riau - riau!. Cómo se habrían reído de él sus amigos los mutilzarras del Kutz y posteriormente de qué manera le habrían tomado el pelo. Y qué ocurrentes comentarios habría hecho él al respecto. Conociéndole... Digna escena para una de las geniales "astracanadas" de Muñoz Seca al que tanto admiraba "Premín de Iruña" compartiendo su pasión por el teatro.

El tema del ¡Riau - riau! lejos de arreglarse parece que se estaba poniendo más enredado. ¿Cómo y cuándo terminó todo este embrollo?. Para saberlo tendrás que esperar a mañana si Dios Quiere.

martes, 18 de enero de 2011

El ¡Riau - riau! de 1917

Querido lector, como ya hemos visto tras el inicio del ¡Riau - riau! el "aitacho" recogió noticias sobre las andaduras de los primeros años, como un padre puede recoger los primeros pasos de su hijico. En la crónica de "Tradición Navarra" publicada en la anterior entrada veíamos el éxito de la iniciativa en 1916, pero no todo el mundo debía pensar lo mismo por lo que vemos a continuación.

En una carpeta sobre el ¡Riau - riau! mi padre guardó entre otros los siguientes documentos:

Cuartilla escrita a máquina por Ignacio Baleztena relativa al ¡Riau - riau! de 1917

El jueves 26 de junio de 1917, Negrillos dio la alternativa a Martínez de Azagra felicitándole por la alta distinción que había sido objeto por parte de S. M. y el Gobierno al nombrarle alcalde de Pamplona.

            -Procédase con tacto, con rectitud, con buen criterio, dijo a un redactor del Pueblo Navarro.
“Estoy resuelto a suprimir las máscaras, a que el inculto berrear de los señoritos, ni el de los mozos del pueblo preceda al Ayuntamiento el día de las Vísperas, a que la calle Mayor esté expedita para que por ella camine el Concejo sin la vanguardia de unos grupos incontenidos por el respeto que la Corporación merece.

            Un Blusa Blanca decía que no eran ellos los que dieron el lamentable espectáculo del año pasado.

Lamentablemente el "aitacho" no especifica más sobre el "lamentable espectáculo" que supongo que no es más que la idea por él promovida de corear la música y acompañar bailando a la Corporación, por parecer a los hombres sesudos una falta de respeto. También podemos imaginarnos que el "blusa blanca" fuera algún mozo de alguna cuadrilla o peña.

A raíz de lo contado en esta entrevista del alcalde al periódico "Pueblo Navarro" en los días previos a los sanfermines el alcalde recién estrenado Martínez de Azagra dictó un bando al respecto que mi padre copió a mano como se ve a continuación:

Bando en el que se prohibe el ¡Riau - riau! de 1917 copiado por Ignacio Baleztena


BANDO DEL ALCALDE DE PAMPLONA EN 1917 SOBRE EL ¡RIAU-RIAU!

            Don Demetrio M. de Azagra Alcalde constitucional de esta Capital.

Hago saber: Que proponiéndome reprimir enérgicamente toda manifestación de incultura o acto inconveniente, que en desdoro del renombre de esta Ciudad se produzca en las próximas fiestas, perturbando el orden u ofendiendo el decoro público, he dispuesto lo siguiente:

            1º Cuando el Excmo. Ayuntamiento se dirija a la iglesia de San Lorenzo la víspera de San Fermín, deberá el público, tanto a la ida como al regreso de la comitiva, dejar desembarazadas las calles del tránsito, absteniéndose de formar grupo que vayan tumultuosamente delante de la comitiva, así como de corear la música…

Coletilla con que Baleztena apunta su opinión sobre el bando prohibicionista de 1917
 
Siguen otros 4 artículos encaminados a prohibir ruidos, cantares, músicas…, es decir, la salsa de las fiestas, que para los hombres sesudos constituye lo que hoy llamamos gamberradas.

Creo que estas dos últimas líneas son el mejor colofón a esta entrada en la que el "aitacho" puso su opinión sobre el ¡Riau - riau!, su visión de los sanfermines y los afanes prohibicionistas de los "hombres sesudos".

Y este año de 1917 es especialmente importante, porque es el previo al primero que el "aitacho" vivió su "invento" desde el otro lado, es decir formando parte de la Corporación en 1918. ¿Qué ocurió entonces?. A este respecto también dejo documentos escritos que podrás leer en la próxima entrada si Dios quiere.

Ya sabes que este blog lo enriqueces con tus comentarios a pie de página y que también espero tus sugerencias en premindeiruna@gmail.com

lunes, 17 de enero de 2011

Los primeros años del ¡Riau - riau!

Querido lector, tras ver como Ignacio Baleztena inició el primer ¡Riau - riau!, le compuso unas coplas que fueron su primera letra y tras conocer una descripción manuscrita por él de la marcha a vísperas a principio de siglo, ahora te voy a relatar lo que ocurrió en los primeros años de celebración de este acto. Para aclarar dudas que me preguntáis por e mail a premindeiruna@gmail.com te apunto que la marcha del Ayuntamiento en Corporación a las Vísperas de San Fermín es muy anterior al ¡Riau - riau!. Lo que inicia "Premín de Iruña" es la costumbre de gritar ¡Riau - riau! y corear la música bailando lo que desembocará en el alegre acompañamiento de la mocina a sus ediles. Pues bien, retomando el hilo, como dije anteriormente esta costumbre recién estrenada tuvo varias prohibiciones en los años sucesivos, llegando a imponerse multas a quien gritara o coreara la música. Además, enseguida surgieron defensores y detractores de tan animado festejo.

El "aitacho", orgulloso de su "inventó" guardó varios documentos de años posteriores, copiados con su máquina "Undewood" o manuscritos, ya que lo de las fotocopias estaba aun un poco lejano. Lo bueno de este sistema es que en algunos de ellos añadía su propia impresión sobre el mismo al final. Pero para saber lo que él consideró importante como para conservarlo, lo mejor es dártelo a conocer.

En 1916, en unas cuartillas Ignacio Baleztena transcribe a mano una crónica publicada en "Tradición Navarra" sobre el transcurso de dicho acto en ese año, que parece que no estuvo exento de polémica como veremos más tarde.



Texto sobre el "Riau - riau" publicado en Tradición Navarra tras San Fermín de 1916

Las Vísperas de San Fermín – 1916

            No podemos describir como es debido el paso de nuestra Excma. Corporación Municipal en su marcha a San Lorenzo.

Miles de hombres jóvenes, en la flor de la vida, acompañaron al Ayuntamiento coreando alegremente el popular Vals de Astrain que tocaba la brillante banda del Regimiento de Constitución.

            Aquella alegría de los jóvenes, aquel saludar a los balcones que se hallaban engalanados con colgaduras y llenos de bellas damas, aquella marcha solemne de la Corporación que como en las grandes solemnidades iba precedida de los gigantes y cabezudos, dulzaineros, chistularis, timbaleros y clarineros, alguaciles y maceros, daban al acto una belleza popular incomparable.

            Hasta los alemanes que son nuestros huéspedes, se entusiasmaban y coreaban el wals de Astrain. ...

Texto sobre el "Riau - riau" publicado en Tradición Navarra tras San Fermín de 1916 continuación
... Hace resaltar el emocionante y espontáneo homenaje de la juventud al venerable Dn. José María Huarte, al pasar junto a su popular colegio….

            “Fue un acto hermosísimo, que dice mucho de un pueblo que sabe venerar y amar a sus educadores.

            “Para que se forme una idea de lo hermoso de aquella manifestación de compenetración entre el pueblo de Pamplona y su Municipio, baste saber que costó más de media hora a la Corporación ir de la Casa Consistorial a San Lorenzo”.

(Tradición Navarra)

Como puede observarse ya en 1916 el ¡Riau - riau! se parecía bastante al definitivo. Llama la atención la "compenetración entre el pueblo y su Municipio", pese me imagino a las diferentes tendencias políticas de unos y otros, y la "larguísima" duración... ¡Media hora!.

Pero como ya he adelantado al principio este acto tan entrañable de 1916 no debió estar exento de cierta polémica por los siguientes documentos que guardó el "aitacho" en la misma carpeta y que podrás ver mañana si Dios quiere.

jueves, 13 de enero de 2011

El Riau Riau a principios del siglo XX


Título manuscrito por Ignacio Baleztena en una carpeta que contiene documentos que él conservaba sobre el Riau - riau

Querido lector, en los días anteriores te contaba como Ignacio Baleztena fue el "inventor" del ¡Riau - riau! y además elaboró unas coplicas que fueron la primera letra del mismo. Pero también escribió otras cosas, algunas inéditas, que se encuentran recogidas entre los miles de papeles que dejo tras su fallecimiento el "aitacho". Entre ellas está este manuscrito que reproduzco a continuación, en el cual nos cuenta como era el ¡Riau - riau! de su época, y cómo lo veía su propio iniciador, es decir "Premín de Iruña". Es posible que lo copiara de algún artículo de la época ya que no había fotocopiadoras. No es su estilo propio de escribir pero todo puede ser.


Manuscrito sobre el ¡Riau - riau! escrito por Ignacio Baleztena pag. 1

Entre la multitud que acompaña a la comitiva de gigantes, enanos, ediles y cabezudos, destácase un bohemio de pintarrajeado marsellés, de tez morena, labio grueso ligeramente gris, ojos negros y negras y encrespadas guedejas, tocando el clásico tum tum…

Allí van apiñadas y confundidas todas las clases sociales; y entre las muchas personas que no tienen nada de particular, figuran tipos de estudiantes, de esos que habiendo pasado el año en los centros de enseñanza, disfrazándose así, llegan días antes de las fiestas entre otras quizá menos inocentes, con la ilusión de lucir en las vísperas la última extravagancia de una moda no muy conocida aún;...

Manuscrito sobre el ¡Riau - riau! escrito por Ignacio Baleztena pag.2

...el alumno de la academia militar con su flamante uniforme en compañía de su mamá, que ebria de gozo,  ve reproducidos el mismo aire marcial y bizarro continente de su difunto Bravo, el cual, el chico, por supuesto, mira a un lado y otro por si algún soldado se descuida en saludarle, para contestar con gravedad impropia de sus pocos años; americanos de acá y de allá, abaneros y argentinos que vienen por estos días a renovar recuerdos de tiempos peores, cuando no habían hecho su suerte, no podían esperarlo sin sufrir algunos años la nostalgia del país; el médico de valle y de cendea, que habiendo tenido la fortuna de nacer aquí, se queja que los de fuera ocupen su plaza; ...
Manuscrito sobre el ¡Riau - riau! escrito por Ignacio Baleztena pag.3
 ...los doctos de las demás clases que diariamente reparten en llanos y montañas el abundoso pasto de su erudición, poco conocida y peor recompensada; el montañés cerrado, el ribero, muy abierto, dos hermanos que sólo se parecen en ser hijos de la misma madre; el aldeano de la Cuenca, hijo intermedio, de formas angulosas, pero de ideas muy circulares; riojanos, aragoneses, vascongados, navarros, más o menos insertos en otras regiones, que de todas partes, atraídos por el amor a la tierruca, nos visitan durante las fiestas; acaudalados y menesterosos, trajineros y feriantes, toreros y cómicos con otros muchísimos tipos del país y extranjeros, continentales y ultramarinos ...

Manuscrito sobre el ¡Riau - riau! escrito por Ignacio Baleztena pag.4
... pueblan toda la larga extensión de la calle Mayor, y el arroyo, y las aceras, y los balcones se hallan atestados de gentes que esperan al Ayuntamiento o le acompañan hasta la iglesia.

Como en la gran Toledo del poeta, todo es animación y júbilo, y a cada paso hay que detenerse para cambiar una mirada con el amigo a quien todos los días se ve, a estrechar la mano a quien no se ha visto en muchos años: ¿Qué haces? ¿qué eres? ¿te has casado? ¡qué joven que estás! ¡Ah! ¿te acuerdas? Qué tiempos aquellos…

            - ¡Qué brutos!, exclama un figurín de

Y aquí, cuando más interesante se estaba poniendo se acaba la pista de estas cuartillas y nunca sabremos que era lo que decía el figurín ante el avance del ¡Riau - riau!, pero sí que hemos conocido un testimonio de primera mano posiblemente único para conocer como era este acto en sus orígenes. Tan distinto y tan parecido al que nosotros hemos conocido.

No obstante no es el único escrito del "aitacho" al respecto. Como ya hemos dicho durante años se produjeron prohibiciones, multas y se formaron dos bandos: pro ¡Riau - riau! y anti ¡Riau - riau!. Qué raro en nuestra recoleta Iruña ¿no?. ¿Lo llevaremos en los genes?. Pues Ignacio Baleztena, como veremos coleccionó y copió varios textos al respecto de ellos en los que hacía anotaciones al final de los mismos.  En estos comentarios se responde a una cuestión ¿Se sentía orgulloso de su "invento" o se arrepintió de su iniciativa?. Pero para saberlo tendrás que esperar a la semana que viene si Dios quiere, que las cosas sientan mejor en pequeñas "diócesis".

Gracias por vuestros comentarios a pie de cada entrada y los cariñosos ánimos y sugerencias que me transmitis a premindeiruna@gmail.com

miércoles, 12 de enero de 2011

Coplas al Riau Riau

Querido lector, en la entrada de ayer sobre el primer "Riau Riau" de la historia sanferminera comentaba que al "aitacho" no se le ocurrió mejor idea que gritar "riau-riau" al terminar los compases del Vals de Astráin interpretado por la banda de música que dirigía su amigo Silvanio Cervantes, como exaltación festiva y alegre, durante la marcha a Vísperas del Ayuntamiento. Y como no podía ser menos, siguiendo su costumbre  le dedicó unas coplas que fueron la primera letra del "Riau riau", es decir del vals de Astráin. Para poder cantarla tienes que tener en cuenta que se refiere a la parte que hoy se corea como "A las cuatro el 6 de Julio...". La cancioncica de marras es la siguiente:

Partitura realizada por Carmelo Cervantes, sobrino de Silvano Cervantes, de la primera letra del Riau riau escrita por Ignacio Baleztena
COPLAS DEL RIAU-RIAU

Qué majos y qué elegantes
marchan nuestros concejales
precedidos de gigantes
gaitas, chistus y timbales.
Os recomiendo de veras
que tengáis mucho cuidau
de que no os multe Lasheras
por gritar fuerte Riau-riau.

Esos tubos relucientes
y esos fraques tan planchaus
al verlos dicen las gentes
¡Rediez lo que habrán costau!
Ni en París ni en los Madriles
ni en San Luis de Potosí
se encuentran unos ediles
más majos que los de aquí.

Como aclaración debo apuntar que Lasheras era el jefe de la Policía Municipal por aquel entonces. Esta canción al igual que algunas otras las cantaban los mutilzarras del café Kutz con Ignacio a la cabeza, y al igual que aquellas alcanzó cierta popularidad entre los "cantalaris" de la Pamplona de principios del siglo XX. Y curiosamente leyendo la letra se ve que lejos estaba Ignacio Baleztena de enfrentamientos con la Corporación del Ayuntamiento siendo en cambio un canto (nunca mejor dicho) a la alegría, el buen humor y el ingenio.

La marcha a Vísperas era un acto que le gustaba especialmente a Ignacio Baleztena, iniciador del "Riau riau", como se ve en la canción de "Iruña-ko mezetak" también conocida por "Las Pamplonas" y en otras que veremos posteriormente. Por eso creo que puede ser interesante ver cómo describe el propio "aitacho" este acto en un documento manuscrito que colgaré mañana del blog si Dios quiere.

Ya sabes que el foro está abierto a tu participación, que lo enriquece en gran manera, escribiendo comentarios al pie de cada entrada o haciéndome llegar sugerencias a premindeiruna@gmail.com

martes, 11 de enero de 2011

El primer Riau Riau en torno a 1911

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Querido lector, tras este paréntesis navideño me dispongo a retomar la biografía del "aitacho" por donde la habíamos dejado, es decir en plena acividad sanferminera a principios de siglo.

Como bien sabrás Ignacio Baleztena fue el iniciador de la costumbre que tantos quebraderos de cabeza ha dado al Ayuntamiento de  acompañar los mozos a la Corporación, que con maceros y timbales, banda de música, gigantes y cabezudos marchaban el día 6 de julio por la tarde al rezo de las Vísperas de San Fermín en la Parroquia de San Lorenzo, entonando el "Riau-Riau".

Frecuentemente se ha dicho que como la corporación era liberal un grupo de carlistas intentaba molestarles al acudir a vísperas, pero el “aitacho” siempre nos contó que realmente todo fue mucho más sencillo.

Como hemos visto Ignacio se reunía en el Café Kutz de la Plaza del Castillo con sus amigos, una peña de mutilzarras con los que cantaban canciones para desesperación de los jugadores de dominó (el seis doble). Con estos mismos amigos, que ni siquiera eran todos carlistas, acudió con gran alegría a ver la Marcha a Vísperas del Ayuntamiento el 6 de Julio. Mucho público se concentró como era costumbre, con sus mejores galas para tan esperado acto. 

Pues bien, según los datos de un amable lector, la banda que se vio involucrada en el Riau Riau en 1911 fue la banda militar del Regimiento de la Constitución. Ese año o alguno posterior y anterior a 1914, al finalizar la primera estrofa del Vals de Astráin, Ignacio Baleztena, como grito espontáneo de alegría no tuvo mejor idea que finalizar la pieza gritando ¡Riau Riau!. Lejos de hacerlo con ánimo de ofender quiso rematar tan bella pieza de forma espontánea y alegre con este grito con el que se finalizaban las canciones festivas. A algunos les hizo gracia la intervención. Otros la vieron como una gamberrada, pero para sorpresa del público en general y del propio Baleztena las siguientes estrofas fueron coreadas también con el grito "Riau Riau" por sus amigos de la peña de los mutilzarras del Kutz y cada vez por más gente, con indignación de los hombres serios y sesudos que lo veían como un despropósito y una falta de respeto. ¿Pudo estar el Maestro Silvanio Cervantes?. Es posible porque era muy amigo del aitacho y de los mutilzarras del Kutz. Sería curioso que el futuro fundador y primer director de La Pamplonesa hubiera estado vinculado al origen del Riau Riau, nunca lo sabremos.

Finalmente esta exaltación festiva y alegre, no fue bien vista por el Ayuntamiento, hasta el punto de que mi abuelo (Joaquín Baleztena, padre de Ignacio) fue llamado por el alcalde para que reprendiera la actitud "irrespetuosa" de su vástago.

Y así, sin más comenzó el "Riau Riau", un día 6 de Julio hacia las 16:30 en torno a 1911. Esta fecha la deduzco porque el aitacho comentaba que fue en la época de la "hazaña con Malumbres" en 1912, y creo recordar que concretamente un año antes de la misma (1). El acto, como veremos se fue desarrollando en años posteriores, hasta que según una crónica del Diario de Navarra del 7 de Julio de 1914, ya para ese año “Cerraba la marcha la banda del regimiento de América que tocó el clásico vals, coreado por muchísimos jóvenes que daban acompañamiento y escolta al Ayuntamiento” (2)

El Diario de Navarra del 7 de Julio de 1914 narra como el vals de Astráin fue coreado por muchísimos jóvenes



Este acto posteriormente tuvo numerosas prohibiciones, multas y como es habitual en esta ciudad enseguida se formaron dos bandos: pro riaurristas y anti riaurristas. Pero todo esto lo iremos viendo en las siguientes entradas con anécdotas, anotaciones manuscritas del “aitacho”, documentos inéditos y por supuesto unas coplicas que compuso "Premín de Iruña" para tan magno evento y que fueron la primera letra del “Riau Riau”, pero para conocerla tendrás que esperar a mañana si Dios quiere. Te recuerdo que en este nuevo año estoy más animado que nunca a leer vuestros comentarios a pie de cada entrada o las sugerencias que me podáis mandar a premindeiruna@gmail.com

(1) Como afirma Perez Artuch en su libro "La expresión de un pueblo en fiestas ¡Riau-Riau!" a veces es difícil catalogar la fecha de el inicio de una tradición popular, pero con estos datos el origen debió de estar en un año entre 1911 y 1914

(2) Diario de Navarra 7 enero 2014

Esta entrada ha sido actualizada el 23 de mayo de 2026